Un reel de Instagram, de los muchos que se emiten por día en la política santafesina, fungió como una suerte de memorándum del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, para con su tropa: " Felipe Michlig es mi jefe", dijo el hughense, un mensaje inequívoco que se da luego del cruce que el titular del Senado tuvo con el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico.
El guiño de Maximiliano Pullaro a Felipe Michlig
El senador por el departamento San Cristóbal recibió a Pullaro en su terruño y lo acompañó en una recorrida por las localidades de La Clara, Aguará Grande y Santurce. La excusa, entregar "importantes fondos para poner en valor y mejorar la calidad de vida de los habitantes", dijo el titular de la UCR en Santa Fe.
La pieza de comunicación que Michlig difundió después contenía un fuerte mensaje político al interior de Unidos, pero especialmente del radicalismo santafesino. "Estoy muy contento de visitar al departamento que representa mi amigo, mi jefe, Felipe Michlig", sentenció Pullaro en el video que rompió las fronteras de Instagram y circuló por WhatsApp como un nuevo virus.
Es que el guiño, contundente, del gobernador para con el titular del Senado se da después de la primera tormenta seria que enfrentó la coalición Unidos en sus entrañas: Michlig incomodó a Enrico con un pedido de informes y el ministro terminó renunciando a la banca de la que había pedido licencia para integrar el gabinete.
¿Es esta declaración de Pullaro una toma de partido en esa pelea? Al interior de Unidos la decodifican, mejor, como una bajada de línea. Si Michlig es el jefe del gobernador, lo es también de todos los demás. A ordenarse.
La pelea entre Felipe Michlig y Lisandro Enrico
Michlig y Enrico son enemigos íntimos desde antes de que la alianza desembarque en la Casa Gris y protagonizan un vínculo espinoso que terminó por exponerse en el Senado cuando el titular de la cámara alta presentó un pedido de informes por unas 54 viviendas a medio terminar en San Cristóbal, parte de un lote de 800 cuya construcción el gobierno de Javier Milei paralizó en 2023 y que, hace unos meses, cedió a la provincia para que las finalice.
Michlig quería averiguar por qué se finalizaron otras obras y no esa. “Nos dijeron que no hay fondos, pero hay licitaciones en otras localidades”, se quejó el senador. Su cañones apuntaron directamente a Enrico, ministro de Obras Públicas: “¿Decide el ministro por quién le gusta más o menos, por quién es del norte o del sur?”, lanzó.
El titular del Senado escaló su ofensiva cuando dijo arrepentirse de haber votado a favor de la licencia que le permitió a Enrico levantarse de su banca en la cámara alta por el departamento General López para sumarse al gabinete de Pullaro. “No sé cómo decirle, ¿ministro o senador", chicaneó.
Poco más de diez días después de aquella chicana, Enrico presentó la renuncia a su banca en el Senado, aceptada por sus pares el 23 de abril. El ruido de fondo, continúa.