El jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Toto Caputo, desembarcaron en Catamarca para sellar acuerdos de obras con el gobernador Raúl Jalil y su par de Santiago del Estero, Elías Suárez. Aunque la visita estaba pautada hacía tiempo, queda atravesada por la búsqueda de votos por parte del oficialismo para voltear las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en el Congreso, donde los gobernadores resultan claves.
Según se informó oficialmente, el encuentro sirvió para avanzar con la puesta en marcha de la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta, un proyecto que vincula a Catamarca y Santiago del Estero. La obra busca ampliar el acceso al agua potable y fortalecer la infraestructura productiva de una región en la que ambas provincias comparten necesidades y recursos.
La comitiva nacional también firmó acuerdos para que Catamarca asuma la gestión integral de distintos tramos de rutas nacionales, traspaso que hasta ahora la Casa Rosada mantenía pisado. La delegación forma parte de una agenda que el Gobierno mantiene con las provincias y que, en este caso, sumó una foto política con dos mandatarios que tienen peso propio en el tablero legislativo.
Toto Caputo y Santilli, con obras para acercar a los gobernadores
La visita de Santilli y Toto Caputo dejó además una señal hacia los gobernadores: la Casa Rosada busca mostrar capacidad de acuerdo en materia de infraestructura mientras necesita ampliar su base de apoyos en el Congreso. En esa estrategia, las obras y la administración de rutas constituyen puntos concretos de diálogo con los jefes de los territorios.
Fuentes de la provincia norteña destacaron a este medio que el encuentro estaba pautada hacía tiempo, que "hubo buen clima" entre los funcionarios mileístas y los gobernadores y que sólo hablaron de los acuerdos firmados.
De las actividades participaron el vicejefe de Gabinete del Interior, Gustavo Coria; el secretario de Coordinación de Infraestructura del Ministerio de Economía, Fernando Herrmann; y el administrador general de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy. La presencia de funcionarios con responsabilidades directas sobre infraestructura reforzó el carácter ejecutivo de los convenios.
El movimiento adquiere otra dimensión por el calendario político. El Gobierno busca volver a la carga contra las PASO, una discusión que enfrenta a La Libertad Avanza con el peronismo y obliga al presidente Javier Milei a sumar aliados por fuera de un eventual acuerdo con el PRO y la UCR para reunir mayorías en ambas cámaras.
La pelea por las PASO y los votos que le faltan a Javier Milei
Como detalló Mauricio Cantando en Letra P, aun si LLA lograra sumar al PRO y a la UCR, el oficialismo quedaría con 34 votos en el Senado, tres menos que el cuórum, y con 113 bancas en la Cámara de Diputados, 16 por debajo de las 129 necesarias para abrir una sesión. Ese margen vuelve determinantes a los bloques provinciales y a legisladores que responden a gobernadores.
El peronismo armó su propia ofensiva para sostener las PASO, la herramienta que le permitiría dirimir su interna. Los jefes de bloque de UP en ambas cámaras, José Mayans y Germán Martínez, impulsan una estrategia para contener a mandatarios de origen peronista y acercar fuerzas provinciales. En ese mapa, Jalil ocupa un lugar sensible: los tres diputados que responden al catamarqueño aparecen entre los votos que la Casa Rosada necesita disputar.
Santiago del Estero también forma parte de esa pulseada política. Zamora participó de la mesa peronista que busca bloquear la suspensión de las primarias, mientras Elías Suárez se mostró con Santilli y Caputo en Catamarca. Los convenios firmados no equivalen por sí mismos a un acuerdo parlamentario, pero colocan la gira oficial en un escenario donde infraestructura, federalismo y búsqueda de votos confluyen en la misma agenda.