Syngenta presenta en Argentina el herbicida Virestrina y marca un hito a nivel mundial
Por primera vez en 40 años, la tecnología para el agro controlará malezas difíciles en la soja y algodón. Planea llevarlo a Brasil, Australia y Estados Unidos.
Syngenta presenta en Argentina el herbicida Virestrina
Syngenta, la compañía global en innovación para el agro, anunció el lanzamiento a nivel mundial de la tecnología Virestrina. Argentina se convirtió en el primer país del mundo en obtener la aprobación del registro y planea aplicarla en los campos de Brasil, Australia, Estados Unidos y Canadá.
Se trata del primer herbicida selectivo en casi 40 años capaz de controlar gramíneas resistentes en soja y algodón. Además, su uso se extendió a aplicaciones de presiembra en cereales y maíz, lo que amplió su alcance dentro del esquema productivo.
Argentina, tercer productor mundial de soja, se posicionó entre los mercados agrícolas más innovadores, con adopción temprana de tecnologías. Este cultivo mantiene un rol central como fuente de proteínas para la alimentación animal.
Una "solución urgente" para el campo
Fuentes de la compañía advirtieron que las malezas resistentes representan una amenaza constante para los productores del campo, al sobrevivir a tratamientos químicos y competir por recursos como agua, luz y nutrientes.
Asimismo, explicaron que funciona como “puente verde” para plagas, virus, hongos y bacterias, lo que impacta de forma directa en los rindes y en la sanidad de los cultivos.
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En ese contexto, el nuevo desarrollo fue presentado como una respuesta frente al avance global de estas resistencias, con potencial de aplicación en más de 100 cultivos en 75 países.
Testeada en Reino Unido: controlará malezas inmunes al glifosato
La directora global de Marketing de Protección de Cultivos de Syngenta, Ioana Tudor, destacó el rol de la innovación en el sector. “En Syngenta, nuestras innovaciones tienen un rol clave en permitir a los productores abordar algunos de los mayores desafíos que enfrentan”, afirmó.
El desarrollo fue impulsado por científicos del centro de investigación de la compañía en Jealott's Hill, en Reino Unido, donde aplicaron herramientas de ciencia predictiva para acelerar el proceso.
Según la firma, la tecnología llegó al mercado en unos diez años, un plazo menor al promedio de entre 12 y 14 años que suele demandar el desarrollo de soluciones agrícolas.
El lanzamiento desde se inscribió -sostiene la compañía- en una estrategia global que buscó posicionar nuevas herramientas frente a los desafíos productivos, en un escenario marcado por la creciente resistencia de malezas y la necesidad de sostener los niveles de rendimiento.