Maximiliano Pullaro está convencido. Aun después de haber perdido feo con Provincias Unidas en octubre, aun luego de comprobar lo duro que es romper la lógica binaria en Argentina, el gobernador de Santa Fe interpreta que hay lugar para meter al centrismo en el ballotage de 2027.
Sin nombres en cancha, el radical confía en que algún gobernador va a competir.
“Va a ser fácil entrar al ballotage si no sos kirchnerista”, lanzó Pullaro en la entrevista que Letra P y otros medios le hicieron en la semana. El santafesino cree que el kirchnerismo no superará los 22 puntos en la elección presidencial y que Javier Milei se mancará, como mucho, en 30 puntos. Por eso considera que hay margen para una tercera vía, para revalidar una nueva versión de Juntos por el Cambio.
Maximiliano Pullaro, al hueso
Pullaro lo dice abiertamente, sin especulaciones. Eso, de mínima, lo diferencia de otros gobernadores que solo se meten en la discusión nacional para alguna crítica, feroz o tibia, contra el Gobierno y en defensa de sus distritos. El oriundo de Hughes habla de armado, construcción a futuro y esquema de alianzas. Pocos, con poder real, se animan a jugar ese juego.
Será que sabe que él no va a ser candidato, será que confía en retener la Bota, pero apuesta de todos a modos a ser el arquitecto de una nueva coalición, una suerte de Unidos, la coalición oficialista santafesina, a nivel nacional. “El nuestro es un gobierno no ideológico. Estudia los problemas y pretende resolverlos. En el orden nacional deberíamos generar algo similar”, desarrolla.
La experiencia Unidos, el modelo a imitar
El frente que gobierna Santa Fe tiene tres vértices: la UCR, el socialismo y el PRO. El radicalismo y el partido amarillo ya fueron aliados nacionales y, si bien la experiencia libertaria los dañó, el vínculo se mantiene abierto. Pullaro no tiene problemas en armar una alianza con Mauricio Macri y lo dice abiertamente.
Con todo, así como aspira a sellar una sociedad con el expresidente, también quiere elevar su alianza provincial con el PS al plano nacional. Para el socialismo, el expresidente era el diablo en persona hasta hace unos años. ¿Lo sigue siendo?
Además de pragmático, Pullaro es tiempista. Las declaraciones que formuló esta semana obedecen a dos condiciones. Por un lado, a las buenas sensaciones que unen en las últimas semanas a casi todos los gobernadores de Provincias Unidas. Por el otro, al objetivo de diferenciarse cada vez del kirchnerismo y también de Milei a medida que se acerca 2027. Es de esperar que enfatice más y más sus diferencias con ambos ejes.
Entusiasmo y expectativa en Provincias Unidas
Con respecto a Provincias Unidas, Pullaro evalúa que los procesos de los oficialismos provinciales, salvo en Córdoba, se empezaron a consolidar. Tanto en Santa Fe como el chubutense Ignacio Torres y el correntino Juan Pablo Valdés tienen un escenario interno de orden político y dispersión opositora. “Ninguno está tan bien, pero la cosa está ordenada”, adhiere un funcionario político de la Casa Gris. Como prueba de ello, los gobernadores del centro observan su agenda para tratar de concretar una reunión informal en Buenos Aires en los próximos días.
Pullaro está confiado y cree que, si la corriente del río se mantiene del mismo modo, algún mandatario provincial se va a cargar al hombro una candidatura presidencial. “Algún gobernador se va a animar; yo estoy cómodo acá, pero tenemos personas que pueden representarnos”, afirmó en la entrevista de esta semana.
Valdés tiene más de tres años de mandato por delante y Martín Llaryora tiene una oposición que lo acecha. Torres mostró credenciales presidenciables hace unos meses, pero pertenecer al PRO lo pone en un lugar difuso y hasta incómodo para el gran público ¿Es aliado u opositor de Milei? En ese plano, Pullaro camina con más comodidad. No es un radical con peluca, no limita su frente a la arena provincial, apadrinó al presidente del Comité Nacional de su partido y juega sin tapujos en la discusión nacional.