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DESPUÉS DEL MUNDIAL

La CGT vuelve a la calle: cómo será el plan de lucha tras el revés judicial por la reforma laboral

El esquema arranca el 22 de julio, en la marcha de los jubilados. Se extiende hasta noviembre, con la mira puesta en el quinto paro general contra Javier Milei.

La CGT vuelve a la calle el miércoles 22, apenas termine el Mundial, con una marcha junto a los jubilados frente al Congreso. Es el primer paso de un plan de lucha escalonado, pactado con las dos CTA y la UTEP, que se extiende hasta noviembre y apunta a construir un paro general contra la reforma laboral de Javier Milei.

El envión llega después de un traspié judicial. El mismo día en que las centrales cerraron el cronograma, la Sala IV de la Cámara Contencioso Administrativo Federal rechazó la apelación de la CGT y confirmó que los 81 artículos suspendidos de la "Ley de Modernización Laboral" siguen plenamente vigentes. Con ese fallo, la discusión de fondo sobre la constitucionalidad de la norma queda en manos de la Justicia, sin plazo cierto, mientras la reforma se aplica sin cambios. Una dura derrota para la CGT, que había puesto muchas fichas en la estrategia judicial para frenar la ley de Milei y Federico Sturzenegger.

La alianza con las CTA y la UTEP

El plan ratifica la alianza entre la CGT, las dos CTA y la UTEP, que a partir de ahora actuarán en conjunto en cada instancia del cronograma. El consenso incluyó a representantes de las confederaciones sindicales de la industria, el transporte, la energía, la alimentación y las comunicaciones, entre ellos los cotitulares cegetistas Jorge Sola y Octavio Argüello, Juan Carlos Schmid, titular de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), Hugo Godoy, líder de la CTA Autónoma, y Alejandro Gramajo, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP).

El cronograma arranca el miércoles 22 de julio con una movilización al Congreso para acompañar el reclamo semanal de los jubilados. La segunda fecha es el 7 de agosto, Día de San Cayetano, con una marcha organizada por la UTEP junto a movimientos sociales, que coincidirá con la próxima convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.

Marcha al ministerio de Economía

La tercera semana de agosto está reservada para una concentración frente al Ministerio de Economía, en rechazo al endeudamiento de familias y pequeñas y medianas empresas. La propuesta de sumar, el 2 de septiembre, una movilización por el Día de la Industria fue del titular del gremio de Alimentación, Rodolfo Daer, con el objetivo de visibilizar la situación de las empresas y los trabajadores del sector.

Las centrales también confirmaron su participación en la Semana Social que organiza la Comisión Episcopal Argentina, del 4 al 6 de septiembre en Córdoba, y acordaron dar continuidad al plan durante la visita que el papa León XIV realizará al país en noviembre. Godoy planteó, para esa etapa, la posibilidad de una "gran marcha y paro" antes de la llegada del Sumo Pontífice.

La lógica del esquema prioriza la movilización sostenida por sobre un paro inmediato. Jorge Sola propuso garantizar la presencia de entre 15 y 20 dirigentes por gremio en cada conflicto puntual, tanto en el AMBA como en el interior, además de asambleas en los lugares de trabajo y la entrega de folletos en estaciones y aeropuertos. La apuesta es sortear los límites que la Ley de Modernización Laboral impone a las huelgas en actividades esenciales y el descuento del día no trabajado a quienes adhieran a las medidas.

Cautos vs. combativos

El enfoque cauteloso del triunvirato convive con la presión desde el sector más combativo de la central, que reclama un paro general más cercano en el tiempo. Ese sector, referenciado en Abel Furlán, de la Unión Obrera Metalúrgica, y en el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), exige desde hace meses una medida de fuerza nacional, en contraste con la estrategia de acumulación gradual que impulsa la conducción cegetista.

Abel Furlan en el abrazo simbólico a la UOM

Schmid fue el primero en poner fecha a los pasos siguientes: "Vayamos a lo práctico. Empecemos con los jubilados y no puede pasar de julio. La segunda movida tiene que ser la de Economía y la tercera tiene que ser al Ministerio de Desarrollo por la salud", planteó el dirigente portuario en la reunión. El horizonte de las tres centrales es un paro de 24 o 36 horas con una concentración en Plaza de Mayo, proyectado para la primera quincena de diciembre.

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