La decisión de Axel Kicillof de reimpulsar el proyecto de reelección indefinida abrió una grieta entre los intendentes. Un sector confía en que un acuerdo peronista amplio puede destrabarlo, mientras otros creen que hoy no están los votos en la Legislatura bonaerense y que las condiciones que puso La Cámpora complican cualquier salida rápida.
El escepticismo que tiene la mayoría de la dirigencia sobre esta jugada se explica por los números en Diputados y el Senado. El kicillofismo no tiene votos propios para aprobar la ley, la fuerza de Máximo Kirchner puso condiciones para acompañar y el massismo ratificó esta semana que no va a dar los votos. La discusión excede el debate legislativo: afecta a 80 distritos y a cientos de dirigentes, oficialistas y opositores, que esperan la resolución del tema para definir su estrategia rumbo a 2027.
El tablero que Axel Kicillof necesita destrabar
La jugada de Kicillof generó ruido fuerte en el territorio. En Quilmes, distrito emblemático del armado de Kirchner, la intendenta en uso de licencia Mayra Mendoza no puede competir por otro mandato 2027 y, por ahora, como la mayoría de los alcaldes, no se pronuncia públicamente sobre el tema. Pero desde La Cámpora ratifican que la negociación quedará supeditada a que Kicillof acepte discutir una agenda que acompañe la estrategia judicial detrás de una candidatura de Cristina Fernández de Kirchner, además del desdoblamiento electoral y la cobertura de los pliegos pendientes en la Suprema Corte bonaerense.
En la Gobernación deslizaron en estos días que no están dispuestos a aceptar ese pliego de condiciones, aunque marcan que van a avanzar de todos modos con el proyecto de la senadora Ayelén Durán. Esa decisión abrió una pregunta entre los propios intendentes: para qué insiste el gobernador con una iniciativa que, tal como está el tablero, no tiene chances de prosperar.
Los intendentes que confían
Hay una minoría de intendentes con más de dos mandatos, afectados por el límite a las reelecciones, que cree que sí puede salir. El intendente de Tigre, Julio Zamora, dijo a Letra P que la ley que impide un tercer mandato es inconstitucional, porque la reelección de los intendentes está prevista en la Constitución bonaerense y una norma no puede modificarla sin una reforma o una ley reparadora. Cerca del intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, pronostican que el proyecto va a salir porque le sirve a todos los bloques. El intendente de Berisso, Fabián Cagliardi, coincide con el argumento constitucional y cree que la ley va a salir porque afecta a todas las fuerzas políticas.
Con todo, la posibilidad de que un acuerdo avance también depende de un sector de la oposición que hoy no parece dispuesto a plegarse a esa estrategia de Kicillof. La Libertad Avanza, el PRO y la UCR ratificaron su rechazo al proyecto.
Dos distritos, dos lecturas opuestas
Uno de los defensores más férreos de la reelección indefinida desde hace años es el intendente de Ensenada, Mario Secco, que por ahora no salió a bancar públicamente el proyecto y remite las consultas a su posición histórica. Cerca suyo aseguran que, más allá de lo que resuelva la Legislatura, no se va a presentar a un nuevo mandato y seguirá intentando construir un heredero para 2027. Su hijo Nicolás Secco aparece como uno de los nombres posibles.
La jugada de Kicillof también impacta en los sectores de la oposición interna del peronismo, que miran cómo se ordena el tema para calcular sus propias chances electorales. En Morón, el exintendente Martín Sabbatella es uno de los que está atento a la jugada. En su sector, Nuevo Encuentro, que controla dos bancas en el Senado bonaerense, hay especulaciones de que se va a alinear a la estrategia del kirchnerismo de no acompañar la iniciativa de Kicillof.
El peronismo, atado a un mismo nudo
El massismo también dio muestras esta semana de que no va a prestar los votos. La senadora Malena Galmarini, que preside la comisión de Reforma Política y Régimen Electoral del Senado bonaerense, insiste en que cualquier proyecto sobre reelecciones debe pasar primero por ese cuerpo. Entre dirigentes de otros espacios, sin embargo, se sabe que el massismo no sería un obstáculo insalvable ante un acuerdo peronista más amplio, aunque todo depende de la carta que decida jugar Sergio Massa rumbo a 2027.
Mayra Mendoza y Facundo Tignanelli
El arco peronista coincide en un diagnóstico: la única salida es un acuerdo entre Kicillof y La Cámpora que hoy luce lejano, porque implica que el kirchnerismo avale el paquete completo y que el massismo se alinee también. Mientras eso no ocurra, los intendentes bonaerenses siguen sin moverse muy convencidos de que la reelección indefinida vaya a cambiar.