Más allá del impacto de su foto con los gobernadores, el paso de Javier Milei en Tucumán dejó otra instantánea con peso político. Se trata de la que el Presidente protagonizó con Lisandro Catalán, el exministro del Interior que está convencido que obtuvo la bendición para sus planes de ir por todo contra Osvaldo Jaldo.
El encuentro entre Catalán y Milei se produjo en el aeropuerto tucumano. El presidente de la filial tucumana de La Libertad Avanza fue uno de los pocos autorizados a ingresar a la plataforma para recibir al primer mandatario, que visitó la provincia del Norte Grande el último miércoles en el marco de los festejos por el Día de la Independencia.
Según revelaron luego en su entorno, Catalán recibió el llamado de los encargados de Ceremonial de la Casa Rosada con la invitación para recibir a Milei. El dato, si bien parece nimio, implica una validación política: esa oficina depende de Karina Milei.
De esa manera, Catalán obtuvo la bendición simbólica de los Milei a su proyecto de enfrentar a fondo a Jaldo. “Nos sentimos estructuralmente fuertes y los números nos dan que estamos palo a palo con el gobernador”, contó, en estricto off the record, una persona con silla en la mesa chica del actual director de YPF. Tan bien se sienten que creen que, además, pueden quedarse con algunos municipios de peso como San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Tafí Viejo, Lules o Concepción. Todos, salvo la capital, son históricos bastiones del peronismo.
Sin lugar para los acuerdos en Tucumán
El equipo de Catalán está muy conforme con el trabajo realizado desde que su jefe dejó el Ministerio de Interior. “En un año y medio nos hemos posicionado muy fuerte, Lisandro ha sabido generar esperanza”, comentan. Entienden que los favoreció el hecho de “no deberle nada al sistema tucumano”. Dicen que la oposición nunca se había animado a ir a fondo contra el peronismo y ahora es el momento. “Siempre fueron una oposición sparring, que no quería jugar fuerte, pero a Lisandro no le pueden entrar por ningún lado porque tiene convicción real”, picantean.
Lisandro Catalán con Karina Milei en un viaje anterior a Tucumán.
La bendición libertaria al armado de Catalán despejó, además, la incógnita alrededor de un hipotético acuerdo electoral de la Casa Rosada con Jaldo, un opositor que ha sabido ser dialoguista desde el primer momento. “No soy de baja intensidad”, advirtió el exministro de Interior en una entrevista posterior a la visita presidencial, como un mensaje a aquellos que postulaban la posibilidad de que, a cambio de colaborar en el Congreso, Jaldo le pidiese al Gobierno que jugase a media máquina en la disputa provincial.
“El escenario de acuerdo es posible con opositores como Rogelio Frigerio, Alfredo Cornejo o Leandro Zdero, pero no acá”, analizaron en la franquicia libertaria tucumana. “Con Jaldo es impracticable, porque su votante es peronista duro. Si hacemos un acuerdo ahí, perdemos caudal electoral, porque muchos libertarios se verían decepcionados con nosotros”, expresaron, clausurando la posibilidad.
El mensaje de Lisandro Catalán a los opositores con peluca
En una entrevista con el programa El Avispero, Catalán fue claro sobre sus intenciones, pero cuidándose de que sus declaraciones no fueran leídas como un lanzamiento formal. “Si la decisión fuera mía, sería un hipócrita si no dijera que sería un honor conducir los destinos de la provincia”, lanzó el exfuncionario nacional. “Me siento con la madurez, la capacidad y la experiencia suficiente. Si me toca ser candidato y conducir los destinos de Tucumán, me siento seguro de poder hacerlo”, agregó.
Osvaldo Jaldo con Javier Milei.
Sin embargo, rápidamente Catalán le bajó el tono a sus dichos. “Lo importante no es ser candidato, lo importante es ganar para empezar las transformaciones. No me voy a encaprichar con ser yo solo porque soy el presidente del partido acá”, dijo. Con todo, aprovechó la oportunidad para enviar un mensaje a aquellos dirigentes aliados a La Libertad Avanza que vienen de otros sectores y quieren protagonizar las listas. “Todo el mundo se siente con derecho a entrar a un espacio taquillero, pero fueron sparrings durante 20 años”, disparó.