Las fintech, con Marcos Galperin como gran villano, son salvavidas de plomo en la Argentina desesperada (imagen generada con IA).
El endeudamiento de las familias es uno de los principales temas de la agenda económica de los últimos meses. En poco más de un año, la cantidad de morosos se duplicó. Con seis millones de personas con atrasos en sus pagos y Marcos Galperin como villano perfecto, la conversación escaló. El ruido, también.
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¿Es un héroe que democratiza el acceso a las finanzas para millones de personas a las que los bancos no les atienden el teléfono?
El debate está planteado en esos términos maniqueos a los que Letra E escapará en esta nota.
Galperin se subió al ring de las redes-en el que se embarra seguido con posteos xenófobos- al replicar un informe de Matías Fernández, un consultor socio de Pública, firma que trabaja para Mercado Libre. Lo siguieron Javier Milei, Pierpaolo Barbieri y varios más.
Los bancos, agradecidos, porque el dueño de Mercado Libre y su brazo financiero, Mercado Pago, arrastra la marca mientras ellos cierran la canilla del crédito para que no les aumente la incobrabilidad.
El pueblo contra Marcos Galperin
Mercado Pago es el principal originador de préstamos personales de Argentina. Desplazó a los bancos y a Naranja, la fintech del Grupo FinancieroGalicia, que es líder del segmento al sumar las tarjetas de crédito. La empresa de Galperin toma plata al 28% y la presta a tasas de entre 48 y 249% más impuestos y cargos.
Mercado Pago no es un banco y no puede prestar el dinero de los ahorristas. Se fondea en el mercado. El 24 de agosto, colocó dos Obligaciones Negociables (ON). La ON 7 capturó $33.014 millones a tres meses de plazo, a una tasa del 28% anual. La ON 8, a un año, juntó $53.791 millones y convalidó una tasa TAMAR + 4,25%, algo superior al 29% anual.
Con esos fondos, origina créditos. Según los datos que publica la compañía, la tasa TNA depende del scoring del cliente y va del 48 al 249% anual. La Tasa Nominal Anual (TNA) debe partir del costo de fondeo (ese 28% anual) y sumarle costos, riesgo y ganancia esperada. Sobre eso se calcula el Costo Financiero Total (CFTEA), ese número astronómico que representa el costo final para el usuario y surge de cargarle impuestos y otros recargos al crédito.
El CFTEA es cruel en épocas de mora intensa. Como contó Lorena Hak en Letra E, los préstamos cortos anualizan impuestos que encarecen el monto a devolver. Por eso, las fintech se quejan por la cantidad de tributos (aproximadamente un tercio del CFT, dicen) pero evitan profundizar sobre cómo calculan la tasa a la que prestan y sobre la que se calcula ese costo financiero.
Para calcular esa TNA, cada banco y fintech tiene su herramienta. Mercado Pago tiene un scoring que trackea más de 4000 variables. Irina Sternik escribió en este portal que la plataforma de Galperin sabe muchas cosas sobre sus clientes, hasta a qué hora hacen compras por Mercado Libre. Esa inforamción le sirve para trazar el perfil de sus usuarios: puede inferir, por ejemplo, que una persona es desordenada porque trasnocha en sus compras o al solicitar un crédito.
La tasa de los préstamos
Con toda esa información, Mercado Pago presta al 48% anual si está bastante seguro de que quien le pide va a devolver el capital y al 249% si tiene muchas dudas.
Las tasas que cobra Mercado Pago.
¿A quiénes le presta al 249%? A las personas que no tienen historial crediticio y acreditan pocos ingresos. Son créditos a 30 días que sirven como “puerta de entrada”. Si el usuario es buen pagador, el próximo financiamiento será a plazos más largos y tasas un poco más bajas. Este sistema, destaca la empresa, permite “democratizar” el crédito. Los préstamos así de caros son menos de un millón.
Actualmente, la mayoría de sus financiaciones son a tasas TNA menores al 100%, pero la mediana de tasa a la que presta está por arriba del 110% anual, con una inflación esperada para este año de algo más del 30% y con un costo de fondeo inferior a esa previsión.
Hasta fines de junio, la mora en Mercado Pago estaba debajo del 18%, en cantidad de personas. Son números similares a los de un banco comercial o público. En el Santander, las personas en situación irregular rozan el 20%; en el Banco Provincia había casi 17% de deudores con atrasos mayores a los 90 días. El banco público informó un programa de regularización de deudas.
El pueblo contra las fintech
Naranja X, la fintech del Grupo Financiero Galicia, opera de manera similar. Informa una TNA de entre 45 y 143% anual. También se fondea con ON. Las últimas que emitió, en mayo, juntaron $157.273 millones a 12 meses, con una tasa TAMAR + 4,5%. Por el dinero que usa para prestar pagó aproximadamente 29,5% anual.
Ualá tiene licencia bancaria, pero opera como una fintech. Es la firma con más mora entre estas nuevas prestamistas. A junio, el 37% de las personas a las que les prestó estaba en situación irregular. A más mora, más necesidad de cobertura. Da créditos a partir del 62% anual, según informa en su web.
Ualá es la fintech con más personas en situación irregular.
Las tasas son altísimas. Nadie le puso un revólver en la cabeza a nadie. Las fintech dicen que, históricamente, la tasa del sector no bancario duplicó a la de los bancos. Es una manera de tirarla afuera. "No me miren a mí, yo siempre hice el mismo negocio, aunque ahora sea más grande", podrían justificarse. Las personas que necesitan plata tienen pocas alternativas.
Los números de la tormenta
El Centro de Investigación de Economía Nacional (CIEN) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) publicó un informe mucho menos viral que el de Matías Fernández, pero muy riguroso.
En los últimos dos años, los bancos sumaron 16% más de deudores y el crédito no bancario (billeteras, tarjetas no bancarias, financieras, etc.) creció 59% más y sumó a cinco millones de personas.
Entre julio de 2024 y junio de 2026, escribieron los especialistas, la cantidad de personas con deudas en situación irregular creció de 2,3 millones a 5,9 millones. Unas 5,7 millones de personas tuvieron su primera mora en los últimos 24 meses. De los nuevos morosos, el 60% primero se endeudó con una entidad no bancaria.
De cada $100 en mora, ocho corresponden a personas que solo están endeudadas con los bancos, $34 son de morosos con las fintech y los 23 pesos restantes combinan deuda bancaria y no bancaria.
“De cada cien personas de 18 a 25 años que aparecen por primera vez en el registro de deudores, 76 llegan de la mano de una entidad no bancaria. Entre los mayores de 65, son 22. El banco llega después, o no llega”, dijo el CIEN.
La mediana de la deuda con fintech es de $ 233.000. Muchos deudores atrasados por montos chicos.
Los morosos con el sector no bancario deben una mediana de $233.000. Es una cifra muy pequeña, pero que se espiraliza por los intereses, se vuelve una bola de nieve y excluye a las personas del sistema financiero al recibir las peores calificaciones de la Central de Deudores. Parece un problema fácil de resolver con un poco de ingenio y voluntad.
El pueblo contra los bancos
Las fintech ampliaron el acceso al crédito fácil, con tres clics y sin preguntas. Aun así, los bancos concentran cuatro de cada cinco pesos prestados a las familias. “El sector no bancario ya alcanza al 65% de las personas con deuda (en situación regular e irregular), con apenas el 19% de los pesos”, dice el reporte del CIEN.
Si la mayor cantidad de personas con deudas irregulares está en el sector no financiero, los deudores con mejor perfil se concentran en los bancos. Sacan préstamos más grandes gracias a sus mejores ingresos e historiales crediticios. La deuda promedio en los bancos es de $5,5 millones por persona, mientras que la de un cliente no bancario es de $1,4 millones.
Aun así, los bancos están más reticentes para prestar. Entienden que la mejor manera de que el problema no escale es restringiendo los créditos.
Una autorreferencia: el banco con el que el autor de esta nota opera desde hace casi 20 años, que le enviaba mails todos los meses para ofrecerle un préstamo, dejó de hacerlo. Conoce sus ingresos y sabe que paga sus tarjetas de crédito sin atrasos ni refinanciaciones. Aun así, al intentar simular un préstamo personal, lo detiene con una X dentro de un hexágono rojo: “No tenemos préstamos para ofrecerte”.
Los bancos no quieren prestar.
"Desde hace un tiempo, los bancos están tratando de arreglar el problema y con miedo a dar nuevos créditos", le dijo a Letra E una fuente del sector. "También ven que con los nuevos préstamos les está yendo mucho mejor, posiblemente porque son pocos y están más selectivos", matizó.
En diálogo con este medio, Pablo Cuattromo, presidente del Banco Provincia, explicó que “los factores de riesgo siguen estando, porque el salario sigue cayendo y el mercado de trabajo se sigue deteriorando. Entonces, al incorporar ese riesgo al modelo, surge que hay que tener más cuidado”.
“Ante eso, hay diferentes caminos. Nuestro foco está puesto en la refinanciación, más que en entregar nuevos créditos. Entonces, lo más probable es que tengamos tasas para préstamos personales un poco más altas de lo que nos gustaría, porque es una manera de acotar la generación de nuevos créditos”, agregó. El Bapro ofrece refinanciaciones a tasas que parten del 35%, pero las nuevas originaciones parten de una TNA de 79%.
-¿Eso no termina acelerando el problema, porque la gente que necesite financiamiento solo tendrá la ventanilla de no bancaria?
-Claro, pero esta conversación nos lleva a que es un problema de la macroeconomía y, por lo tanto, el abordaje requiere de políticas públicas.
Luego de esta charla, el Banco Provincia lanzó préstamos para la construcción y otros para la adquisición de viviendas modulares. Lo hizo días después de que Toto Caputo se convirtiera en Keynes y presentara su propia versión del Procrear.
En bancos privados sostienen, off the record, algo parecido: están retaceando la originación de nuevos préstamos y poniendo el foco en refinanciar la deuda en mora. El BBVA cobra una TNA del 99% para un crédito a 12 meses. El Macro, 74%. El Nación, 74% anual más costos e impuestos.
Son entidades que se fondean más barato que las fintech, con cajas de ahorro a costo cero y plazos fijos que pagan en torno al 20% anual, aunque hay que descontar los encajes, parte del dinero que deben mantener inmovilizado.
Las fintech cobran caro; los bancos no prestan. Al Gobierno no le importa destrabar este problema originado por la caída de ingresos.
“Al estimar la cantidad de nuevos deudores para el periodo 2024-2026, se trata de 1,5 millones de personas, mientras que los nuevos morosos son incluso más: 2,6 millones de casos, para el mismo lapso”, estimó el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). “Es decir, con Milei, es más la cantidad de gente que dejó de pagar que la que tomó deuda en el sistema”, agregó. Son muchas teles para ver el Mundial.