Woody Allen, Na Hong-jin y los problemas del peronismo en la Argentina de Milei
Un cuento y una película como metáforas de una oposición aturdida -fragmentada, sin plan- en el caos desatado por un fenómeno misterioso que no logra descifrar.
Hope, la aclamada película de Na Hong-jin. ¿Escenas de la Argentina de Javier Milei y el peronismo desunido y desorganizado?
Este fin de semana leí un cuento y vi una película que me recordaron al peronismo y a su tránsito errático por la Argentina de Javier Milei, un alienígena del sistema que la política profesional no consigue comprender ni descifrar; un fenómeno misterioso que siembra el caos ante una oposición desunida y desorganizada que no tiene un plan para frenarlo.
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Un asesino suelto, un plan que nadie conoce y una interna feroz
En Muerte (una comedia), un relato desopilante escrito en formato de obra de teatro que forma parte de Cuentos sin plumas, Woody Allen narra las desventuras de Kleinman, un hombrecito inseguro y neurótico -los clásicos otros yo del cinesasta neoyorkino- a quien unos tipos nerviosos y prepotentes sacan de la cama a las dos de la madrugada para que haga su parte de un plan para atrapar a un asesino que está asolando el barrio.
Los tipos sacan casi a la rastra a Kleinman a la calle y lo dejan ahí, en una esquina desolada, en medio de la noche, con la promesa de que pronto recibirá instrucciones para cumplir un rol crucial en el plan trazado por Hacker, que asoma como el líder de la misión. Kleinman pide que le cuenten el plan, pero los tipos le dicen que ya sabrá, a su debido tiempo, de qué se trata y le advierten que nunca sabrá más de lo que a él le toca.
La noche avanza y Kleinman sigue ahí, solo y aterrado, sin recibir instrucciones sobre su parte en un plan que no conoce, recibiendo cada tanto, de parte de interlocutores circunstanciales, noticias vagas sobre nuevas víctimas del maníaco y sobre el progresivo desmembramiento del grupo de hombres confabulados para atrapar al asesino.
El plan de Hacker no funciona y hay que hacer otro, le dicen los rebeldes y lo intiman a sumarse a la ofensiva interna contra quien antes presentaban como el jefe de la operación. La interna se vuelve sangrienta y termina ocupando la mayor parte del tiempo y de la energía de los tipos que se habían juntado para atrapar al asesino, que en un momento cumbre de la obra le dirá a Kleinman que mata sencillamente porque está loco.
Un monstruo, destrucción y muerte
En Puerto Hope, el pueblo surcoreano donde tanscurre Hope, la espectacular película escrita, dirigda y producida por Na Hong-jin que está ahora en los cines, algo está dejando un tendal de muerte y destrucción. Nadie sabe qué es. Tampoco, por qué hace lo que hace. Menos, entonces, cómo frenarlo.
Unos cazadores dan aviso al comisario del hallazgo de un toro muerto en medio de una ruta, en los suburbios rurales del pueblo. Las heridas que presenta el animal dan lugar a las primeras especulaciones. Que es un oso. Que es un tigre. Un monstruo espantoso, dice un viejo que asegura haberlo visto.
Pronto el policía advertirá la real dimensión de la tragedia cuando regrese al pueblo, conciencia que lo empujará a organizar un operativo para detener la masacre que es un caos, con grupúsculos de hombres armados que le dispararán a todo lo que se mueva, incluso entre sí. Sin saber nada de la amenaza que enfrentan. Sin comprender la naturaleza de esa acechanza.
El peronismo, aturdido, desunido y desorganizado
Tres columnas publicadas este fin de semana por Letra P dan cuenta de un peronismo incapaz, al menos hasta el cierre de esta nota, de enfrentar con expectativas de éxito a Milei en las urnas del año que viene para frenar lo que evalúa como una catástrofe económica y social provocada por un modelo de ajuste y desindustrialización; un monstruo que va dejando un tendal de personas desempleadas por el cierre de empresas o su transformación en importadoras de productos baratos con los que la producción local no puede competir; precarizadas en la uberización por la retracción de la demanda de empleo registrado; sobreendeudada por la caída del salario; obligada a cerrar sus pymes o sus comercios por el derrumbe del consumo; desprotegidas por el recorte del presupuesto en áreas del Estado que asisten a los sectores más vulnerables.
Gabriela Pepe cuenta este domingo que el kirchnerismo sigue aferrado a la quimera de una habilitación de La Jefa, Cristina Fernández de Kirchner, para presentarse como candidata, con su hijo, Máximo Kirchner, en modo peregrino en el desierto, avivando aspiraciones de fantasía, como la del sanjuanino Sergio Uñac, y pausando por ahora la balacera que sostenía con Axel Kicillof, a quien llegó a llamar "hombrecito", una versión soft del "enano soviético" que el Presidente le dedica al gobernador. Es "la teoría de la acumulación", explica la periodista: juntar este año y a principios del que viene ver qué quedó en la bolsa.
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Con la mira puesta en 2027, Máximo sale de gira por las provincias para sumar músculo en la negociación
En la Novena Sección de este sábado, José Maldonado informa que en la otra trinchera del peronismo bonaerense -el poskirchnerismo, sería- suenan "tambores de guerra". Son las fiebres de un sector del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) que pide sangre y presiona al gobernador de Buenos Aires para que rompa todo de una vez: sugieren que borre con el codo el acuerdo que escribió con la mano para que Máximo K. presida el Congreso del PJ bonaerense. Kicillof pone paños fríos, pero aclara: de unidad, por ahora, nada que hablar. Es, también, la teoría de la acumulación: juntar este año y a principios del que viene ver qué quedó en la bolsa.
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Con fechas clave en el horizonte institucional y político de la provincia, el tablero oficialista empieza a reordenarse de cara a los próximos meses
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¿A quién le habla el peronismo?
En La Quinta Pata de este domingo, Marcelo Falak se hace esa pregunta que el peronismo no puede responder, como este portal ha planteado en numerosos artículos de análisis. Lo hace tendiendo un puente con el proceso electoral que lleva adelante Brasil y los dilemas que enfrenta Luiz Inácio Lula da Silva.
#LaQuintaPata La derrota de Lula y el favoritismo para la segunda de Flávio Bolsonaro proveen un semillero de lecciones para el peronismo que se apresta a enfrentar a Milei
"El desencanto de quien fue pobre y subió un escalón en el país vecino lo encuentra en una situación vital similar a la de quien, aquí, bajó un peldaño desde la clase media. ¿Alguien atiende a esas personas?", pregunta el periodista.
"Si 'parte de la izquierda todavía habla con el brasileño de hace veinte años'", plantea citando al analista Renato Meirelles, "¿a qué argentino le habla el peronismo? ¿Basta para vencer la inercia de los cansados con el recuerdo de los 'años felices' de 2003 a 2015? ¿No se extiende, de alguna manera, la convicción de que, dada el agua que ha pasado bajo los puentes, ya no será simplemente posible volver a ese estado, que por otra parte no era de abundancia plena?".
"El peronismo, como el PT, pasaron de ser partidos de trabajadores a partidos de los pobres. Enfrentan hoy una realidad que les cuesta entender y abordar, una que debe incluir al Estado, pero también a un mercado en el que se pueda trabajar, prosperar y acceder a crédito razonable. Una realidad más propia de sectores medios que no eran pero son, o aquellos que fueron y desean volver a ser", agrega y advierte, en referencia a los aparentes ocasos de Lula y CFK: "El bastón de mariscal busca dueño y una boca que diga algo nuevo".
P.D. con spolier - alerta: el cuento de Woody Allen y la película de Na Hong-jin terminan mal.