La Legislatura porteña votó la continuidad de María Rosa Muiños al frente de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, pero el peronismo perdió dos lugares clave.
María Rosa Muiños fue reelegida este jueves al frente de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires con 56 votos de 60, pero la votación dejó otra consecuencia de la tensión que atravesó al peronismo durante la sesión: Fuerza por Buenos Aires perdió las dos defensorías adjuntas que tenía acordadas hasta horas antes.
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La continuidad de Muiños nunca estuvo en discusión y terminó reuniendo un respaldo prácticamente unánime. Sólo se abstuvieron las legisladoras del FIT Vanina Biasi y Amanda Martín. El cambio imprevisto hasta hace unas horas se produjo en el reparto de los cinco lugares para los defensores adjuntos, que había sido negociado como parte de un acuerdo más amplio por los distintos organismos de control.
Hasta el miércoles, el esquema contemplaba la reelección de Muiños y dos lugares para la bancada peronista Fuerza por Buenos Aires, otros dos para La Libertad Avanza y el restante para Carlos Antonio Palmiotti, dirigente de la UCR vinculado a Daniel Angelici. Ese reparto se modificó este jueves después del rechazo de una parte del peronismo al pliego de Javier López Zavaleta como nuevo Fiscal General de la Ciudad.
La integración de la Defensoría del Pueblo
Muiños consiguió retener la conducción del organismo, pero el peronismo se quedó sin las dos adjuntas que tenía reservadas. Los lugares terminaron repartidos entre el PRO y Confianza y Desarrollo, mientras que LLA y la UCR conservaron los espacios que ya tenían negociados.
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Por Unidos/UCR fue designado Carlos Antonio Palmiotti, una propuesta defendida por el propio Angelici durante la audiencia pública de postulantes. Vamos por Más consiguió un lugar para Silke Mayra Arndt, vinculada políticamente a Francisco Quintana, mientras que Confianza y Desarrollo ubicó a Facundo Maximiliano Saez, dirigente del MID referenciado en Oscar Zago.
La Libertad Avanza, en tanto, retuvo sus dos lugares con María Graciela Giorgione, exasesora del legislador Nicolás Pakgojz en la Agencia de Administración de Bienes del Estado, y Giselle Furcada. Las nuevas autoridades de la Defensoría asumirán sus cargos el próximo 10 de diciembre.
El resultado terminó así con un dato paradójico para el principal bloque opositor: el peronismo consiguió sostener la conducción de uno de los principales organismos de control de la Ciudad, pero salió de la sesión con una representación menor a la que tenía acordada antes de la votación.
El rechazo del peronismo a Javier López Zavaleta
La modificación del reparto quedó directamente ligada a la votación del pliego de López Zavaleta. Su designación como sucesor de Juan Bautista Mahiques en la Fiscalía General había sido incluida en una negociación que también comprendía la Defensoría del Pueblo y la integración del Ente Regulador de los Servicios Públicos.
El entendimiento comenzó a crujir cuando La Cámpora decidió votar en contra del candidato a Fiscal General, lo que provocó una división en el bloque de Fuerza por Buenos Aires. Aunque la votación no puso en riesgo la aprobación del pliego, sí alteró el clima de acuerdo que se venía trabajando para distribuir los cargos de los otros organismos.
La primera consecuencia apareció pocas horas después cuando se trataron las designaciones en la Defensoría. Los dos lugares que estaban destinados al peronismo desaparecieron del reparto final y fueron ocupados por representantes del PRO y del espacio que conduce Zago.
Muiños, en cambio, quedó preservada de la disputa. Su reelección había sido parte del acuerdo desde el comienzo y contó con apoyos que atravesaron prácticamente todo el arco político porteño.
La incógnita por el Ente Regulador
Ahora, la pregunta es si los cambios ocurridos este jueves van a trastocar todos los acuerdos. La designación de las nuevas autoridades del Ente Regulador de los Servicios Públicos había sido negociada en el mismo paquete que la Fiscalía General y la Defensoría, pero todavía resta conocer si el quiebre producido durante la sesión tendrá consecuencias sobre ese reparto.
El PRO se encaminaba a quedarse con la conducción del organismo y alrededor de las vocalías se había desplegado una negociación entre los principales espacios de la Legislatura. El peronismo tenía varios nombres en danza para integrar el directorio, entre ellos Eugenio Begué, vinculado a Patria Grande; Carla Degliantoni, cercana al sector de Mariano Recalde; y Verónica Gómez, ligada al esquema político de Muiños y Juan Manuel Olmos.
Después de lo sucedido con la Defensoría, no está claro cómo impactará en los acuerdos de ese organismo. La resolución del Ente mostrará si la pérdida de lugares del peronismo terminó en la votación de este jueves o si el rechazo a López Zavaleta afectará la futura distribución de los organismos de control porteños.