El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, se acercó a los gremios de la CGT y a un amplio grupo de trabajadores para compartir un locro en la víspera del 1 de Mayo, en un encuentro de fuerte contenido político rumbo a 2027. Pidió la unidad sindical y ponderó la gestión cordobesista como contracara del modelo de Javier Milei.
El evento, que convocó a 600 personas, tuvo al intendente de Río Cuarto, Guillermo De Rivas, como anfitrión. Se realizó en la Vecinal Fénix y se extendió desde la cena de este jueves hasta los primeros momentos de este viernes, día internacional del trabajo
Llaryora reunió al sindicalismo cegetista, otrora columna vertebral del justicialismo, pero también a trabajadores sueltos, militancia y funcionarios del cordobesismo en un evento que tomó temperatura de campaña, cuando el horizonte electoral es cada vez más cercano.
Para este 1 de Mayo, el mandatario cordobés tiene prevista una recorrida por la obra de la circunvalación y otra por la del autódromo local. Desplegará una intensa agenda en el sur, que lo llevará hasta Laboulaye para monitorear el avance de otros proyectos de obra pública que ejecuta el gobierno provincial.
El abrazo a la CGT de Río Cuarto
Sin embargo, el plato fuerte en términos políticos fue el de la víspera del 1 de Mayo, en un locro que reunió a unas 600 personas. En la mesa de Llaryora estaban sentados De Rivas y el ministro de Justicia y Trabajo, Julián López. También los gremialistas José Luis Oberto (Agec), Juan Yrusta (Uocra), Sergio Bravo (Camioneros); Ariel Peralta (Gremio de Panaderos y subsecretario de Trabajo) y Fabio Oviedo (Sindicato de la Carne).
También estuvieron presentes en la cena el titular de la cartera de Educación provincial, Horacio Ferreyra, el diputado Carlos Gutiérrez, el presidente provisional de la Legislatura, Juan Manuel Llamosas; y los intendentes del Gran Río Cuarto: Maximiliano Rossetto (Holmberg) y Gianfranco Lucchessi (Las Higueras).
Otros sindicalistas, como Donato Montuori (Aoita) y Andrés Tauzy (Sivendia), también se mostraron cerca del gobernador. No participaron referencias del Sindicato de Empleados Públicos (SEP) ni de Luz y Fuerza.
El sur, un punto neurálgico para Martín Llaryora
Invitado formalmente por De Rivas al encuentro con la CGT Río Cuarto, la visita del mandatario no parece ser un movimiento al azar, sino consecuencia del cálculo político.
Se avecina la disputa por el gobierno provincial y el último antecedente electoral, las legislativas del año pasado, dejaron como saldo que la mayoría de los cordobeses renovaron su apoyo a Javier Milei.
llaryora de rivas obra pública
Martín Llaryora y Guillermo de Rivas en una recorrida de obras en Río Cuarto
En Río Cuarto, zona núcleo del voto libertario, presenta grandes desafíos para el cordobesismo en términos de desempeño electoral. Sin ir más lejos, hace tres años, mientras el resultado global de la provincia consagraba a Llaryora, aquí la ciudad favorecía a Luis Juez, que se imponía por casi siete puntos.
La diferencia se ensanchó el año pasado para la elección para la Cámara de Diputados, donde la capital alterna se inclinaba por el sello del "León", y un desconocido como Gonzalo Roca le daba a La Libertad Avanza una victoria por más de 10 puntos sobre Juan Schiaretti.
El mensaje en Río Cuarto
Cerca de la medianoche, Llaryora interpeló al auditorio con un discurso para defender su gestión y reivindicar al cordobesismo como la alternativa que supera la grieta. Destacó una vez el esfuerzo que se hace para amortiguar los efectos nocivos del ajuste de Milei y prometió “una Córdoba que no te abandona”.
Puso de relieve la política social cordobesa, como el Paicor y los boletos subsidiados para estudiantes, obreros y jubilados, la atención a una demanda creciente en materia de asistencia social y salud. Sobre este último punto, recordó que los hospitales atienden un 40 % más de pacientes que hace un año.
También ponderó que la obra pública sigue activa en suelo mediterráneo, mientras la Nación “no hace ni cordón cuneta”. Y también le dedicó un párrafo al proyecto del nuevo anillo de circunvalación de Río Cuarto, al que más fichas le pone.
CGT Llaryora
La mesa de Martín Llaryora, junto con De Rivas, Julián López y gremialistas de Agec, Uocra, Panaderos y de la Carne.
“El Imperio hoy es más Imperio que nunca, porque tiene la obra civil más grande de la Argentina, que va a salvar vidas y mejorar la infraestructura”.
Probablemente en función de que el público estaba compuesto por trabajadores y jubilados, defendió la ley de equidad previsional y destacó que defiende la Caja de Jubilaciones provincial. “Hoy tenemos las jubilaciones mínimas más altas del país, a pesar de que sea difícil llegar a fin de mes”, sostuvo el mandatario.
Intentó dejar un mensaje esperanzador en medio de una coyuntura complicada: “Vamos a hacer la Córdoba que no te abandona”, prometió.
El tiro por elevación a la CGT de Córdoba
También se dio un tiempo para un tiro por elevación para la CGT de Córdoba, dividida en dos conducciones diferentes a nivel provincial. Aprovechando que el escenario local es muy diferente, señaló.
“Me parece muy importante -y es un ejemplo Río Cuarto- tener una CGT unida. Pido un aplauso por la sapiencia de los dirigentes de poder haber hecho una CGT unificada”.