La discusión sobre quién gobernará Berazategui en 2027 ya comenzó. Aunque Juan José Mussi no podía volver a ser candidato por las limitaciones a las reelecciones indefinidas, su figura seguía ocupando un lugar central en el esquema político local. No tanto por una eventual postulación propia, sino porque conservaba algo que ningún otro dirigente del distrito tenía: ordenar la sucesión.
Su fallecimiento, en noviembre de 2025, dejó vacante ese rol. Sin el liderazgo del histórico jefe comunal y sin una bendición explícita sobre quién debía continuar su legado político, comenzaron a moverse distintos sectores del peronismo local.
A un año y medio de las elecciones, tres nombres aparecen mejor posicionados para disputar la candidatura que, por el peso histórico del PJ en el distrito, podría equivaler a una ventaja decisiva rumbo a la intendencia.
Carlos Balor, el candidato de la continuidad
El primero es Carlos Balor, actual intendente y heredero institucional de la gestión. Tras el fallecimiento de Mussi asumió la conducción del municipio respaldado por la estructura política que acompañó durante años al histórico jefe comunal. Su principal fortaleza radica en el control de la gestión y en el apoyo de buena parte del aparato político local.
Sin embargo, puertas adentro del peronismo algunos sectores observan que Balor todavía enfrenta el desafío de construir un liderazgo propio.
Aunque representa la continuidad administrativa del proyecto que gobernó Berazategui durante décadas, deberá demostrar capacidad para generar volumen político más allá del respaldo de la estructura municipal y del legado de su antecesor.
Kicillof y Balor
Carlos Balor, el candidato de la continuidad de la gestión de Juan José Mussi.
Patricio Mussi busca volver al centro de la escena
El segundo nombre es Juan Patricio Mussi. Exintendente durante casi una década e hijo del histórico dirigente, en los últimos meses reapareció con una intensa agenda política que incluyó reuniones con intendentes de peso del conurbano como Gastón Granados, Jorge Ferraresi, Federico Otermín, Federico Achával y Nicolás Mantegazza.
Su principal activo es el apellido. En un distrito donde la marca Mussi conserva un fuerte reconocimiento, Patricio busca reconstruir centralidad política apoyado en una red de dirigentes peronistas con influencia creciente en la provincia.
Sin embargo, su posible regreso no genera unanimidad. Sectores del oficialismo recuerdan tensiones durante su etapa al frente del municipio y consideran que la conducción política ya quedó en otras manos. En ese contexto, la discusión sobre si el peso simbólico del apellido alcanza para ordenar nuevamente al peronismo local, aparece como uno de los principales interrogantes de la carrera hacia 2027.
Giacobbe apuesta a la renovación
Quien intenta capitalizar precisamente esa demanda de renovación es Mario Giacobbe. El exdiputado provincial por el Frente Renovador y referente de Primero Berazategui viene desarrollando una estrategia sostenida para instalar la necesidad de una competencia interna que permita discutir el futuro del peronismo local.
A diferencia de Balor y Mussi, cuya legitimidad política está vinculada a la gestión municipal y a la estructura histórica del distrito, Giacobbe busca posicionarse como la expresión de una nueva etapa. En los últimos meses encabezó encuentros políticos, impulsó la creación del Observatorio de Políticas Públicas Juan Manuel de Rosas y reunió a exconcejales, dirigentes sociales, sindicales y referentes territoriales.
Su discurso pone el foco en la necesidad de actualizar las herramientas del peronismo frente a los desafíos económicos y sociales actuales. Además, insiste en que las candidaturas deben surgir de mecanismos competitivos y no de acuerdos cerrados entre dirigentes.
Con presencia creciente en la discusión política local y una narrativa centrada en la renovación, Giacobbe aparece como uno de los dirigentes que más activamente trabaja para construir una alternativa propia de cara a 2027.
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Giacobbe aparece como uno de los dirigentes que más activamente trabaja para construir una alternativa en Berazategui.
Otros nombres que siguen de cerca la discusión
Aunque hoy la atención se concentra en estos tres dirigentes, en el peronismo local también aparecen otros nombres que podrían influir en la discusión sucesoria.
Entre ellos figura Mariel Mussi, cuyo apellido conserva peso específico dentro del oficialismo y cuya eventual participación es mencionada por distintos sectores como una posibilidad para el futuro. También mantienen presencia territorial referentes vinculados al sindicalismo, al Movimiento Evita y a distintos espacios del PJ local que podrían tener un papel relevante en la construcción de alianzas.
Por ahora, la definición permanece abierta. Lo único que parece claro es que, por primera vez en mucho tiempo, Berazategui se encamina hacia una discusión sucesoria sin la palabra final de quien durante décadas ordenó la política local.