ver más
JUSTICIA Y POLÍTICA

Sergio Torres mete presión: reuniones en el Senado bonaerense por las vacantes en la Suprema Corte

Encuentros sin fotos ni gacetillas con oficialismo y oposición. Una discusión de fondo que roza a los intendentes que buscan la reelección.

Sergio Torres, presidente de la Suprema Corte de Justicia, redobló su agenda de reuniones políticas en la Legislatura bonaerense. Sin fotos ni gacetillas, el magistrado renovó ante referentes del oficialismo y la oposición, el reclamo por la cobertura de vacantes y dejó señales políticas sobre la silenciosa pulseada con Axel Kicillof.

En los últimos meses, esos contactos reservados se multiplicaron con eje en el Senado bonaerense, según confirmó Letra P. No se limitaron a los jefes de bloque: alcanzaron también a referentes de las distintas tribus del peronismo, las mismas que negocian con Kicillof la cobertura de las vacantes.

El reclamo de Sergio Torres

Las movidas de Torres tuvieron una primera puesta en escena pública en abril, con el acto que reunió a todo el Poder Judicial bonaerense detrás de un mismo reclamo: la cobertura de vacantes y la autarquía financiera del sistema judicial. Después llegaron encuentros institucionales, con fotos, como el del 6 de mayo con la vicegobernadora, Verónica Magario, y el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara.

Ahora, el presidente de la Corte redobló la apuesta con contactos privados, en los que se habla tanto de las vacantes como de otros temas calientes de la agenda bonaerense, entre ellos la reelección de los intendentes.

En esas conversaciones reservadas, según pudo reconstruir Letra P, surgió una señal política de peso: la Suprema Corte no piensa involucrarse en la discusión por la reelección de los intendentes bonaerenses. Así, Torres le cierra la puerta a una resolución de la polémica por vía judicial, algo que a esta altura todos en la política provincial dan por sentado.

Ese dato se leyó en clave de pulseada política con el Ejecutivo bonaerense. En última instancia, son Kicillof y sus intendentes quienes empujan la discusión por las reelecciones, y una señal de la Corte en sentido contrario complica y golpea a esa agenda.

En esos movimientos Torres sondea también qué margen de gravitación podría tener el tribunal sobre los nombres que se barajan para las cuatro sillas vacantes.

Sin señales en la Legislatura bonaerense

El tema está absolutamente planchado y debería definirse antes de fin de año. La lógica de la negociación indica que el peronismo bonaerense se quedaría con tres sillones, uno para cada una de sus tribus, el axelismo, el massismo y el kirchnerismo, y la oposición con el restante.

Entre los nombres que circulan por el lado del kirchnerismo aparecen Marisa Herrera, especialista en Derecho de Familia; el ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena; el diputado nacional de Sergio Massa Ramiro Gutiérrez; el asesor general de Gobierno de la provincia, Santiago Pérez Teruel, y la decana de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, María Fernández Vázquez. Por la oposición suenan el camarista de Pilar Sergio Pilarche, impulsado por La Libertad Avanza, y la vicerrectora de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Marina Sánchez Herrero, de la UCR.

El desacuerdo de fondo está en la interna del peronismo bonaerense, que todavía no cerró posiciones sobre la reforma política provincial, la agenda electoral de 2027 y la definición de candidaturas. A eso se suma otro obstáculo que el propio gobierno bonaerense reconoce: no logra identificar un sector de la oposición que garantice los votos necesarios para llevar un acuerdo al recinto. La UCR, por su parte, ya salió a cuestionar al gobernador: lo acusó de incumplir el acuerdo alcanzado en diciembre de 2025 para la cobertura de las cuatro vacantes.

Los tiempos de Axel Kicillof

La demora golpea fuerte hacia el interior del sistema judicial. Con solo tres de sus siete integrantes en funciones, la Corte necesita convocar a la presidenta del Tribunal de Casación Penal para completar el número y poder fallar. En los juzgados de primera instancia, mientras tanto, la falta de jueces y fiscales genera sobrecarga de trabajo y malestar creciente entre los empleados judiciales.

En la Legislatura, en el Poder Judicial y en la política bonaerense en general, nadie espera que Kicillof acelere los tiempos. Letra P ya había adelantado que las cuatro sillas de la Corte son la última gran prenda de negociación de la gestión del gobernador, que buscará el mejor acuerdo posible con los tiempos a su conveniencia.

Sobre el final de este proceso late además una incógnita sin confirmar: la posibilidad de que Hilda Kogan, la única mujer entre los tres integrantes actuales de la Corte, decida jubilarse. Esa versión, que circula desde comienzos de año, dejaría al máximo tribunal bonaerense con apenas dos jueces en funciones. Una situación insostenible que obligaría a acelerar más los tiempos de una negociación que hoy parece frenada.

También te puede interesar
Temas

Las Más Leídas

Más Sobre Política