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Triunfo de Javier Milei: Diputados sancionó la ley ómnibus después de seis meses de debate

Fue con 147 votos y apoyo de toda la oposición no peronista. Habrá reforma del Estado, intervención de organismos, reforma laboral y RIGI.

Con 147 votos a favor -18 más que la mayoría simple- y 107 en contra, se convirtió en ley la versión del proyecto denominado también ley Bases con las modificaciones que realizó el Senado. Fueron cinco votos que los que obtuvo la iniciativa el 30 de abril en ese mismo recinto, porque un grupo de radicales, liderados por Facundo Manes, aquella vez se abstuvo y este jueves pulsó el botón verde. Justificó el cambio en que, según interpretaron, las correcciones de la cámara alta mejoraron el texto.

Se aislaron en el rechazo Unión por la Patria y el Frente de Izquierda. Reeditaron su voto en contra Natalia de la Sota, Mónica Fein y Esteban Paulón (Hacemos Coalición Federal). Se abstuvieron Mónica Frade (Coalición Cívica) y Sergio Acevedo (Santa Cruz). El otro santacruceño, José Garrido, cercano al gobernador de Claudio Vidal, votó a favor.

Guillermo Francos, clave para Javier Milei

La sesión duró 12 horas y el debate fue en conjunto con la reforma fiscal. La sanción nunca estuvo en riesgo, porque el oficialismo y los dialoguistas habían consensuado el dictamen el martes, para no arriesgar la mayoría.

El sprint final de la negociación tuvo la participación estelar del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien cedió lo necesario para conseguir la ley. Su participación fue clave, además, para lograr que Milei no altere a la oposición con agresiones.

"Tarde, pero el Gobierno aprendió a negociar”, sostuvo durante la sesión Oscar Carreño, de Hacemos Coalición Federal, uno de los negociadores de los dialoguistas.

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Por la tarde, Francos fue a Diputados a chequear con Martín Menem que estuvieran los votos para la sanción. Cuando llegó, ya estaba en el despacho del riojano Karina Milei, quien se mantuvo en el salón de honor, antes de subir a presenciar la votación.

La vicepresidenta Victoria Villarruel también se cruzó a la cámara vecina, pero su estadía fue menor: estuvo por la tarde en el palco del recinto central y se fue.

Villarreal no se quedó a la votación, cuando celebraron en el recinto Francos, Karina y los dos funcionarios que gestionaron la letra chica de la ley desde enero: el vicejefe de Gabinete, José Rolandi; y la secretaría de planeamiento, María Ibarzabal Murphy.

La ley ómnibus que quedó

Milei deberá conformarse con una ley ómnibus tres veces más chica que la que envió en enero, aunque tendrá gran parte de los instrumentos que reclamó para aplicar su plan de Gobierno.

La ley declara la emergencia en las materias administrativa, económica, financiera y energética. Con estas armas, Milei podrá realizar una reforma del Estado que incluya la fusión y disolución de organismos, con algunas excepciones como los vinculados a la salud, la ciencia y la cultura. Tampoco podrá tocar otros poderes del Estado y entes autónomos.

La reorganización del Estado contempla, además, la disponibilidad de los empleados públicos, que el Gobierno podría reubicar a su gusto. Tendrán un año para capacitarse en las nuevas funciones que se les asignen.

El capítulo de privatizaciones quedó deshilachado por los recortes en las ambas cámaras. En enero, Milei quería vender 41 empresas y sólo comercializará nueve.

Sólo habrá privatización plena para Energía Argentina e Intercargo. El Senado quitó de este listado a Aerolíneas Argentinas y Radio y TV Pública. Pueden ingresar en concesión Aguas y Saneamientos Argentinos (Aysa), Belgrano Cargas y Logística, Sociedad Operadora Ferroviaria S.E. (Sosfe) y Corredores Viales S.A. La cámara alta eliminó de esta nómina a Correo Argentino.

Nucleoeléctrica podrá vender acciones sin perder la mayoría estatal. Yacimientos Carboníferos Fiscales Río Turbio (YCRT) tendrá un Programa de Propiedad Participada (PPP), con participación de los empleados.

Un capítulo poco debatido fue la reforma de procedimiento administrativo, que aumenta penalidades para el Estado en caso de impericia, como no responder a planteos de la ciudadanía.

“Necesitamos que el que quiera emprender, tenga plazos”, explicó el diputado libertario Santiago Santurio, encargado de defender el proyecto durante el debate.

Las herramientas de Milei

La ley autoriza al Estado a revisar los contratos transaccionales, un capítulo en el que el Gobierno incorporó la posibilidad de reactivar las obras públicas con el 80% de ejecución, con el objetivo de seducir a los gobernadores.

Hay una reforma al mercado de energía y gas, que desregula los precios, impide intervención del Estado y unifica los entes reguladores.

La creación del Registro de Incentivos a los Grandes Inversiones (RIGI) fue uno de los capítulos más polémicos. Consiste en beneficios fiscales, cambiarios y aduaneros a inversiones de US$ 200 millones, que tendrán garantía en los tribunales internacionales por 30 años. En el Senado se acotaron los sectores favorecidos y se creó un registro de pymes para que sean proveedoras.

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La reforma laboral quedó acotada, porque no habrá quita de cuotas sindicales. Se sostuvo un aumento del período de prueba (será de entre seis meses a un año, según el tamaño de la empresa), las opciones de reemplazar las indemnizaciones por un fondo de cese o de no registrar hasta tres empleados.

El Senado incorporó un artículo para considerar causa justa de despidos los bloqueos a empresas. También quedó en la ley el artículo que sube los impuestos al tabaco y perjudica a Pablo Otero, dueño de la tabacalera Sarandí.

“Esperamos que hoy esta ley sea el comienzo de un cambio, avalado por el Congreso, y que de una vez por todas Argentina sea un país próspero que defienda la vida, la libertad y la propiedad privada de todos los argentinos”, celebró Santurio.

Sinsabor de los dialoguistas

La sesión tuvo pocas alusiones a la ley ómnibus y los discursos se centraron más en la reforma fiscal o consideraciones generales sobre el Gobierno. Había una aceptación general de que era una historia terminada.

El PRO defendió la propuesta oficial, a la par de los libertarios, pero hubo quejas por los recortes que se hicieron para alcanzar la sanción. “La ley sentará las bases necesarias para que el país que queremos, sea posible. Le da herramientas importantes a un gobierno que tiene que hacer cambios trascendentales”, sostuvo Damián Arabia, cercano a Patricia Bullrich.

El radical Lisandro Nieri reconoció que le queda “un sinsabor" de haber restado empresas de las privatizaciones. ”Aerolíneas pierde 1,5 millón de dólares por día que pagan todos los argentinos para que se beneficien unos pocos argentinos”, se quejó el diputado mendocino.

María Eugenia Vidal, del PRO, habló en idioma libertario. “Sólo el que vive como casta, no entiende que en diciembre teníamos una crisis que no podía esperar. Hoy va a haber Ley Bases y Paquete Fiscal, pero vamos a seguir insistiendo en ampliar el RIGI, lograr una reforma laboral y fiscal más profunda, y achicar el Estado”, anticipó.

La cruzó Máximo Kirchner: “El RIGI es demasiado. Entrega recursos que no son renovables, sin una mirada estratégica. Como para ser el Congo, dónde se les dice minerales de sangre. En nuestra región van a ser más sofisticados", especuló

Kirchner recordó que Chile tiene como principal empresa de cobre a Codelco, que es del Estado.

Sonó la marcha peronista

El jefe de la UCR, Rodrigo De Loredo, defendió los contenidos de la ley, pero pidió considerar un aumento de las jubilaciones. “Es innecesario ponernos a discutir si al ajuste efectivamente lo pagó la casta, porque todos tenemos en claro que lo están pagando los sectores medios y fundamentalmente los adultos mayores”, dijo.

Los discursos de cierre tuvieron varios datos de color. Germán Martínez, jefe de Unión por Patria, mostró una caja grande con mono y otra más pequeña. "Una es el proyecto que enviaron, y otra la que quedó. Fue posible por este bloque que se mantuvo firme".

Mientras exponía el oficialista Gabriel Bornoroni, que terminó su discurso con un "¡Viva La Libertad, carajo!", desde el sector de Unión por la Patria hicieron sonar la marcha peronista con un celular. La libertaria Emilia Orozco cruzó el recinto para carear al peronismo. “Un poco de respeto”, gritó Menem. En LLA acusan por la maniobra a las diputadas Luana Volnovich y Florencia Carigniano.

Santiago Santurio, diputado de La Libertad Avanza, al frente del debate de la ley ómnibus. 
Martín Menem, coordinará el debate de la ley ómnibus que pide Javier Mieli. 

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