El peronismo vuelve a mirarse al espejo tras la derrota de Caren Tepp y las tensiones internas que la campaña logró disimular vuelven a aparecer. La expectativa de alzarse con una victoria se deshizo ante la avalancha violeta. Fuerza Patria quedó segunda en Santa Fe y obtuvo tres bancas.
Tras la elección, el futuro del justicialismo provincial, su unidad y las divisiones que lo acompañan desde hace un largo tiempo, vuelven a ponerse en debate.
Resurgen las internas tras la pausa electoral
El resultado obtenido por la lista encabezada por Tepp es analizado desde diferentes ángulos. Hay quienes dicen que fue bueno, porque se retuvieron las tres bancas que se ponían en juego y reunió un 28,7% de los votos, una cifra similar a la que viene acompañando al PJ en elecciones intermedias. Desde la otra vereda se cuestiona que no cumplió con la expectativa de ganar que se había generado en los días previos al comicio. La Libertad Avanza arrasó y se quedó con el 40,67%, mientras que en tercer lugar y lejos se ubicó Provincias Unidas con el 18,32%.
Hay quienes recuerdan que a pocas horas del cierre de listas el peronismo iba a tener dos nóminas y se corría el riesgo de un “papelón”, según admitían las distintas tribus. En ese contexto se construyó una lista única. Una “unidad” -con comillas y atada con alambre- porque quedaron afuera espacios como el del exgobernador Omar Perotti, el Movimiento Evita y el sector de Marcelo Lewandowski, más allá que posteriormente en la campaña dirigentes de esos sectores hayan participado de actividades.
Esa síntesis electoral le puso pausa a conflictos y disputas que mantienen estallado al justicialismo local desde hace largo tiempo. Fue un bálsamo que duró apenas unas semanas. El día de las elecciones emergieron nuevamente esos conflictos, que quedaron tapados por algunos acuerdos y por la vorágine electoral. Diferentes actores reconocen que hubo algunos chispazos y malestares con el manejo de una campaña que en general aprueban.
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El último Congreso del peronismo de Santa Fe se hizo en diciembre del 2024.
La conducción del PJ en términos institucionales la tienen los senadores, de la mano del presidente del partido, Guillermo Cornaglia, y apoyados por el rossismo. En términos políticos, sin embargo, un liderazgo potente sigue vacante. La derrota de Tepp no pudo cambiar la ecuación y las viejas disputas volvieron a brotar. Hasta hubo críticas a Ciudad Futura. "Si el resultado hubiese sido otro, ¿(Juan) Monteverde se quedaba abajo del escenario?", planteó el domingo a la noche un peronista enojado.
El rumbo y el futuro del PJ de Santa Fe
En ningún espacio hay certeza de lo que vendrá en el PJ o de cómo desatar el nudo de los conflictos. Nadie puede ordenar la tropa y ningún sector tiene el poder de imponerse sobre el resto. La primera coincidencia es que la unidad es necesaria, porque sin eso la competitividad se esfuma. La gran mayoría de los espacios resalta también que la “renovación” es un elemento fundamental. Allí coinciden desde los intendentes hasta al Evita, pasando por La Cámpora y el rossismo.
Ante la falta de acuerdos, el interrogante sigue ahí. “Cómo se tramita esa discusión, ahí está la cuestión. Esperemos que sea de la manera menos turbulenta", desliza un peronista.
Ciudad Futura sigue adentro
Según pudo averiguar Letra P, Ciudad Futura seguirá en el esquema del PJ. Ambas partes se necesitan. En la escena reapareció el senador Lewandowski, quien participó junto a su espacio de la campaña electoral, pero que ahora pone sobre la mesa el tema de los votos y los 30,8 puntos que obtuvo hace dos años.
Toniolli Monteverde
Eduardo Toniolli del Movimiento Evita junto a Juan Monteverde de Ciudad Futura.
El Evita, que quedó herido luego del cierre de listas, también reclamará su parte y buscará retomar protagonismo. En un plano diferente está Perotti. El exgobernador observa el panorama en silencio y analiza cómo continuar. Antes de fin de año su espacio tendrá otro encuentro en el sur de la provincia.
En el peronismo creen que la dura derrota de Provincias Unidas, espacio que tenía como principal figura en Santa Fe a Maximiliano Pullaro, le abre una puerta rumbo a 2027. “Quedamos como la segunda fuerza. Somos competitivos en un escenario de tercios y en dos años podemos volver a la Casa Gris”, se entusiasma un armador que aprovecha para tirarle un palo a los intendentes propios que apoyaron a Gisela Scaglia: “A quienes se fueron del PJ no les fue mejor”.