19N segunda vuelta

Pato, adentro: Javier Milei va por los votos que juntó Bullrich en las dos Buenos Aires

El candidato de LLA considera que no puede remontar el resultado si no mejora en estos dos distritos, donde JxC acumuló casi el 50% de su cosecha electoral. La obsesión por el discurso antikirchnerista.

Al día siguiente de una derrota que no estaba ni en sus peores pronósticos, el candidato presidencial de La Libertad Avanza, Javier Milei, mantuvo reuniones con sus colaboradores en la búsqueda de una estrategia electoral para el ballotage y llegó a una rápida conclusión: para ganar el 19 de noviembre necesita capturar la mayoría de los votos que obtuvo en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires su exrival de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich.

Se trata de un botín de tres millones de electores, casi la mitad de los que optaron en todo el país por la exministra de Seguridad, a quien este mismo lunes Milei invitó a sumarse a un eventual gobierno libertario, aún cuando durante la campaña electoral la haya acusado de poner bombas en jardines de infantes durante su militancia juvenil.

Minutos después de conocer su derrota, Milei definió con sus colaboradores un discurso antikirchnerista sin matices, con el objetivo de atraer al votante de JxC. Participaron de esas conversaciones Santiago Caputo, Nicolás Posse, Guillermo Francos y Fernando Cerimedo, entre otros. Este lunes los encuentros se repitieron para repasar el mensaje que se dará en las próximas semanas y desglosar los resultados del candidato presidencial.

La mesa chica de LLA acordó que no tenía sentido buscar un retorno en el diálogo con otros actores de JxC a los que Milei cuestionó, cómo la UCR y Horacio Rodríguez Larreta. El plan es decir que sus votantes ya se volcaron a Massa, aunque no esté tan claro si eso ocurrió el domingo. Otra no queda. Continuarán elogiando a Juan Schiaretti, quien sorprendió con casi siete puntos.

En el equipo de Milei llegaron a la conclusión de que no sirve de mucho buscar en forma genérica al votante de JxC sin hacer foco en la zona más poblada del país, en la que Bullrich obtuvo un respaldo genuino de electores que nunca adhirieron al kirchnerismo pero tampoco digieren el discurso del libertario. En esos distritos, además, al candidato presidencial le fue mal: en Buenos Aires y en la Ciudad terminó tercero.

El territorio bonaerense fue prioridad para la campaña hacia las generales, con caravanas en los principales distritos junto a la candidata a gobernadora de LLA, Carolina Piparo, que no alcanzaron para sumar. Tampoco sirvieron los spots dirigidos al electorado bonaerense. Esperaban crecer hasta siete puntos y ni siquiera aumentaron uno.

Los desafíos

En el equipo de Miliei creen que influyó mucho en el fracaso metropolitano "la campaña del miedo" de su rival del oficialismo, Sergio Massa, sobre un tarifazo en los boletos de micros si Milei llega a presidencia. Estudian de qué manera contrarrestarla. Crecer en las provincias en las que LLA ganó, cómo Córdoba, Santa Fe y Mendoza, es otro objetivo troncal, pero de nada servirá si no aumenta el techo de votos en provincia y Ciudad de Buenos Aires.

Otro desafío de Milei es remontar en las seis provincias en las que perdió este domingo y en las que había ganado en las primarias, que son La Rioja, La Pampa, Río Negro, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán. Esta última fue la de mayor caída: Massa hizo sentir el aparato del gobernador Juan Manzur y ganó por diez puntos. En La Rioja, Unión por la Patria se impuso por cuatro, al igual que en Río Negro; en Tierra del Fuego, por cinco y en La Pampa, por uno.

Estos retrocesos generaron otros pases de facturas en el búnker de LLA, donde los asesores más experimentados explicaban que es natural que en las elecciones generales el aparato del oficialismo se hiciera sentir y por lo tanto era aventurado imaginar un crecimiento. No hablaban de fraude, sino de una militancia más activa que se hace sentir en las urnas.

Buena fiscalización

Otra conclusión en LLA es que la fiscalización funcionó mejor a la esperado, con el triple de custodios que en las primarias (calculan que hubo 90 mil por meses y otros 15 mil como coordinadores en los colegios), debido a un plan de reclutamiento digital que rindió sus frutos.

Aún así, hubo 4500 denuncias por rotura de boletas que fueron atendidas por la página web y algunas irregularidades, cómo ausencias de papeletas (hubo lugares en los que los presidentes de mesa no querían reconocerlas como válidas) o la imposibilidad de ingresar fiscales a colegios de Santiago del Estero.

De todos modos, la mejora en la fiscalización tuvo dos alicientes que no habrá en noviembre: la expectativa que daba el triunfo de las primarias y la elección de legisladores, que obligaba a los candidatos locales a cuidar su voto. Milei necesita que lo ayuden a ser presidente.

defenderse de massa y unir a la oposicion, el desafio de milei para el ballotage
Sergio Massa

También te puede interesar