Graciela Ocaña

"Hay que dar las peleas que la Ciudad no dio contra sectores cuasimafiosos"

La diputada se anotó en la interna contra el PRO y la UCR para suceder a Larreta. "Ni halcón ni paloma", como se define, la homiguita marca diferencias y promete no bajarse.

Graciela Ocaña, diputada nacional de Juntos por el Cambio, miró el mapa político de la Ciudad de Buenos Aires y se lanzó como precandidata a Jefa de Gobierno. El desafío es mayúsculo: con su fuerza, Confianza Pública, aspira a superar en primarias al PRO y la UCR, que ya tienen candidatos instalados con peso propio.

La legisladora, a la que apodan “la hormiguita”, no tiene miedo, al contrario: cree que puede diferenciarse de los llamados halcones y palomas de su espacio y promete exhibir propuestas en la calle, con algunas diferencias de la actual gestión. Pero por sobre todas las cosas, anticipa que no claudicará en sus esfuerzos por gestionar el distrito porteño desde Uspallata 3160. “A veces escucho que preguntan: ¿Cuándo se baja? Y lo que respondo es que estamos para competir. No sé, por ahí molestamos a alguien, pero estamos para competir”, remarca la legisladora en una charla ante Letra P en la que también hace hincapié en las discusiones internas y en el factor Javier Milei.

-¿Qué la llevó a convertirse en precandidata a Jefa de Gobierno?

-Se termina una etapa en la ciudad que tiene que ver con la gestión de Horacio (Rodríguez Larreta). Una gestión que comenzó con Mauricio (Macri), que por supuesto Horacio consolidó, que tuvo enormes transformaciones. Si simplemente pensás lo que era el espacio público en 2008 y lo que es hoy, te das cuenta de las transformaciones y la resolución de problemas de infraestructura que se encararon y que ninguna gestión había abordado. Desde inundaciones hasta temas de movilidad, pasando por las grandes obras del viaducto, el Paseo del Bajo, las obras para terminar con las inundaciones, el Metrobús. Hubo un cambio sustantivo y ahora se abre una oportunidad para discutir qué ciudad queremos para los vecinos. En ese marco, podemos aportar equipo, propuestas, ideas y experiencias de gestión. También, para dar las peleas que la Ciudad no dio contra algunos sectores cuasi mafiosos y que han acaparado parte del Estado para su propio beneficio. Es un buen momento para dar esa discusión. Y buscamos que el centro de todas las políticas públicas sea el vecino, eso nos a presentar la precandidatura Confianza Pública.

-¿Cuáles serían esos sectores cuasi mafiosos?

-Varios, lo encontrás en muchos barrios: piqueteros, los manteros que han vuelto a aparecer. La Ciudad hizo reformas importantes al código de convivencia en su momento para terminar con el flagelo de los trapitos. Bueno, hoy todo eso volvió, los trapitos han vuelto al calor de los grandes eventos que existen habitualmente. Organizaciones mafiosas que toman el espacio público y vos no podés salir a la puerta de tu casa. Entonces hay que pelear contra esas mafias, también contra las barrabravas, en otros casos tenés a dirigentes piqueteros amigos del Papa como Juan Grabois. Otro tema importante: el contrato de la basura, que heredó Mauricio Macri, que cuando vence nos obliga a pagarle a todos los trabajadores una indemnización, lo que se conoce como cláusula Moyano. Y a la vez obligamos a las empresas a que recontraten al personal con la misma antigüedad. Es lo que pasó con las grúas, otro ejemplo. Por eso digo que hay sectores que se apropiaron del Estado y hay que dar peleas. Estoy dispuesta porque es plata que le cuesta al vecino.

-Hay pesos pesados en Juntos por el Cambio que pretenden quedarse con la candidatura a jefe de Gobierno, ¿cree que está en igualdad de condiciones ante Jorge Macri, Martín Lousteau o Fernán Quirós?

-Es una realidad lo que plantea, no es que es un problema de evaluación. Nosotros no tenemos ningún padrinazgo de ningún dirigente nacional, somos una fuerza que nacimos en la Ciudad en el 2013, justamente planteando una propuesta hacia el vecino y con el vecino. Y así hicimos nuestra construcción. Nosotros nacimos al calor del corte de boleta, en contra de las nóminas sábanas y el efecto arrastre. Por supuesto sabemos que no tenemos por ahí la misma llegada ni los mismos medios. Pero haremos lo que siempre hemos hecho: estar en la calle, hablar con los vecinos y exhibir propuestas. No venimos acá tampoco a encarar una pelea de egos. Soy una hormiguita, no somos ni halcones ni palomas.

-¿Piensa mantener su precandidatura hasta el final o en algún momento está la chance de bajarse?

-Somos parte de un esquema que es Juntos por el Cambio en la Ciudad desde el año 2017 y conformamos un partido que puede participar en las primarias. A veces escucho que preguntan: '¿Cuándo se baja?' y lo que respondo es que estamos para competir. No sé, por ahí molestamos a alguien, pero estamos para competir.

-¿La pelea entre halcones y palomas de JxC no es contraproducente?

-No me asusta la disputa en la política, porque es algo habitual. Si vos estás en la política, seguramente estás para liderar, estás porque tenés una idea o una propuesta para mejorar la vida de la gente. En el caso de Juntos por el Cambio, se ve la fortaleza de una fuerza política que puede exhibir varios candidatos, porque tenés tanto a Patricia Bullrich, a Horacio Rodríguez Larreta, Gerardo Morales, Elisa Carrió o Miguel Pichetto. Hay que temerle al dedo, que le hizo daño a la política en el país. Solo analicemos lo que pasó con el dedo de Cristina Kirchner. Lo que sí considero es que en Juntos por el Cambio nos tenemos que dedicar, mucho más, a expresar y discutir nuestras propuestas.

-¿Patricia Bullrich o Horacio Rodríguez Larreta?

-Son todos muy buenos candidatos. Particularmente, conozco más a Patricia porque he sido colega de ella, trabajamos juntas en la Cámara de Diputados. Es una mujer con decisión, con fuerza. Hoy trabajo mucho con Rodríguez Larreta, que tiene un compromiso muy grande con la gestión, un gran gestor, que es lo que la Argentina necesita y por eso lo apoyo. Pero no hay que asustarse por la competencia, es algo natural de la política, por supuesto, y el esfuerzo debería estar más concentrado en explicarle a la gente que hay una salida.

-¿Asusta Javier Milei?

-Es un dirigente que expresa un momento donde hay mucha bronca en la sociedad, donde la gente está desesperanzada. Pero también digo: cuando los argentinos votaron con bronca en el 2001 para que se vayan todos, se quedaron todos. En 2019 también porque estaban enojados por Macri y votaron en contra. Lo que generó es la victoria de Alberto Fernández. Lo que me preocupa es que Juntos por el Cambio no pueda expresar a esos sectores sociales que están con bronca y se sienten atraídos por Milei, fundamentalmente la gente joven.

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