A diferencia de las negociaciones que mantenían Juan Schiaretti y Mauricio Macri —y, probablemente, con La Libertad Avanza en 2023—, la apuesta esta vez se hizo a cara descubierta.
Si la peronización del gabinete que ensayó el mandatario provincial generó ilusión, son casi inexistente los elementos que indiquen que el cordobesismo pueda apoyar libremente una lista peronista, menos aún si el ministro de Gobierno, Manuel Calvo, y el jefe de Gabinete libertario terminan de cerrar el acuerdo de no agresión que se propone Llaryora.
Repite su ya clásico latiguillo: "La gente ya no los vota más, estamos cansados de estos 28 años de peronismo". En el segundo semestre retomará la gira por los 26 departamentos de la provincia. El plan del estacionero será territorial al 100%. Su principal desafío no depende solo de la suerte de Milei, sino de su capacidad para hacerse conocido en su pago chico.
Gabriel Bornoroni llevó intendentes de Córdoba a la mesa de Diego Santilli
Esta semana, Letra P publicó en su mesa de encuestas —un espacio donde la dirigencia y las consultoras muestran los números que consumen— un informe de usinas libertarias que le puso números al discurso que el empresario repite en público y en privado.
Como suele ocurrir en el juego de las encuestas, ese estudio de Radar Público muestra a Bornoroni como el dirigente más competitivo, el que reúne los atributos del cambio y la asociación directa con la figura de Milei.
No habría razones, argumentan desde esa esquina, para que Santilli avance con un acuerdo provincial con el PJ. Bornoroni afirma que el 90% de los indicadores económicos que mira el Gobierno están en verde, que Milei repunta en la consideración popular y que llegará fortalecido para empujar una candidatura local.
No habla de los socios. Mantiene su vínculo con Luis Juez, pero evita hablar de la forma que tomará la oposición, de las listas y los nombres. Sin embargo, el segundo semestre lo tendrá más activo.
Qué números hay en la mesa de Martín Llaryora
En el Panal reposa el último informe que Aresco elaboró para el gobernador. Los números muestran, efectivamente, un crecimiento de Bornoroni, probablemente impulsado por la mejora en la imagen de Milei y por haberse mantenido al margen de la carnicería política que desató el caso Agostina, la niña asesinada por un puntero peronista.
Martín Llaryora y Manuel Calvo, ministro de Gobierno de Córdoba
El libertario no se involucró. Cumplió con un tuit y mantuvo el perfil bajo mientras tocaba fondo la situación del exvocero Manuel Adorni.
Fue el único dirigente opositor que creció en imagen positiva. Según el estudio citado, pasó de un promedio de 17 puntos en abril y mayo a 18,1 puntos en junio.
La cancha inclinada de Córdoba
Luis Juez y Rodrigo de Loredo, con un protagonismo mucho más marcado, perdieron terreno en la consideración pública según el mismo estudio. El senador pasó de 37,5 puntos a 35,6; el exdiputado radical, de 33,7 a 31.
En el gobierno de Llaryora intentarán instalar la idea de un pacto con Milei, pero, sobre todo, que la política cordobesa se rige por una lógica propia y que esa discusión será la que termine definiendo el futuro de la provincia. Son también los peronistas encumbrados que reconocen que la única carta fuerte es la gestión. La atomización opositora debiera funcionar como refuerzo.
En cierto punto, De Loredo y Juez convalidan la doble cara del electorado cordobés, capaz de votar de manera completamente distinta según el turno electoral del que se trate.
El jefe del Frente Cívico lo ratificó al presentarse como un precandidato que no sigue las normas de la Casa Rosada para pensar la estrategia local, como se contó en este espacio hace dos semanas.
El Mundial de Rodrigo de Loredo
De Loredo también juega su propio Mundial. Para él, el torneo empezó en enero. En su equipo reina la conformidad por lo logrado en este semestre. Enumeran acciones con saldo positivo no como un inventario, sino como una sucesión de hechos políticos.
El radical aprovechó las ventajas relativas de su independencia del esquema libertario. Recorrió la provincia con ritmo de campaña, lanzó su candidatura en un acto y mantuvo varias reuniones con Lule Menem y Martín Menem. Su relación con Macri está diez puntos, afirman.
Rodrigo de Loredo y Mauricio Macri en la cena de la Fundación Libertad
También aprovechó para instalar propuestas incómodas para el cordobesismo y comprobó que el éxodo de intendentes radicales iniciado en enero con los seis del departamento San Justo no terminó siendo una sangría, sino una sucesión de pases previsibles, como el del intendente Federico Zárate, de Jesús María.
Ahí encuentran el primer defecto de Bornoroni en su rol de precandidato y armador, al que agregan que no logró mejorar su nivel de conocimiento. Sobre Juez no agregan mayores comentarios.
La segunda mitad del año será más intensa para el radical, prometen en ese búnker, donde creen que el arco opositor terminará de convencerse que este es el momento del exttular de ARSAT.
La tabla de posiciones que tiene la UCR
El deloredismo también maneja sus propios números. El último informe de Opiniones y Tendencias, del politólogo Francisco Venturini, ubica a De Loredo al frente de la intención de voto para gobernador, con el 23,3% de las preferencias.
En segundo lugar aparece Llaryora, con el 17,5%, mientras que Juez ocupa el tercer puesto con el 14,4%. Más atrás se ubica Natalia de la Sota, con el 12,3% de intención de voto. La medición también registra a Bornoroni con el 8,6%, Laura Vilches con el 5,9% y Aurelio García Elorrio con el 3,2%.
Entre quienes todavía no definieron su voto, el estudio indica que el 9% no sabe a quién apoyará y que el 5,8% votaría en blanco. La encuesta se realizó el 29 de junio, de manera online, sobre una muestra de 1557 casos efectivos, con un margen de error de ±2,4%.
Quizás para envalentonar a los propios desde lo político, De Loredo sostiene que la unidad opositora es importante, pero no el único camino para ganar la gobernación.
El Mundial político empezó. Llaryora juega para convencer a Milei de que un acuerdo también le sirve al Gobierno. Bornoroni defiende la franquicia libertaria. De Loredo suma territorio sin romper puentes. Juez apuesta a sostener un camino propio. Distintas estrategias para una misma certeza: en la política cordobesa de 2027 nadie puede darse el lujo de jugar como si Milei no estuviera en la cancha.