Fernanda Raverta cruzó al intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, tras la aprobación de la licencia extraordinaria que le permitió regresar a la conducción municipal. La senadora bonaerense sostuvo que Mar del Plata no puede convertirse en una alternativa para el jefe comunal tras su intento de incorporarse "al gobierno libertario de (Javier) Milei".
En una carta dirigida a los vecinos de Mar del Plata, la dirigente peronista criticó la decisión del intendente y afirmó que el año pasado decidió dejar la ciudad por una “aventura personal” para intentar convertirse en ministro del gobierno libertario. Según su planteo, con el pedido de licencia en la intendencia Montenegro también había conservado una alternativa ante un eventual cambio de escenario político.
La senadora, principal referencia del peronismo en la ciudad, sostuvo que el jefe comunal ahora intenta presentar su regreso como una consecuencia del fracaso de Agustín Neme, quien quedó al frente del municipio durante su licencia.
No obstante, Raverta señaló que Neme había formado parte central de la gestión de Montenegro y gobernó con el mismo equipo y proyecto político. Por ese motivo, sostuvo que el resultado de la administración también debía atribuirse al intendente. “Hay un fracaso, pero Montenegro no es ajeno. Es la continuidad de su propia gestión”, afirmó la dirigente en su carta abierta.
La inseguridad, eje de la disputa política
Uno de los argumentos vinculados con el regreso de Montenegro a la intendencia estuvo relacionado con la situación de inseguridad en Mar del Plata. Desde la oposición local, sin embargo, señalaron que los problemas no comenzaron durante las últimas semanas y que se arrastran desde antes de la licencia.
Raverta sostuvo que los indicadores de inseguridad ya habían mostrado un deterioro cuando Montenegro decidió dejar el municipio. Por esa razón, consideró que esa situación no alcanza para explicar su regreso a la conducción municipal.
La dirigente vinculó la decisión con los intereses políticos del intendente y cuestionó que su retorno pudiera presentarse como una respuesta frente a una situación que, según su interpretación, ya formaba parte de la realidad de la ciudad antes de su salida.
Guillermo Montenegro volvió a la intendencia de Mar del Plata.
Raverta también cuestionó que Montenegro no renunciara a su banca en el Senado bonaerense. Recordó que, al igual que cuando dejó la intendencia, volvió a solicitar una licencia para regresar al Ejecutivo municipal.
La licencia de Guillermo Montenegro
La senadora planteó que los cambios en los objetivos políticos de Montenegro no pueden quedar por encima de las necesidades de los vecinos. “Él decidió cuándo irse y ahora también decide cuándo volver. Mientras sus planes cambian, los problemas de los marplatenses siguen ahí. Gobernar Mar del Plata no puede ser un plan B”, afirmó Raverta.
Como contó Letra P, la decisión de Montenegro se conoció el último viernes. Al iniciar esta semana, el intendente envió una nota al cuerpo legislativo para solicitar el tratamiento de su licencia extraordinaria.
Ese mismo día, el jefe comunal participó de una actividad institucional en la Base Naval de Mar del Plata en calidad de intendente. Este martes, la cámara alta bonaerense aprobó el pedido de licencia extraordinaria.
La decisión dejó nuevamente a Montenegro al frente del municipio de General Pueyrredón, luego de 10 meses como legislador. La disputa política con Raverta volvió a poner el foco sobre el rumbo de la gestión local y las razones de su regreso.