DISCUSIÓN 2027

Con las PASO como bandera, Sergio Massa empieza a perfilar un mano a mano con Axel Kicillof en 2027

El encuentro en el Hotel Emperador alimentó la hipótesis de una interna del hincha de Tigre con el gobernador para definir al candidato. El Frente de Todos, mancha venenosa.

El gran acuerdo que alcanzó el peronismo para sostener las PASO allanó el camino para un escenario que Sergio Massa ve cada vez más probable: un enfrentamiento mano a mano con Axel Kicillof en una interna de la que salga un candidato fortalecido para derrotar a Javier Milei en 2027.

El líder del Frente Renovador seguirá por ahora en silencio y sin hablar de candidaturas. Pero sus movimientos en la negociación para voltear la ley de Tierras, su rol protagónico en el encuentro del miércoles con Kicillof, Máximo Kirchner y gobernadores, y la paulatina reaparición en público ya no dejan lugar a dudas: Massa se mueve para instalarse como presidenciable 2027. Y el camino, todo parece indicar, será a través de una gran PASO.

Sergio Massa vuelve a escena y mira a Axel Kicillof

Ya en los días previos a la cumbre en el Hotel Emperador, en el universo del massismo había empezado a consolidarse la idea de que el peronismo debía avanzar para redoblar el golpe contra el Gobierno y abroquelar las PASO con la ayuda de los gobernadores. "Hay que ir a una interna de la que salga un liderazgo consolidado y fuerte. Tenemos que evitar como sea volver a cometer los errores del pasado, como la experiencia del Frente de Todos", repetían cerca del ex ministro en las horas posteriores al encuentro del miércoles. La mención al gobierno de Alberto Fernández explica, en buena medida, por qué no hubo foto del encuentro. Igual que Kicillof, Massa cree que no conviene mostrar una imagen de unidad que evoque un "rejunte electoral" con reminiscencias a la campaña de 2023.

Como había anticipado varias veces su entorno, pasó el Mundial y Massa activó el operativo para volver a la escena en busca de la revancha. Mientras mira el desgaste de Milei, que según sus propias mediciones creció con fuerza tras el triunfo ante Inglaterra y empezó a caer con más velocidad en los últimos diez días, explora en qué medida puede recuperar el voto propio después de la experiencia traumática del final de su gestión como ministro de Economía y la disparada inflacionaria de fines de 2023, a la que quedó asociado. Ese cálculo tiene un destinatario concreto: Kicillof, con quien empieza a imaginar el mano a mano que puede definir el liderazgo del peronismo de cara a 2027.

El peronismo mide fuerzas y pone números sobre la mesa

Los números que circulan cerca de Massa alimentan esa apuesta. En un escenario de primera vuelta, el ex ministro de Economía aventaja a Kicillof por un punto y medio, aunque todavía queda atrás de Cristina Kirchner, que le saca 5,7 puntos al gobernador bonaerense. En materia de imagen, Massa muestra menos porcentaje de imagen "muy mala" y también menos de "muy buena" que Kicillof pero duplica la imagen neutra que generan tanto el gobernador como CFK, un colchón que en el massismo interpretan como espacio de crecimiento.

Sergio Massa, CFK y Axel Kicillof.

Sergio Massa, CFK y Axel Kicillof.

La relación entre Massa y Kicillof combina recelo y diálogo. Se desconfían, pero mantienen contacto semanal para intercambiar miradas sobre la marcha del Gobierno y la provincia de Buenos Aires. En el massismo, sin embargo, creen tener una ventaja de fondo para una eventual interna: cada vez que la pelea con Cristina Kirchner queda expuesta, entienden que Kicillof pierde representación incluso entre el electorado más propio, mientras que Massa parte con menos techo pero también con menos piso, un margen que leen como terreno para crecer.

Las PASO como estrategia para ampliar la base

Del encuentro del miércoles, que podría repetirse con otros actores la semana que viene, surgió además un acuerdo de reparto de tareas: cada sector se ocupará de ampliar la base de sustento de esa PASO con la suma de otros actores. A Massa le tocará trabajar con los gobernadores con los que ya tiene diálogo fluido, los casos de Hugo Passalacqua, en Misiones; Raúl Jalil, en Catamarca; Rolando Figueroa, en Neuquén, y Gustavo Sáenz, en Salta. Al kirchnerismo le corresponderá el universo que referencian el dirigente social Juan Grabois y Guillermo Moreno. Y el kicillofismo deberá aportar lo propio.

Massa asume en ese tablero un rol de articulador federal, con diálogo activo con gobernadores peronistas por fuera del perímetro kirchnerista. El caso más visible es el de Figueroa, en Neuquén, aunque en el massismo apuntan también a la crisis que atraviesa Misiones.

Ahí leen una oportunidad más amplia. Passalacqua tiene un pasado cercano al Frente Renovador de Massa, al igual que Jalil, que en 2014 y 2015, durante su paso como intendente de la capital catamarqueña, actuó como armador del norte para ese espacio. También integran esa red Sáenz, compañero de fórmula presidencial de Massa en 2015, y dirigentes que participaron de la campaña que en 2023 llevó a Figueroa a la gobernación neuquina.

Axel Kicillof y Massa, en carrera hasta la definición

La definición de las candidaturas del PJ recién tomará forma en febrero o marzo del año próximo, coinciden todos. Hasta entonces, Massa y Kicillof, cada uno por su carril, seguirán construyendo sus candidaturas. Si se sostienen, las PASO servirán para medir fuerzas.

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Cumbre del peronismo: Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa.

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