Toto Caputo se reúne con Scott Bessent y busca sellar el vínculo con el prestamista de última instancia
Toto Caputo participa del G20 en Asheville con una prioridad: sostener el vínculo con Scott Bessent, el secretario del Tesoro de Estados Unidos que se convirtió en el respaldo de Donald Trump al programa argentino, en particular durante la corrida de 2025. Los rumores sobre su continuidad abrieron una preocupación que excede a la diplomacia e impacta en el mercado.
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El encuentro llega en un momento en que el Gobierno busca construir un "blindaje electoral" para atravesar una eventual corrida cambiaria y los fuertes vencimientos de deuda de 2027 sin volver a depender de una asistencia extraordinaria de Estados Unidos. En ese contexto, la continuidad de Bessent pasó a ser una variable que el mercado sigue de cerca.
El funcionario estadounidense fue una pieza central del apoyo de Washington al programa de Javier Milei y, según analistas, tuvo un involucramiento poco habitual con la Argentina. Por eso, cualquier cambio en la conducción del Tesoro podría alterar uno de los principales canales de respaldo externo con los que actualmente cuenta el Gobierno.
Por qué Scott Bessent es diferente para Argentina
Bessent conoce la economía argentina y durante 2025 se transformó en una pieza clave del respaldo financiero y político de Washington al Gobierno. "Trump fue importante, pero Bessent tomó un interés personal en ayudar a Argentina", afirmó Alberto Ades. El economista residente en Estados Unidos agregó: "Bessent es el que realmente conoce a la Argentina, porque fue inversor en la Argentina durante muchos años".
La importancia del secretario del Tesoro quedó expuesta especialmente durante la crisis financiera que atravesó Argentina antes de las elecciones de octubre de 2025. Por instrucción directa de Trump, Bessent respaldó públicamente el programa económico de Milei y tuvo un papel importante cuando aparecieron objeciones técnicas dentro del Fondo Monetario Internacional (FMI).
La solidez del vínculo con Bessent se sustenta en intervenciones concretas. Durante los momentos de mayor tensión financiera e iliquidez en octubre de 2025, el secretario del Tesoro lideró una maniobra inédita de auxilio directo que incluyó la confirmación de una línea de swap por u$s 20.000 millones y la compra directa de pesos en el mercado para estabilizar la moneda doméstica.
En aquel momento, el funcionario justificó las medidas extraordinarias al señalar que "Estados Unidos está preparado, de inmediato, para tomar las medidas excepcionales que sean necesarias para estabilizar los mercados" y remarcó que "el éxito de la agenda de reformas de Argentina es de importancia sistémica".
Pero Ades dejó abierta una de las preguntas que ahora empieza a ganar peso entre los analistas: "No sé si Bessent se va a quedar después de las elecciones de medio término".
Por eso, la preocupación actual no pasa únicamente por una eventual modificación de la política estadounidense después de las elecciones legislativas de noviembre. El riesgo, es perder al arquitecto del salvataje.
"Probablemente no atienda nadie"
El director de ADCAP, Javier Timerman, advirtió: "Muchos preguntan cómo impactaría a la Argentina una derrota de Trump en las elecciones parlamentarias de noviembre . Mi respuesta es , en absolutamente nada. El riesgo para la Argentina es que se termine yendo Bessent por el pésimo manejo de la intervención en el mercado de renta fija americana y el aumento del déficit. Bessent, el arquitecto del salvataje a Argentina en 2025", escribió en X.
La eventual salida del funcionario adquiere todavía más relevancia porque el Gobierno argentino enfrenta un calendario financiero exigente. Según LCG, los vencimientos de 2027 alcanzan aproximadamente u$s 12.000 millones en títulos y otros u$s 14.000 millones con organismos.
De allí que la consultora planteara que la estrategia de "blindaje electoral" podría ser efectiva para evitar repetir la necesidad de recurrir al secretario del Tesoro estadounidense. La definición fue contundente: Argentina podría volver a necesitar "golpear la puerta de Bessent", pero "probablemente no atienda nadie ahí".
Un funcionario clave que enfrenta su propia batalla
El desgaste acelerado que sufre el funcionario estadounidense en el frente interno pone en riesgo su continuidad. Bessent se convirtió en una pieza estratégica dentro del esquema republicano, asumiendo tareas de alto impacto en la economía global.
El especialista en Relaciones Internacionales Esteban Actis señaló que "Bessent pone mucho capital político en juego y se transforma en un súper ministro de la administración Trump. El éxito o el fracaso de ambas batallas (la financiera y la geoeconómica) mostrarán un Bessent debilitado para 2027 o una figura muy poderosa en MAGA/trumpismo. Para el gobierno argentino seguir esta variable es clave de cara a 2027 en relación a la pregunta clave si existirá un prestamista de última instancia".
Para Argentina, esa evolución importa porque vuelve a colocar sobre la mesa la posible necesidad de contar con un respaldo externo cuando el mercado financiero vuelva a exigir una prueba de solvencia.
Escenario para sostener el vínculo
La reunión con Bessent ocurre en un G20 presidido por Estados Unidos y en un momento en que la relación bilateral con Washington es uno de los principales activos externos del gobierno de Milei.
Acompañado por el viceministro de Economía, José Luis Daza; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, Caputo aprovechó su participación para presentar ante los ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales la experiencia argentina y destacar que "la estabilidad macroeconómica es la base para alcanzar un crecimiento sostenido".
El ministro remarcó que desde diciembre de 2023 el Gobierno redujo el gasto público 30% en términos reales, eliminó el déficit fiscal y el déficit cuasifiscal del Banco Central y redujo impuestos por el equivalente a tres puntos del PBI.
También puso el foco en la inversión privada y en las reformas estructurales. Según expuso, el RIGI ya tiene proyectos aprobados por unos u$s 50.000 millones y otros u$s 150.000 millones se encuentran en evaluación.
La presentación de Caputo en el G20 tiene así una doble función: defender ante los principales actores económicos internacionales el rumbo de Milei y, al mismo tiempo, sostener los vínculos que pueden resultar decisivos cuando Argentina deba volver al mercado internacional de deuda.
En ese marco, Caputo también mantuvo un encuentro con la directora ejecutiva del FMI, Kristalina Georgieva. El ministro destacó en sus redes que fue un "gran encuentro", en el que conversaron sobre la agenda económica y los avances para "consolidar la estabilidad".