La Casa Rosada reunió a su mesa política en el despacho de Manuel Adorni, bajo la coordinación de Karina Milei, con el objetivo de redefinir la estrategia del oficialismo y contener el impacto de la crisis que golpea al jefe de Gabinete desde hace diez días.
El encuentro se realizó este lunes entre las 15 y las 17 en las oficinas del funcionario en Balcarce 50. Según fuentes oficiales, el eje estuvo puesto en ordenar la agenda parlamentaria y reforzar la figura del portavoz presidencial, cuestionado por la oposición y la opinión pública.
Participaron el asesor presidencial Santiago Caputo; el ministro de Economía, Toto Caputo; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la titular del bloque La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el ministro del Interior, Diego Santilli; el operador político Eduardo “Lule” Menem y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, en una señal de alineamiento interno ante el desgaste generado por las denuncias.
Estrategia política y agenda legislativa
El Gobierno buscó avanzar en una serie de iniciativas clave para las próximas semanas. Entre ellas, la denominada “Ley Hojarasca”, impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que apunta a derogar decenas de normativas que considera obsoletas.
A esto se sumaron proyectos de reforma del Código Penal y modificaciones en la Ley de Glaciares, con respaldo de gobernadores patagónicos aliados. La intención oficial es consolidar volumen político en el Congreso.
En paralelo, la administración libertaria intenta capitalizar el fallo favorable de la Justicia de los Estados Unidos por la expropiación de YPF, que alivió al país de afrontar un pago millonario. Pese a que la decisión judicial le dio la razón a Axel Kicillof (este lunes, el gobernador convirtió un salvavidas de plomo en insumo de campaña), el mileísmo busca anotarse como propio el logro, que a la luz de los hechos es el resultado de una política de Estado.
En el oficialismo entienden que el escenario que deja el fallo judicial permite correr el foco mediático del caso que involucra a Adorni y perjudica a Milei, según relevaron las últimas encuestas.
La crisis de Manuel Adorni y la reacción oficial
La polémica escaló tras la difusión de un video en el que se vio a Adorni junto a su familia abordando un vuelo privado hacia Punta del Este durante los feriados de carnaval.
A ese episodio se sumó la controversia por un viaje previo en el avión presidencial, donde el funcionario incluyó a su esposa, lo que generó cuestionamientos de la oposición y en los medios.
Frente a ese escenario, Karina Milei intervino de manera directa y le pidió a Santiago Caputo que se involucrara en la estrategia comunicacional para hacer control de daños.
Se conformó una mesa específica con especialistas en discurso y comunicación institucional, que definió reforzar la exposición pública del vocero mediante una agenda cargada de actividades.
Los próximos pasos del Gobierno
Como parte de esa estrategia, el Ejecutivo previó nuevas apariciones públicas de Manuel Adorni, incluida una conferencia de prensa en Balcarce 50.
Cerca del funcionario aseguraron que no volverá a referirse al tema, aunque admitieron que las preguntas periodísticas seguirían enfocadas en las denuncias recientes.
Dentro del oficialismo coexistieron distintas miradas. Algunos dirigentes consideraron que el vocero logró dar explicaciones suficientes, mientras que otros evaluaron que su postura dañó la imagen del Presidente.
Una fuente de la Casa Rosada sostuvo ante Letra P que “no hay nada más para contar” y estimó que la polémica perdería fuerza en los días siguientes.
El Gobierno apuesta así a retomar la iniciativa política y dejar atrás un episodio que tensiona su esquema de poder y expone fisuras en su estrategia comunicacional.