El senador dice que ya no está encandilado con Javier Milei. Decidió jugar su propio partido en 2027 y no sorprende, pero impactará en el mapa cordobés.
Luis Juez agitó el tablero local con declaraciones de independencia de LLA en Córdoba
Luis Juez repite que estuvo metido debajo de la cama, comiendo pelusas, por el triunfo del Club Atlético Belgrano de Córdoba y el escándalo de presunta corrupción que envuelve al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Ahora, decidió ponerle un punto final al ostracismo autoimpuesto para jugar el juego que mejor le sale: ser el director técnico del Deportivo Juez.
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Cuenta que ya no come milanesas con Javier Milei, aunque reconoce que intercambia mensajes de texto, por lo general, los domingos por la tarde. Elige poner el quiebre antes de las desventuras del exvocero presidencial y ubica el primer mojón en la avanzada libertaria contra los fondos para la discapacidad.
Sobre estos puntos, exige a los medios cordobeses y porteños que dejen de preguntarle “pelotudeces”. Supuestamente es evidente de qué lado va a estar un hombre que tiene una hija con parálisis cerebral y que hizo su carrera política denunciando la corrupción.
Luis Juez y el hechizo roto
Luego de esa bronca por la poca creatividad periodística, desliza una novedad que impactará en las danzas del '27. La relación con el Presidente ya no es lo que era. El principio de revelación habría tocado la puerta del abogado penalista que estuvo -dos veces- a pocos puntos de ser gobernador de Córdoba.
“Estaba encandilado con Milei”, reconoció públicamente. Usa el pretérito imperfecto para pasar a su futuro perfecto: el cuentapropismo. “No necesito nada de Milei, nunca le pedí nada a nadie”. La frase resonó en todas las esquinas del poder de Córdoba y la tautología vuelve a escucharse: Juez es Juez.
Luis Juez 25 de mayo córdoba
Luiz Juez, en el festejo del Frente Cívico por el 25 de Mayo en Córdoba
No es un movimiento sentimental. Tampoco una reacción espasmódica al caso Adorni. Juez empieza a actuar como alguien que sospecha que Milei ya no ordenará la política cordobesa con la misma autoridad que hace un año. Si el Presidente deja de ser garantía electoral, Juez prefiere volver a administrar su propia franquicia.
El fundador del Frente Cívico de Córdoba hizo de su olfato agudo de los tiempos de la política su principal herramienta de construcción. No son pocos quienes comparan ese sentido extra con el de Patricia Bullrich, quien pasó por toda la paleta ideológica hasta convertirse en una de las figuras más populares de la política nacional.
Son muchas más las voces que no tardaban en alertar que los desmarques de la senadora con LLA iban a tener su réplica en su par cordobés.
Qué mira el Frente Cívico de Córdoba
¿Qué lee Juez? Para responder esta pregunta se pueden ensayar algunas respuestas de sentido común.
Milei bajó en las encuestas y a la gente le cuesta cada vez más elegir entre la expectativa de un cambio de paradigma económico y la desazón que genera la heladera vacía. El Adornigate puede haber sido la excusa perfecta para tomar distancia de un Presidente que mide los costos con la misma vara de un político de carrera.
luis juez foto mejorada
Fuera de esos dos factores, hay otra ambigüedad que inquieta al juecismo. No está claro el nivel de vocación de La Libertad Avanza de jugar en las elecciones provinciales.
El ministro del Interior, Diego Santilli, le dijo a intendentes cordobeses que van por la silla de Llaryora. Sin embargo, funcionarios llaryoristas aseguran que el “Colorado” le dijo otra cosa totalmente contraria al gobernador cuando se vieron en la Casa de Córdoba en la Ciudad de Buenos Aires. Con el ministro Manuel Calvo como único testigo se concretó esa reunión que se mantuvo en total secreto y se soltó la presunta promesa de un pacto de no agresión el año que viene.
¿Qué gana con su “libertad”, como él mismo define la etapa del vínculo con Milei? Puede construir su apuesta para 2027 con el manual del Deportivo Juez, es decir, sin intervenciones porteñas ni de los socios. Se reserva la última palabra.
A nivel local parece observar que, sin un astro brillante a nivel nacional, el ignoto Gabriel Bornoroni tiene altas chances de estrellar el recambio cordobesista. Como muchos en este suelo, el empresario estacionero tiene todo por ganar si se presenta, independientemente del resultado. Es por esto que figura como candidato puesto, más allá de los arreglos macro.
luis juez bornoroni nostrala roca
Luis Juez junto a su mano derecha, Walter Nostrala, y los libertarios Gabriel Bornoroni y Gonzalo Roca
Con respecto al radical, Juez sospecha que Rodrigo de Loredo prefiere que Llaryora gobierne cuatro años más con tal de evitar ocho de un gobierno juecista-libertario, por ejemplo.
Las encuestas circulantes ubican a Juez con un techo negativo alto, pero en supuesta ventaja con otras figuras de la oposición. El senador se entusiasma y promete que "va por la cuarta", como un Lionel Messi de la política mediterránea, en una clara licencia del concepto estricto de triunfo y de ídolo popular.
Cafeteó con De Loredo en una semana crítica para Llaryora, tras el femicidio de Agostina Vega. Cenó con Bornoroni, a quien le atribuye las mismas bondades personales que le adjudicaba al radical cuando hablaban de la fórmula del fernet. Mantiene los lazos necesarios con la oposición cordobesista, pero en la gira mediática que emprendió en las últimas dos semanas dejó bastante claro que ya no será “uno más del equipo”. Saca a la cancha a su Deportivo Juez, como él mismo bautizó al Frente Cívico de Córdoba.
En el peronismo miran con atención los movimientos recientes y dan por cerrado que el senador competirá en este turno. “Tiene que mantener su pyme, un arreglo con Bornoroni o De Loredo no se lo asegura”, sueltan veneno las lenguas viperinas del Panal, como se conoce a la casa de gobierno.