Javier Milei está próximo a tener un récord que sus detractores jamás hubieran imaginado: ser el presidente con mayor cantidad de nombramientos en la Justicia, después de los gobiernos kirchneristas. En la última sesión, el Senado aprobó 74 pliegos. En la siguiente, el jueves 16, avalaría al menos 26.
Si bien hay 37 expedientes dictaminados en la Comisión de Acuerdos, en el oficialismo aún tienen un listado acotado para llevar al recinto. En cualquier caso, el Presidente terminará el semestre con más de 100 magistrados nombrados y para la última parte del año apunta a duplicar ese número.
"A principios de año elegimos a 303 candidatos de las ternas y nuestra idea es llegar a fin de año con todos aprobados", confirmaron a Letra P voceros del Ministerio de Justicia, encabezado por Juan Bautista Mahiques, artífice de cubrir las vacantes. Tras su llegada, en febrero, se dedicó a estudiar las ternas y definir los seleccionados, previa consulta a Milei, quien mira en detalle los currículums. Mucho más después de haber querido retirar el de María Verónica Michelli, finalmente avalado en la cámara alta.
Si completa su plan, el jefe de Estado habrá superado a Mauricio Macri, quien durante su gestión logró aprobar 287 pliegos, 223 del Poder Judicial, 35 de la defensoría y 29 del Ministerio Público. Durante esos años, el líder del PRO consiguió un acuerdo con el PJ para avanzar, motivo de una queja de Cristina Fernández de Kirchner. El Gobierno libertario empuja a sus candidatos con sus aliados, pero la mayoría cuenta además con la colaboración del peronismo.
Los números de Javier Milei
Aunque tuvo mayoría en el Senado durante dos años y manejó los otros dos con aliados, Alberto Fernández también quedará detrás de Milei. Nombró 187 magistrados, 131 jueces, 47 defensores y nueve fiscales.
El último presidente peronista tuvo un fracaso que podría ser aprovechado por su sucesor: por diferencias con CFK, nunca se inició el debate del pliego del candidato a procurador, vacante desde 2017. Propuso al juez Daniel Rafecas, quien nunca pudo defender su candidatura en audiencia pública.
El cargo lo seguirá ejerciendo en forma interina Eduardo Casal, hasta el último día del mandato de Milei. Sólo si es reelecto, el líder libertario propondrá a su sucesor. El principal candidato es el propio Mahiques. También quiere ese lugar el juez Ariel Lijo, aunque se bajaría de la competencia si vuelve a intentar integrar la Corte Suprema.
En el Gobierno explican el éxito de imponer a sus candidatos en que surgen de ternas armadas por la anterior composición del Consejo de la Magistratura, donde los nombres los definía Gerónimo Ustarroz, cercano a Eduardo De Pedro. Tal es así que, en la última sesión del Senado, el peronismo avaló 72 de los 74 pliegos.
Sólo rechazó dos candidaturas por pecados de cercanía. Fueron las de María Julia Sosa, secretaria del juez Julián Ercolini; y el de Emlio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema. En la próxima sesión, el PJ únicamente votaría en contra de la continuidad del mandato de Víctor Pesino, camarista laboral que avaló la reforma de Milei e intervino la UOM.
En la Comisión de Acuerdos, Mahiques había tenido algunos tropiezos. Los aliados no firmaron los dictámenes de los candidatos a jueces en lo penal económico Juan Pedro Galván Greenway y Alejandro Catania; ni de Juan Manuel Mejuto, aspirante a juez de un tribunal oral en lo criminal. Fueron vetados por el círculo rojo. A los dos primeros los acusaron de ser cercanos a la AFA; y al último de tener un pasado en el kirchnerismo.
Las vacantes más picantes
Mahiques y Lijo tienen buena relación, pero mantienen una guerra fría para definir las vacantes de Tribunales. La principal es cubrir las dos vacantes de la Cámara Federal, para reemplazar a Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi.
Están las dos ternas definidas. Una la integran Fernando Luis Poviña, de la Cámara federal de Tucumán; Agustina Inés Rodríguez, coordinadora de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres, y el juez en lo penal económico Pablo Yadarola, quien sería el elegido.
Su nombre se hizo público cuando integró el grupo de funcionarios judiciales que viajó a Lago Escondido, junto a los Mahiques, el ministro y el padre, el camarista Carlos Mahiques, a quien el Senado le extendió cinco años más su mandato.
La otra vacante se define entre el juez de tribunal oral federal de La Matanza Julio César Di Giorgio, la fiscal federal de Lomas de Zamora Cecilia Incardona y Bertuzzi, quien concursó y es el elegido del ministro de Justicia. Incardona es cercana a Lijo, con quien compartió actos en 2024, cuando era candidato a juez de la Corte.
Lijo tendrá un premio en la próxima sesión, cuando será elegido juez su exsecretario, Juan Tomás Rodríguez Ponte. Tendrá apoyo de todos los bloques. Como la mayoría de los candidatos a jueces.
La Magistratura, el otro foco de poder
Para fortalecerse más, el Gobierno quiere continuar con el plantel en el Consejo de la Magistratura, que preside nada menos que Rosatti. El oficialismo jugó una carta fuerte: el camarista Diego Barroetaveña presentó un amparo para poder ser reelecto, aun cuando la ley lo prohíbe.
La respuesta no tardó en llegar: la Asociación Civil "Será Justicia" se presentó como Amicus Curiae ante el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 6 para exigir el rechazo de la cautelar de Barroetaveña, que, de prosperar, favorece a todos los consejeros.
A fin de año se renuevan los ocho representantes del Congreso y, de mínima, el oficialismo sumará uno más, para controlar la mayoría y marcar la agenda en las comisiones. Para ese entonces, habrá nombrado más magistrados que Macri y Alberto.