Un nueva gira de Gustavo Sáenz por los medios porteños levantó olas dentro del peronismo. Tras sugerir que se animaría a jugar dentro de la interna del Partido Justicialista si los gobernadores del Norte Grande lo apoyaran, la senadora Carolina Moises, una dirigente que sintoniza con el gobernador de Salta, se proclamó “desinvitada” de una actividad organizada por el entorno de Axel Kicillof.
Se trata del seminario “Peronismo x Peronistas - Propuestas para una transformación nacional”, que tendrá lugar en la sede del Partido Justicialista de La Plata este jueves. Allí iba a disertar Moises, la referente en el Congreso del grupo de gobernadores peronistas dialoguistas. Sin embargo, su entorno dejó entrever el miércoles a última hora que la invitación le fue retirada.
Aún quedaba en pie, al cierre de esta nota, el convite a Antonio Marocco, vicegobernador de Sáenz y hombre del peronismo salteño, que integra la grilla de participantes del foro.
Primer acto: las declaraciones de Gustavo Sáenz
Todo comenzó con la entrevista que el gobernador salteño le dio este miércoles a Infobae. Allí, Sáenz abogó por una tercera vía e intentó poner negro sobre blanco su vínculo con la Casa Rosada. Cuando le preguntaron qué candidato a presidente le gustaría, dijo que cualquiera del Norte Grande. La repregunta de si se incluía en esos potenciales candidatos fue automática. “Sí, si ellos me acompañan, sí”.
Rápidamente el salteño buscó bajarle el tono a lo que había dicho. “Me costaría mucho, hay que tener nivel de conocimiento y es difícil instalar un candidato cuando ya está polarizado el escenario”, sostuvo. Sin embargo, no esquivó el interrogatorio sobre si lo sería en una interna del PJ. Aunque se tomó unos segundos para responder, dijo que sí. “Estoy haciendo acordar a Carlos Menem y Antonio Cafiero ya, no sé si tendremos la misma suerte”, se rió, antes de pedir que en esa hipotética interna “se anoten todos”.
Gustavo Sáenz y Raúl Jalil.
No fue la única declaración de peso de Sáenz en la entrevista. También se refirió a las PASO como “una encuesta cara que paga la gente” y que los partidos no usan, porque “siguen eligiendo a dedo”. Inmediatamente se pronunció a favor de suspenderlas o eliminarlas.
Por último, sus dichos sembraron un interrogante sobre su vínculo con Sergio Massa, a quien acompañó como candidato a vicepresidente en 2015. “Estuve cuando había que barrer a La Cámpora y terminar con Cristina Eterna. Sigo con esa convicción. Después, cada uno elige su camino”, advirtió, en alusión al derrotero de quien fue candidato presidencial del kirchnerismo en 2023.
Segundo acto: el encuentro del PJ bonaerense
La actividad prevista para este jueves en el PJ bonaerense fue anunciada el fin de semana pasado. En el entorno de Kicillof le atribuían la organización al intendente de La Plata, Julio Alak, y a Julio Pereyra, exintendente de Florencio Varela y armador nacional de la candidatura presidencial del gobernador bonaerense. Según afirman en la sede de calle 6, el gobierno provincial sólo “se sumó” al evento.
Moises estaba anunciada en el cuarto panel, en el que se hablará sobre producción, desarrollo y empleo en las distintas regiones del país. Compartiría marquesina con el presidente de la Confederación General Empresaria, Marcelo Fernández; la exministra de Industria y hoy secretaria de la misma área de La Matanza, Débora Giorgi; y el ministro de Trabajo, Empleo, Industria y Minería de La Rioja, Federico Bazán.
Lógicamente, la presencia de la senadora jujeña llamó la atención. No solo por ser una figura alineada con Sáenz y el grupo de gobernadores dialoguistas. También porque viene de quedarse con el control del PJ jujeño tras una batalla judicial que le ganó a casi todo el resto del peronismo de esa provincia tras la intervención dispuesta por Cristina Fernández de Kirchner. Además, suele tener declaraciones muy poco amigables con la conducción nacional del peronismo, especialmente con el kirchnerismo. "Yo no le tengo miedo a La Cámpora, a mí no me domina el pensamiento único de nadie”, fue una de las últimas.
Tercer acto: la “desinvitación” de Carolina Moises
Algo pasó en el transcurso del miércoles. Ya caída la noche, el entorno de la jujeña sostuvo que Moises había sido “amablemente desinvitada”. “Suponemos que para no incomodar con sus ideas del nuevo peronismo post kirchnerista y como un gesto para no comprometer a Kicillof en su etapa de diálogo con ese sector”, dijeron cerca suyo.
“No es una ofensa, sino un ejemplo más del pensamiento dogmático, poco federal y limitado que demuestran algunos dirigentes a los que les gana el temor” ante “el desafío de renovar ideas y metodologías que nos llevan a fracasos electorales”, dispararon. Ante la consulta de este medio, no soltaron prenda acerca de quién de la organización del seminario en La Plata había comunicado la decisión ni respecto de los argumentos elegidos para justificar la determinación.
Consultada por este medio, la organización del seminario no refrendó los dichos del entorno de la senadora.
Carolina Moises es vicepresidenta del Senado.
Según dijeron en su equipo, Moises “entiende que aún no están dadas las condiciones en ciertos ámbitos para comprender y aceptar las posturas del peronismo del interior”, pero se lamentó porque “hubiera sido una buena oportunidad para generar un debate genuino, escuchar las voces del peronismo del norte que siempre fue un bastión, y para acercar posiciones con los Gobernadores que trabajan con ella”.
“Sáenz, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil son sistemáticamente acusados e ignorados en los ámbitos de diálogo del peronismo”, plantearon, sumando a los mandatarios de Tucumán y Catamarca al pelotón que dice pelear por un cambio en el justicialismo.
En principio, la que aún quedaba en pie este jueves es la participación de Marocco. El vicegobernador salteño participará del panel final junto a un elenco de peso y pedigree kicillofista. Estarán el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco; la vicegobernadora Verónica Magario; el exsenador Juan Manuel Abal Medina y el propio Alak.
Si bien Marocco pertenece a un sector del peronismo saletño que tiene una alianza con Sáenz, su presencia no tiene el mismo peso que la de Moises, dado que no es un referente nacional del peronismo poskirchnerista por el que aboga la senadora.