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Los elegidos de Kristalina Georgieva: cómo les va a los empresarios que se reunieron con el FMI

La titular del Fondo recibió a Marcos Bulgheroni, Jorge Brito, Eduardo Elsztain, Pierpaolo Barbieri y otros referentes del Círculo Rojo. Ganadores y no tanto.

La directora del FMI, Kristalina Georgieva, encabezó una cena reservada en el Palacio Duhau con diez referentes del Círculo Rojo para evaluar de primera mano el rumbo económico del gobierno de Javier Milei. La funcionaria indagó sobre la reactivación crediticia, los costos impositivos y la persistente brecha entre las actividades en expansión y aquellas resentidas por el menor consumo.

No fue una reunión protocolar. Sin funcionarios nacionales y con invitaciones reservadas, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) escuchó durante dos horas a los principales referentes del sector privado para conocer cómo viven la marcha del programa económico libertario y cuáles consideran que son los obstáculos para consolidar el crecimiento.

La reunión a solas en Recoleta sirvió para que la titular del Fondo tomara de primera mano el pulso corporativo. Mientras Georgieva reconoció que existen "riesgos" de cara a 2027 y preguntó puntualmente “por qué hay tantos impuestos” en Argentina, la decena de comensales aportó su mirada. Más allá de las impresiones compartidas en la mesa, un repaso por el presente operativo de sus firmas revela que el grupo representó sectores que transitan realidades muy dispares en la economía real.

Dos velocidades en el Círculo Rojo

Es que el mapa corporativo de quienes fueron invitados expone una marcada brecha de "dos velocidades". Por un lado, las fichas vinculadas a la energía, la minería y los servicios financieros muestran dinamismo e inversiones en marcha; por el otro, la industria pesada, el desarrollo inmobiliario y el comercio masivo pelean contra la caída de las ventas y la presión de los costos.

El sector financiero llegó al Palacio Duhau con el foco puesto en la necesidad de reactivar el financiamiento al sector privado. Pierpaolo Barbieri, ceo de Ualá —firma con una valuación de u$s 3200 millones—, viene sosteniendo una postura crítica sobre la carga impositiva que pesa sobre el financiamiento: "Actualmente al crédito privado lo gravamos con Impuesto al Valor Agregado (IVA), Ingresos Brutos (IIBB) y hasta Impuesto al Sello. Es una locura", remarcó el ejecutivo horas después de la cena, tras advertir que "cuando no hay crédito, no hay movilidad social".

Pierpaolo Barbieri, de Ualá, apuntó contra el sistema financiero que dificulta el crecimiento de los créditos

Pierpaolo Barbieri, de Ualá, apuntó contra el sistema financiero que dificulta el crecimiento de los créditos

Por el lado de la banca tradicional y las energías renovables, Jorge Brito lidera un Banco Macro en proceso de consolidación tras la compra de Itaú Argentina y la expansión de Genneia en parques eólicos. Con la mirada puesta en la transición desde la liquidez del Estado hacia el préstamo corporativo, el empresario valoró el rumbo fiscal aunque pidió acompañamiento para la actividad: "Hay que reconocer que este Gobierno ha hecho un cambio profundo. El tema fiscal era un problema histórico", afirmó Brito en el marco de la Exposición Rural esta semana, pero aclaró que esa medida aislada "no alcanza" porque se requiere "un rol mucho más activo para desarrollar esta nueva Argentina".

En el terreno del consumo masivo y los bienes raíces, el presente de las compañías refleja el impacto del menor nivel de gasto de los hogares. Desde Mercado Libre Argentina, la operación que encabeza Juan Martín de la Serna logra esquivar parte del amesetamiento general apoyándose en el crecimiento del e-commerce, el despliegue de su propia red logística y la oferta de financiamiento a través de Mercado Pago.

Energía y minería, las grandes protagonistas

La mesa también reunió a varios de los principales beneficiarios del boom energético y minero. Marcos Bulgheroni, de Pan American Energy (PAE), atraviesa un escenario favorable gracias al desarrollo de Vaca Muerta y a los proyectos de exportación de petróleo, gas natural licuado e infraestructura.

Por su parte, Martín Pérez de Solay, de Glencore, avanza con proyectos de cobre como MARA y El Pachón, impulsados por la demanda global de minerales críticos para la transición energética. El desafío, coinciden en el sector, pasa por mantener reglas estables para inversiones que requieren varios años de desarrollo.

La economía que todavía espera

No todos los sectores representados en la mesa exhiben el mismo dinamismo. El caso más evidente es el de Daniel Novegil, de Ternium. La siderurgia continúa afectada por la debilidad de la construcción y de la actividad industrial, aunque parte de esa caída se compensa con la demanda vinculada a Vaca Muerta.

Una situación similar enfrenta Catalina Cascio, de Ferrosider, cuya actividad depende directamente del nivel de obra privada e inversión industrial, dos rubros que todavía muestran una recuperación dispar.

En tanto, Eduardo Elsztain, presidente de IRSA, enfrenta un escenario mixto: si bien sus shopping conservan niveles de ocupación casi plenos (cercanos al 97%), las ventas reales de sus locatarios registran caídas debido a la contracción del consumo interno.

El grupo busca amortiguar esa baja con la alta ocupación de sus oficinas premium y el grupo colocó u$s 50 millones en obligaciones negociables a una tasa competitiva del 3,75% para financiar nuevos desarrollos. En tanto, los negocios agropecuarios de Cresud proliferan: las ventas de la compañía subieron 29% en moneda constante, gracias a la ventanilla de retenciones cero.

El mensaje que recibió el Fondo

La cena se completó con Mariana Schoua, presidenta de AmCham, e Isela Costantini, asesora estratégica del Grupo ST, quienes acercaron la mirada de los inversores internacionales y del mercado financiero.

Schoua representa a las empresas estadounidenses que lideran la inversión extranjera directa en energía, minería, tecnología y agro; ellas impulsan la eliminación de las restricciones cambiarias remanentes y el afianzamiento del RIGI para destrabar desembolsos pendientes.

La fotografía que obtuvo Georgieva mostró una economía con dos velocidades. Los sectores exportadores, energéticos, tecnológicos y financieros aparecen entre los principales beneficiarios de la estabilización macroeconómica, mientras buena parte de la industria, la construcción y el consumo todavía no recuperan el nivel de actividad previo.

Ese contraste explica por qué la directora del FMI volvió a insistir durante su visita en el desafío de la próxima etapa del programa económico: transformar la estabilidad macro en un crecimiento más extendido, con mayor crédito, inversión y empleo, especialmente de cara al año electoral 2027.

Máximo Kirchner, autor de proyecto que propone fijar por ley la posición argentina frente al FMI. 
Toto Caputo y la titular del FMI, Kristalina Georgieva

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