El peronismo de Entre Ríos empieza a acelerar los movimientos de cara a 2027 y, en medio de una larga lista de dirigentes con aspiraciones, Marcelo Casaretto es el único que hasta ahora manifestó abiertamente su intención de ser candidato a la gobernación por el PJ, tal como adelantó este medio en febrero pasado.
En un PJ con varios nombres anotados, el exdiputado ya blanqueó que no pretende ningún otro cargo. La carrera está lejos de tener un solo protagonista. El diputado Guillermo Michel es uno de los dirigentes con mayor protagonismo dentro del espacio. La intendenta de Paraná, Rosario Romero; y su par de Concepción del Uruguay, José Lauritto; tienen la fuerza de la gestión. Los diputados provinciales Juan José Bahillo y Enrique Cresto también forman parte del menú de opciones que maneja la oposición en la provincia.
A ese lote se suma el intendente de Santa Elena, Daniel Rossi, quien mostró intenciones de competir, aunque deberá hacerlo con partido propio porque fue expulsado del PJ. También se asoma Gustavo Bastián, intendente de San José, a quien un sector señala como probable candidato, aunque no confirmó cuáles son sus aspiraciones futuras.
En ese contexto, aunque su entorno le tiene fe, Casaretto deberá sortear algunos desafíos. El primero es ordenar y unificar al espacio para intentar recuperar la Casa Gris. El otro, abordar la discusión nacional del peronismo entre Axel Kicillof y Sergio Massa, que ya empieza a meter la cola en la interna entrerriana.
Gobernador de Entre Ríos o nada
En ese escenario de fragmentación, Casaretto decidió no especular. En febrero anunció públicamente su intención de competir y la semana pasada fue todavía más contundente. “Estoy a disposición como candidato a gobernador de la provincia, no me interesa ningún otro cargo”, sostuvo. Incluso aseguró que si no llega a la gobernación, no pretende ocupar cargos nacionales ni provinciales.
En su equipo también ponen el foco en otro activo que consideran diferencial: la presencia de Casaretto en las redes sociales y en la conversación política digital. Entienden que logró construir una voz propia dentro del universo peronista y que esa exposición puede convertirse en una herramienta para ampliar su llegada hacia sectores más jóvenes del electorado, uno de los segmentos donde el PJ perdió terreno durante los últimos años.
El reordenamiento del peronismo
La pelea está lejos de estar resuelta. Uno de los interrogantes pasa por saber cómo se ordenará el peronismo entrerriano frente a la discusión presidencial de 2027. Casaretto se alineó tempranamente con Kicillof y viene sosteniendo públicamente que el gobernador bonaerense es hoy la alternativa con mayores posibilidades de devolver al justicialismo a la Casa Rosada.
Dentro del espacio de Kicillof en Entre Ríos, sin embargo, también existen otros jugadores. Uno de ellos es Bastián, que aprovechó el desembarco del kicillofismo en San José para mostrar volumen territorial y dejar trascender sus propias aspiraciones provinciales. Allí aparece una de las discusiones que deberá resolver el espacio: quién termina convirtiéndose en la referencia provincial del proyecto presidencial del gobernador bonaerense.
Casaretto intenta despegar esa discusión de su candidatura. En sus últimas declaraciones aseguró que no pretende ser “el referente” exclusivo de Kicillof en la provincia y afirmó que su relación con el gobernador bonaerense está “mejor que nunca”.
El factor Sergio Massa
El otro factor nacional es Massa. Michel mantiene una histórica vinculación política con el tigrense y todas sus reapariciones y amagues en la discusión presidencial podrían proyectarse sobre la interna entrerriana. Casaretto, en cambio, ya tomó partido por Kicillof.
Con más de un año por delante para las elecciones nacionales, el peronismo entrerriano todavía tiene una larga discusión pendiente. Lauritto tiene gestión y peso territorial; Romero gobierna Paraná; Michel conserva estructura política y vínculos nacionales; Bastián busca representar una renovación generacional; y Rossi ya anunció que pretende competir.
Casaretto apuesta a otra fórmula: instalación temprana, recorridas por la provincia, protagonismo digital y una definición electoral que ninguno de sus competidores expresó con tanta contundencia.
“No está buscando ser diputado, senador ni negociar un lugar en una lista. Quiere ser gobernador. Y hoy, cuando miramos todos los nombres que tiene el peronismo, creemos que es el que está mejor posicionado para encabezar y ordenar al espacio”, resumen cerca del dirigente.
La carrera por la candidatura del PJ recién empieza, pero Casaretto ya decidió largar antes que el resto.