CONGRESO

Reforma del Banco Central: el Gobierno arma una cumbre con funcionarios y aliados para acelerar la aprobación

Será el martes en Diputados. Los socios de LLA respaldan, pero advierten errores en el sistema de remoción. El PJ alerta sobre otros cambios.

La iniciativa tuvo una buena recepción de los aliados aunque hay plantean dudas sobre los mecanismos de remoción previstos para los directores. El plan del oficialismo es que los representantes del Poder Ejecutivo presenten además sobre el proyecto de inocencia fiscal, que el miércoles por la mañana empezará el tratamiento en comisiones. Milei quiere que ambos temas se aprueben antes del 15 de septiembre, cuando tiene que enviar el Presupuesto.

En la reunión del martes, en el salón de Honor de la cámara baja, se esperan los jefes de bloque de UCR, PRO, MID y los distintos partidos provinciales que suelen ayudar al Gobierno. También fue invitada Gisela Scaglia, de Provincias Unidas.

La santafesina todavía es presidenta del PRO en su provincia y como exvicegobernadora representa además al gobernador, el radical Maximiliano Pullaro, a quien la Casa Rosada intenta acercarse para sellar un acuerdo electoral.

Las reuniones con dialoguistas son un clásico de La Libertad Avanza. Con la incorporación de la diputada santafesina, en los últimos encuentros sólo quedaron excluidos Unión por la Patria, la izquierda y la Coalición Cívica.

El nuevo Banco Central

El proyecto para reformar el BCRA tiene el respaldo general de los aliados de Milei, sobre todo en sus aspectos centrales, como evitar el financiamiento del Tesoro mediante emisión de letras, que le permitía al Poder Ejecutivo retirar dólares y emitir deuda.

Este mecanismo sólo estará habilitado para que el Gobierno cancele pagos de deuda, pero no así para cubrir déficit fiscal. Además, la entidad monetaria tendrá otras restricciones para evitar que financie al Presidente de turno: no podrá girar utilidades, como se denominan a las ganancias generadas por diferencias cambiarias; ni comprar títulos públicos en el mercado primario.

Para cumplir estos objetivos, en la carta orgánica se retoman los objetivos previos a la reforma de 2012, reducidos a mantener la estabilidad de la moneda. Pero, además, se establecen más requisitos para echar a los miembros del Directorio.

En este aspecto, algunos aliados observan alguna inconsistencia en el proyecto. Milei, por un lado, quiere que el Poder Ejecutivo continúe siendo quien nombre a los integrantes del BCRA. Para que sean desplazados, intervendría el Congreso, pero sería necesario dos tercios de ambas cámaras. En la actualidad, un jefe de Estado puede echar a miembros a los directores y el parlamento sólo emite una opinión no vinculante, a través de los titulares de las comisiones de Presupuesto y de Finanzas de las Cámaras.

Cómo cambiar un directorio

Entre los dialoguistas respaldan sumar dificultades para echar a autoridades del BCRA, pero entienden que una ley que obligue a alcanzar dos tercios de los miembros presentes de ambas cámaras, porque puede ser reemplazable por otra aprobada con mayoría simple.

La exigencia de esas mayorías, cuando se aplica, surge de la Constitución que, por caso, la exige en el Senado para nombrar jueces de la Corte, Procuración General y en ambas cámaras para iniciar un juicio político.

“Es positivo que su remoción requiera un mecanismo más exigente. Pero no podemos meter la pata con este tema porque no será serio”, contó a Letra P un diputado radical que participará en los debates.

Otro aliado, del PRO, fue más cauto con las críticas. “Cambiar tiene sentido y no sé si alguien se puede animar a modificar la exigencia de dos tercios sin costo político”, replicó.

En su cuenta de Twitter, Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, recordó que un gobierno que quiera cambiar las reglas de juego puede firmar un decreto, que el Congreso puede revertir con una mayoría simple.

El último debate por el estilo fue cuando, en 2023, Máximo Kirchner presentó un proyecto para privatizar Aerolíneas Argentinas sean necesarios dos tercios de ambos recintos. “Hace un proyecto de resolución y listo”, fue la propuesta del entonces diputado del PRO, Pablo Tonelli.

Reclamos peronistas

Este viernes, la única crítica al proyecto surgió de Itaí Hagman, diputado de Unión por la Patria, quien sostuvo que “detrás de un discurso técnico”, el Presidente aportó “una sarta de argumentos mil veces repetidos sobre la relación entre la política monetaria y fiscal con la inflación. La propia realidad de estos años, se encargó de refutar”, sostuvo.

El diputado advirtió que las modificaciones son en su mayoría fragmentos de la carta orgánica previos a la reforma de 2012, “cuando el cambio de mandato fue simbólico”, recordó.

La presidenta del Banco Central de aquellos años, en declaraciones radiales, Mercedes Macó del Pont, respondió a las críticas de Milei. Advirtió que la reforma que plantea le quita al organismo “facultades para intervenir en temas tan sensibles como es el costo que te cobran en la tarjeta de crédito, o lo que te pagan por un plazo fijo, o eventualmente hacia dónde va el crédito, cuáles son las prioridades en la asignación de crédito".

El think tank Fundar, celebró el proyecto con ironías. "La Argentina necesita un Banco Central fuerte e independiente. Celebramos que el Gobierno haya abandonado la idea de cerrar la institución y avance hacia una reforma de su Carta Orgánica. Reconocer que el país necesita una autoridad monetaria capaz de hacer política económica es un paso en la dirección correcta".

Martín Menem.
El grillete fiscal no tiene margen para reducir el gasto público 

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