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CON LA SOGA DE MILEI AL CUELLO

Sobre la hora, los gobernadores juntaron la plata para pagar el aguinaldo y evitar una crisis

La mejora estacional del impuesto a las Ganancias y los adelantos de coparticipación aportaron el oxígeno necesario para cerrar las cuentas provinciales.

Los gobernadores atravesaron semanas de máxima tensión para reunir los fondos del medio aguinaldo. Con una recaudación debilitada y bajo el ajuste impulsado por Javier Milei, las provincias llegaron al cierre de junio gracias a dos factores decisivos: el repunte estacional del impuesto a las Ganancias y los adelantos de coparticipación habilitados por la Nación.

La cuenta cerró, pero apenas. A menos de tres semanas del vencimiento legal para el pago del medio aguinaldo, gran parte de las provincias y municipios atravesó jornadas de fuerte incertidumbre para reunir los fondos necesarios. La combinación de caída de la actividad económica, menor recaudación propia y descenso de los recursos coparticipables había encendido alarmas en buena parte del país.

Sin embargo, dos herramientas permitieron desactivar el foco de conflicto. Por un lado, la mejora de la recaudación del impuesto a las Ganancias durante mayo, un tributo que integra la masa coparticipable. Por otro, los adelantos financieros autorizados por la Casa Rosada para un conjunto de distritos que enfrentaban dificultades de caja.

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El Gobierno nacional oficializó esa asistencia mediante el decreto 219/2026, que habilitó anticipos de coparticipación para Chaco, Salta, Tucumán, Catamarca, Misiones, La Rioja, Tierra del Fuego, Chubut, Corrientes, Río Negro, Mendoza y Santa Cruz. El argumento fue que esas jurisdicciones estaban temporalmente impedidas de afrontar compromisos urgentes vinculados a gastos corrientes y deuda.

En varios casos, esos recursos actuaron como un verdadero salvavidas. La asistencia permitió cubrir baches financieros y estirar la capacidad de pago hasta el ingreso de nuevas remesas tributarias. La contracara es que esos fondos deberán devolverse durante los próximos meses, por lo que el alivio aparece más como una solución transitoria que como una salida estructural.

Buenos Aires, entre la austeridad y los malabares

La situación más representativa se observó en la provincia de Buenos Aires, donde el gobernador Axel Kicillof todavía no había confirmado la fecha de pago al cierre de esta edición, aunque en la administración provincial aseguraban que el aguinaldo se abonará en tiempo y forma.

A nivel municipal, el panorama mostró diferencias marcadas. Intendentes del conurbano llegaron con más margen financiero gracias a una estructura económica más robusta y una mayor capacidad de recaudación local. Aun así, aplicaron políticas de austeridad para preservar recursos con vistas al complejo calendario electoral de 2027.

En el interior bonaerense, en cambio, la situación fue mucho más delicada. La caída de la coparticipación y el deterioro de los ingresos propios obligaron a recortar gastos, congelar partidas y revisar erogaciones para reunir los fondos necesarios. Algunos jefes comunales reconocieron que llegaron al límite de sus posibilidades financieras.

Axel Kicillof tomando mate con Rogelio Frigerio

Axel Kicillof tomando mate con Rogelio Frigerio

La tensión no se limitó a Buenos Aires. En distintas provincias se repitió el mismo diagnóstico: las cuentas cerraron gracias a ingresos extraordinarios y no por una recuperación genuina de la actividad económica.

Ganancias aportó el oxígeno que faltaba

En la región centro, funcionarios de Entre Ríos destacaron que mayo suele ser un mes excepcional por el comportamiento del impuesto a las Ganancias. Esa mejora permitió amortiguar el impacto de la caída general de recursos y garantizó el cumplimiento de los compromisos salariales.

Una lectura similar realizó el ministro de Hacienda de La Pampa, Guido Bisterfeld, quien sostuvo que el ingreso extraordinario proveniente de Ganancias permitió generar un “colchón financiero” para afrontar el pago del aguinaldo. El funcionario advirtió, además, que el fondo anticíclico provincial quedó prácticamente agotado después de varios meses de tensión fiscal.

En Córdoba, el ministro de Economía, Guillermo Acosta, aseguró que el pago estaba garantizado y anticipó que, si algún municipio enfrentara problemas, la provincia podría adelantar recursos de coparticipación para cubrir la obligación.

En Santa Fe, la administración de Maximiliano Pullaro también transmitió tranquilidad, aunque mantuvo seguimiento sobre un grupo reducido de municipios que aguardaba la liquidación definitiva de los recursos coparticipables de mayo para terminar de cerrar sus números.

Patagonia: entre Vaca Muerta y la dependencia estatal

La realidad patagónica exhibió contrastes. En Neuquén, las regalías hidrocarburíferas vinculadas a Vaca Muerta otorgaron una situación financiera mucho más holgada que la del resto del país. Allí, el pago del SAC no requirió adelantos ni financiamiento adicional.

En Río Negro, Chubut y Tierra del Fuego también aseguraron que cumplirán con los plazos previstos, aunque con distintos niveles de presión sobre sus finanzas. En todos los casos, la caída de recursos obligó a extremar controles sobre el gasto.

El escenario más complejo apareció en Santa Cruz. La gestión de Claudio Vidal enfrentó conflictos sindicales, protestas estatales y una situación fiscal delicada. Aun así, la administración provincial sostuvo que el aguinaldo se abonará normalmente. Para lograrlo, recurrió a los adelantos de coparticipación autorizados por la Nación y analiza nuevas herramientas financieras para reforzar la caja.

gobernadores patagónicos

Gobernadores patagónicos

En el norte del país también surgieron señales de alerta. El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, admitió dificultades financieras y anticipó el posible regreso de los Chachos para afrontar futuras obligaciones salariales, aunque garantizó el pago del medio aguinaldo.

El resultado final parece confirmar la hipótesis que circulaba entre gobernadores e intendentes desde hace semanas. El temblor pasó, pero no porque las cuentas provinciales hayan recuperado solidez.

El alivio llegó gracias al ingreso extraordinario de Ganancias y a los adelantos de coparticipación distribuidos por la Casa Rosada. Sin esos recursos, junio habría mostrado un mapa mucho más complicado para las administraciones subnacionales. La obligación se cumplirá, pero la mayoría de las provincias llegó sobre la campana.

* Con información de las corresponsalías.

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