Final abierto para la tasa de interés: qué hará el Central después del dato de inflación
Deberá tomar el jueves una decisión ante un IPC de agosto que será de dos dígitos. La efectividad de la maniobra, cuestionada dentro del directorio de la entidad y en el mercado.
La novela de la inflación de agosto tiene principio anunciado y final abierto. En el sector privado y en el Gobierno dan por descontado que el dato que revelará el Indec este miércoles a las 16 será de dos dígitos producto de la devaluación posterior a las PASO. El día después todos los ojos estarán puestos sobre los dólares paralelos y su reacción, fácil de imaginar pero difícil de dimensionar ante la inexperiencia cercana de una cifra mayor al 10% en un mes. En ese escenario, el Banco Central deberá tomar una decisión respecto a qué hacer con la tasa de interés de plazos fijos, que está en niveles altísimos, y genera un debate sobre su consistencia hacia el interior del Directorio.
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Apenas el Central movió el tipo de cambio a $350 y lo dejó fijo, acompañó la medida con un fuerte empujón de 210 puntos básicos en el porcentaje que pagan los bancos por el interés de las Leliqs, que quedó en 118% nominal anual. Es una estrategia que endurece la política monetaria para evitar un desarme masivo de las posiciones en pesos y su migración directa al dólar, maniobra aceitada a largo de la actual gestión del Frente de Todos.
A un ritmo mensual de precios que se incrementan de a dos dígitos por mes, operadores de la City cuestionan la maniobra ya que aseguran que perdió efectividad ante la rápida pérdida de valor del peso, la preferencia histórica de los ahorristas por el dólar que cada vez es más fuerte y las estrategias de cobertura contra el peso, que cada vez son más frecuentes.
Según pudo saber Letra P, en la autoridad monetaria, por ahora, la tendencia es mantener la tasa de interés ya que en el nivel actual seguiría siendo positiva real en términos anuales, es decir, que continuaría por encima de la inflación y una nueva suba no marcaría la diferencia. Sin embargo, reconocen que la Tasa Efectiva Mensual en agosto y en septiembre va a quedar por debajo. Hoy ese porcentaje está en 9,83%.
El número del Indec que mirarán con atención será el IPC Núcleo, que mide el 69,9% de la canasta total y da cuenta de la inercia del proceso inflacionario. En detalle, excluye a bienes y servicios regulados y estacionales y muestra una tendencia a mediano plazo.
El tipo de cambio diferencial para economías regionales tiene fecha de vencimiento el 30 de septiembre. Por ahora, hay liquidación y el BCRA logró encadenar 20 ruedas consecutivas de compras, aunque la cantidad de dólares en sus arcas sigue siendo una situación crítica. El tramo entre el el 1 de octubre y el 22, día de las elecciones generales, es un misterio. Ni la autoridad monetaria ni en Economía confirman una continuidad de la medida o el lanzamiento de otra, pero la expectativa de una nueva devaluación después de las urnas circula entre analistas e inversionistas consultados y el riesgo de una ampliación de la brecha cambiaria persiste.
Los dos dígitos ya son un hecho en informes oficiales. La Ciudad de Buenos Aires midió 10,8% para agosto y Córdoba 12,15%. En el sector privado estiran el pronóstico a un 14% y un 25% acumulado entre agosto y septiembre, por lo que prevén otro índice de fuerte aceleración y que continúe el impacto de la devaluación, sobre todo en alimentos y bebidas donde el impacto es mayor en los sectores de la población con menores ingresos.