La inflación en la ciudad de Buenos Aires suma argumentos sobre el freno de Toto Caputo a los cambios en el IPC nacional.
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La inflación porteña, que trepó al 3,1% mensual en enero, con una aceleración de 0,4 puntos porcentuales respecto de diciembre y una variación interanual de 31,7% (el mayor registro desde marzo de 2025) reavivó las sospechas sobre la decisión de Toto Caputo de postergar el cambio de metodología del IPC nacional.
¿Por qué? El Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires se basa en una canasta construida a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/2018, que es la más reciente disponible, releva cómo consumen efectivamente los hogares y permite actualizar las ponderaciones de bienes y servicios dentro del índice.
A diferencia del IPC nacional vigente, que continúa utilizando ponderadores derivados de la ENGHo 2004/2005, la metodología porteña incorpora una estructura de gasto más actualizada, con mayor peso relativo de los servicios.
Esa característica la acerca a la actualización metodológica que el INDEC tenía prevista implementar, también basada en la ENGHo 2017/2018, y explica por qué economistas señalan que la dinámica del IPC de la Ciudad funciona como una referencia aproximada de cómo habría evolucionado el índice nacional bajo el nuevo esquema que finalmente no se aplicó.
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Christian Buteler, por caso, sostuvo que se trata de una “nueva aceleración inflacionaria” y planteó que el resultado permite entender “por qué el Gobierno decidió postergar el nuevo índice” nacional.
IPC porteño: estacionales arriba, núcleo más contenida
En la Ciudad, el principal motor del mes fueron los productos estacionales, que registraron un incremento del 15,8%, impulsados por el turismo y las verduras (estas últimas, con subas del 17,8%). En contraste, los precios regulados funcionaron como un ancla al subir sólo un 1,7%.
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La consultora Equilibra matizó el impacto, ya que advirtió en su análisis que la inflación núcleo "se desaceleró al 2,2%, lo que indicaría que la tendencia de fondo sigue bajo relativo control".
Sin embargo, para economistas como Raúl Sánchez, el escenario es preocupante. "Desde agosto la inflación en la Ciudad viene subiendo y en enero casi duplicó el registro de aquel mes", recordó.
Lo cierto es que la inflación núcleo desaceleró de 2,8% a 2,2% y los regulados bajaron de 3,2% a 1,7%, pero el peso de los servicios volvió a ser determinante: subieron 3,5% frente al 2,3% de los bienes.
Asimismo, Equilibra remarcó que la ropa, que tiene mayor ponderación en el IPC nacional que en el porteño, registró una deflación del 2%, lo que podría funcionar como contrapeso en el índice nacional, en medio de la polémica por la apertura de las importaciones del rubro y las declaraciones del ministro de economía sobre "el robo" de los precios en el país respecto del exterior.
En este sentido, la consultora estimó que el IPC nacional podría ubicarse cerca del 2,4% en enero, en línea con el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central.
El debate por el nuevo IPC vuelve al centro
El dato de la Ciudad reactivó el debate sobre la decisión del Gobierno de postergar la actualización metodológica del IPC nacional. Lucas Romero, politólogo y director de Synopsis Consultores, sostuvo que “cada vez más estamos invitados a pensar que la decisión de Javier Milei de suspender la actualización de la nueva metodología del IPC estaba asociada a evitar un número similar en el dato nacional”.
Federico Filippini, economista de ADCAP, señaló que "con estos datos (inflación en la Ciudad) es bastante probable que la infla con la nueva metodología hubiera dado por debajo de la vieja -extrapolando la inflación de CABA, con los ponderados de INDEC, la infla de enero debería ubicarse en torno al 2,8% en ene/26 - en línea con lo que anticipó Caputo la semana pasada", posteó.
Por su parte, el director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, afirmó que los datos de la Ciudad anticipan un IPC nacional posiblemente más elevado, aunque con “poco diferencial respecto a la medición con ponderadores ENGHo 17/18”, lo que relativiza el impacto estadístico del cambio metodológico.
Señales de alerta en alimentos y ritmo inflacionario
Según la Dirección de Estadística y Censos de la Ciudad, el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas trepó un 4%. “El problema no es el índice, sino que volvió la inflación”, resumió el consultor político Ignacio Fidanza tras conocerse el dato porteño.
La clave para el futuro inmediato será seguir la evolución del precio de la carne, que registró nuevamente una suba, esta vez del 3,6% en la Ciudad, superando el índice general. Según el consultor del marcado ganadero Andrés Costamagna, "la carne va a estar por encima de la inflación este año. Es un bien escaso y este año la producción va a ser menor. Y con el nuevo acuerdo con Estados Unidos va a ser más demandado".
Asimismo, el analista ganadero se refirió al impacto de los precios de la carne con el cambio en las ponderaciones metodológicas. "Al quedarse con la metodología vieja, esta suba le va a pegar más (al gobierno nacional)", dijo.