Maximiliano Pullaro junto al diputado y pastor evangélico Walter Ghione.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, participó de un multitudinario encuentro evangélico en el que además de orar para que “se cierren las puertas del infierno” en la provincia, instó a los 7 mil jóvenes asistentes al encuentro que “ocupen lugares de poder para transformar a la sociedad”.
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Los evangélicos, un sector religioso codiciado por distintos sectores de la política, se han convertido en parte de la base electoral que le permitió a Pullaro imponerse con holgura en las elecciones para la gobernación, en septiembre del año pasado.
Alianza espiritual, social y política
El radical sostiene desde hace unos tres años un vínculo cercano con los representantes de la iglesia evangélica. Los visita con frecuencia, valora la tarea social que desarrollan, en especial en los territorios más complejos. También, dentro de las cárceles.
“Tienen una capilaridad que les permite llegar a las familias de muchos sectores atravesados por la violencia, donde están logrando en muchísimos casos evangelizar o salvar, como dicen ellos, a muchos chicos que están atravesados por el delito. Hacen un trabajo que el gobierno valora mucho”, aseguran los colaboradores de Pullaro.
Cerca del gobernador confirman que es habitual su presencia en encuentros evangélicos. “Prácticamente está yendo todos los domingos a alguno”, confirmaron a Letra P.
Un freno a la inseguridad y a las "tinieblas" en Santa Fe
Pullaro visita iglesias evangélicas de la periferia de Rosario, pero también las que están ubicadas en el centro. Lo ha hecho, también, con templos ubicados en otros lugares de la provincia, un recorrido que inició al menos hace dos años y que nunca abandonó.
“Les pido a ustedes como cristianos que puedan salir a evangelizar, que puedan llegarle a cada persona. Llevar la palabra de Dios a cada rincón de Santa Fe porque va a ser la única manera de que podamos ganar la batalla. Vamos a poder vivir más tranquilos, en paz. Y vamos a vivir mucho, pero mucho más felices”, sugirió Pullaro el sábado pasado, frente a 7 mil jóvenes evangélicos. Luego les pidió que se “comprometan” y acepten el desafío de ser “parte del Estado”.
En el encuentro del fin de semana el pastor Sensini recordó que mantuvieron con gente de distintos credos una reunión con Pullaro tras las elecciones y antes de que asumiera, en la que les pidió que “prediquen el evangelio”, porque es lo único que “transformaría la provincia”.
El pastor Marcos Brunet tuvo a cargo la oración final. Parado junto a él, siguiendo el rezo, estaba Pullaro. “Si la autoridad legalmente establecida en este territorio elige la justicia, la verdad y los principios de la palabra de Dios vamos a ver un freno de las tinieblas en esta ciudad como nunca antes. Ponemos fin, se cierran puertas del infierno en Rosario, en Santa Fe. Sale a la luz toda delincuencia. Narcotraficantes van a tener que convertirse o irse porque no se oirá más de violencia en este territorio”, confió Brunet.
Al final, Brunet y Pullaro se abrazaron. El gobernador le agradeció al oído por la oración. Los siete mil jóvenes aplaudían, emocionados.