El matemático Guillermo Durand, alineado políticamente con Axel Kicillof, fue reelecto al frente de la Facultad de Ciencias Exactas y Matemáticas de la UBA.
El matemático Guillermo “Willy” Durán fue reelegido como decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA y la conducirá hasta 2031. Con fuerte respaldo interno y después de ganar exposición durante la pelea por el financiamiento universitario, el académico se identifica públicamente con el armado político de Axel Kicillof.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
Durán fue reelegido junto a la química Valeria Levi, que continuará como vicedecana. La fórmula consiguió 14 de los 16 votos del Consejo Directivo y comenzará su segundo mandato el próximo 1° de marzo. La minoría del claustro de profesores postuló para el decanato a la física Andrea Braga.
El matemático Guillermo Durán y la química Valeria Levi fueron reelegidos como decano y vicedecana de la Facultad para el período 2027-2031. Asumirán los cargos al frente de su segunda gestión el 1° de marzo del año próximo.
El resultado amplió considerablemente la base con la que Durán había llegado por primera vez al decanato. En 2022 había sido elegido por nueve votos contra siete de Carolina Vera, en una elección bastante más ajustada en la que se impuso el actual decano que es licenciado en Matemática, doctor en Computación por la UBA, profesor del Departamento de Matemática e investigador principal del Conicet.
Una de las voces contra el ajuste de Javier Milei
Durante su primera gestión, Durán se convirtió además en una de las caras visibles de la disputa de la UBA con el gobierno de Javier Milei por el presupuesto universitario y el financiamiento del sistema científico. Desde Exactas puso especialmente el foco en la pérdida de docentes, investigadores y personal altamente calificado.
La situación adquirió una dimensión particular en una facultad estrechamente vinculada con el sistema científico. A fines de 2025, Durán salió a responderle al entonces subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, después de que el funcionario negara un éxodo de docentes de las universidades nacionales. El decano precisó entonces que Exactas ya había registrado unas 200 bajas entre becarios, profesores, auxiliares y personal de apoyo técnico y advirtió sobre la brecha salarial con el sector privado.
Con el correr de los meses, Durán elevó esa estimación hasta advertir por la pérdida de alrededor de 500 docentes. La pelea por los salarios, los subsidios para investigación y el funcionamiento del sistema científico ubicó al decano de Exactas entre las autoridades de la UBA con mayor protagonismo público durante el conflicto con la Casa Rosada.
Del alfonsinismo al MDF de Axel Kicillof
Durán tampoco esconde su posicionamiento político. En su perfil de Twitter se presenta como “alfonsinista en los 80, hoy MDF” y explicita su respaldo al gobernador bonaerense con otra definición: “Axel 2027 la esperanza”.
Ese alineamiento tuvo este año una expresión concreta dentro de la propia facultad. En abril, Kicillof eligió Ciencias Exactas para lanzar el Movimiento Derecho al Futuro Universidad y Ciencia, el capítulo universitario y científico de su armado político. Fue uno de los escasos desembarcos del gobernador en la Ciudad en el marco de la construcción de su espacio de cara a 2027.
El acto se realizó en el Aula Magna de la facultad que en la práctica es uno de los principales centros de operaciones del incipiente kicillofismo porteño y reunió a buena parte del esquema político y de gestión del gobernador, en una actividad donde el mandatario bonaerense buscó asociar su construcción nacional con la defensa de la universidad pública y el sistema científico frente a Milei.
La reelección de Durán se suma al proceso de renovación de autoridades que atraviesa por estas semanas la UBA y que terminará de ordenar el mapa interno antes de la elección del próximo rector. En Medicina, Claudia Negri fue elegida decana y Marcelo Melo, director del Hospital de Clínicas y otra de las figuras que ganó protagonismo en la pelea contra el desfinanciamiento universitario, quedó como vicedecano.