OPINIÓN

¿Cómo cambió la geografía electoral de Brasil?

Entre 2022 y 2026, el voto se corrió hacia los Bolsonaro en 5498 de los 5570 municipios. Lula retrocedió más en el interior que en las grandes ciudades.

Hace cuatro años, Luiz Inácio Lula da Silva le ganó la primera vuelta en Brasil a Jair Bolsonaro por 5,2 puntos. El domingo, Flávio Bolsonaro le ganó a Lula por 1,9. La diferencia entre el PT y el bolsonarismo se movió algo más de siete puntos, un cambio moderado que llegó a casi todo el territorio. Comparando municipio por municipio, el voto se corrió hacia Flávio en 5498 de los 5.570 municipios del país y hacia Lula en apenas 57. Flávio ganó en 716 municipios que en 2022 habían votado a Lula, y ninguno hizo el recorrido inverso. Lula retrocedió en 25 de los 27 estados; solo mejoró en el Distrito Federal y quedó igual en Amapá.

Gráfico 1. Cada flecha es un municipio. La dirección indica hacia qué candidato se corrió el voto respecto de la primera vuelta de 2022, y el largo, cuántos puntos cambió la diferencia. Fuente: TSE.

Gráfico 1. Cada flecha es un municipio. La dirección indica hacia qué candidato se corrió el voto respecto de la primera vuelta de 2022, y el largo, cuántos puntos cambió la diferencia. Fuente: TSE.

La división regional sigue en pie, con un Nordeste que vuelve a votar en masa por Lula Da Silva frente a un Sur, un Sudeste y un Centro-Oeste inclinados hacia los Bolsonaro. Los saldos, en cambio, se movieron. En 2022 el Nordeste le dio a Lula 13 millones de votos de ventaja, suficientes para compensar el resto del país y terminar 6,2 millones arriba. Este año esa ventaja bajó a 11,1 millones, mientras la desventaja en el Sudeste pasó de 2,4 a 5,7 millones y la del Sur, de 3,1 a 5,0.

El retroceso de Lula da Silva

Las caídas más fuertes del presidente de Brasil se dieron en Goiás (8,5 puntos, en parte porque el exgobernador Ronaldo Caiado sacó allí el 12% como candidato presidencial), Tocantins y Rio Grande do Sul. Minas Gerais, que eligió al ganador en todas las presidenciales desde 1989, resume el movimiento. En 2022 le dio 48,3% a Lula y 43,6% a Jair Bolsonaro. El domingo le dio 48,2% a Flávio y 43,3% a Lula.

La variable que mejor ordena el cambio es el tamaño del municipio. En los municipios de menos de 10.000 electores, Lula perdió 6,3 puntos; en las ciudades de más de un millón, solo medio punto. Con la educación ocurre algo parecido. Donde menos del 9% de los adultos tiene título universitario, la caída fue de 4,5 puntos, y donde lo tiene más del 27%, de menos de uno.

Gráfico 2. Cambio en el porcentaje de votos de Lula entre las primeras vueltas de 2022 y 2026, según el tamaño del municipio y la proporción de adultos con título universitario. Fuente: TSE e IBGE.

Gráfico 2. Cambio en el porcentaje de votos de Lula entre las primeras vueltas de 2022 y 2026, según el tamaño del municipio y la proporción de adultos con título universitario. Fuente: TSE e IBGE.

Las variables que dominaron el debate de campaña pesan mucho menos. Si se ordenan los municipios en deciles según el ingreso por habitante, Lula pierde entre 2,7 y 5,3 puntos en cada uno, sin una pendiente clara. En el decil más pobre cayó 3,9 puntos, y en el más rico, 3,0.

Con los evangélicos, Lula perdió incluso un poco más donde hay menos: 4,4 puntos en el decil menos evangélico y 3,3 en el más evangélico. La brecha de clase del voto brasileño se mantuvo y bajó en bloque. En los municipios más pobres Lula pasó de 73% a 69%, y en los más ricos, de 34% a 31%.

Esto pone en duda dos lecturas que circularon en la campaña: la que atribuía el retroceso del PT a una pérdida de apoyo entre los más pobres y la que lo explicaba por el avance evangélico. Son comparaciones entre municipios y no entre personas, y un municipio puede cambiar poco aunque un grupo dentro de él haya cambiado mucho. Para medir eso hacen falta encuestas.

Gráfico 3. Porcentaje de votos de Lula en las primeras vueltas de 2022 y 2026, en deciles de municipios con la misma cantidad de votos, según ingreso por habitante y proporción de evangélicos. Fuente: TSE e IBGE (Censo 2022).

Gráfico 3. Porcentaje de votos de Lula en las primeras vueltas de 2022 y 2026, en deciles de municipios con la misma cantidad de votos, según ingreso por habitante y proporción de evangélicos. Fuente: TSE e IBGE (Censo 2022).

El retroceso ocurrió con el desempleo en 5,3%, el nivel más bajo en al menos tres décadas. El resultado coincide, en cambio, con lo que pasó en buena parte de la región. Desde 2020, hubo 25 elecciones presidenciales en América Latina, y en 19 de ellas el partido o la coalición de gobierno perdió la presidencia. En Sudamérica fueron 13 de 15, entre ellas la Argentina en 2023.

El castigo no tuvo un signo ideológico único. Chile, Colombia y Honduras desplazaron primero a un gobierno de derecha y después a uno de izquierda. En 18 de esas 19 derrotas, sin embargo, el presidente no estaba en la boleta. De los cuatro mandatarios que buscaron la reelección desde 2020, tres la consiguieron (Nayib Bukele, Luis Abinader y Daniel Noboa). El único que perdió fue Jair Bolsonaro, en 2022.

Las cuentas para la segunda vuelta

Para el ballotage del 25 de octubre, la cuenta es exigente para el presidente Lula. Las encuestas de primera vuelta midieron bien su voto y subestimaron el de Flávio, que absorbió buena parte del apoyo que se esperaba para los candidatos menores. Aun así, esos candidatos sumaron 7,8% de los votos válidos, encabezados por Augusto Cury (2,9%), Renan Santos (2,2%) y Ronaldo Caiado (2,2%). Si en la segunda vuelta votaran las mismas personas, Lula necesitaría quedarse con el 62% de esos votos, y a Flávio le alcanzaría con el 38%.

Entre las dos vueltas de 2022, Jair Bolsonaro se llevó cerca del 70%. Fuera de los votos válidos hay otra reserva. El 21% del padrón, unos 33 millones de personas, no fue a votar, y otro 4,8% de los votantes votó en blanco o anuló. La diferencia de 2,2 millones equivale a menos del 2% del padrón, pero en 2022 la participación apenas pasó de 79,1% a 79,4% entre una vuelta y otra.

Es la primera vez desde 1989 que Lula llega a un ballotage desde atrás. Aquella vez perdió con Fernando Collor de Mello.

Javier Milei y Flávio Bolsonaro, en San Pablo. La ultraderecha continental festeja el triunfo en la primera vuelta de las presidenciales de Brasil.
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