En su primera conferencia de prensa en la Casa Rosada, Adrián Ravier cumplió a medias los objetivos que le planteó a la cúpula presidencial. Repasó con precisión la agenda oficialista, pero le costó salir de algunos temas sensibles, como el escándalo judicial de Manuel Adorni y los reclamos de los periodistas acreditados en la Sala de Prensa por las restricciones en el ejercicio de su profesión.
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El caputismo, presente en la conferencia de Adrián Ravier
En un intento de blindar la primera conferencia de prensa de Ravier, se sumó a la jornada el asesor presidencial Santiago Caputo, quien a su vez estuvo acompañado de su mesa chica de comunicación, integrada por Macarena Alifraco, el secretario de Comunicación Digital Juan Pablo Carreira y el encuestador Julián Hampton. Llamó la atención la ausencia de Lucas Luna. En su entorno aseguraron a este medio que no asistió porque se quedó dormido.
Caputo ingresó a la Sala de Conferencias minutos después de iniciada la transmisión y se ubicó detrás de todo, perdido entre voceros ministeriales y apenas se cortó el vivo de Youtube se fue, sin saludar, a su despacho del Salón Martín Fierro. Se espera que reaparezca en la jura de Diego Santilli.
Tal como dio cuenta este medio, Ravier se mudó del Congreso a la Casa Rosada por pedido del jefe de Estado. Sin embargo, en el caputismo toman al funcionario como propio. Tanto el nuevo vocero, como su jefa de Gabinete, Alexia Sagemuller, fueron parte desde el inicio de Fundación Faro, el think tank que fundaron Caputo y Agustín Laje. La influencia del asesor se notó también en la nueva escenografía del salón, diseñada y mandada a hacer por él mismo.
Después de décadas de negligencia, se reactivaron las tareas de remediación ambiental del complejo minero Sierra Pintada, en la provincia de Mendoza, tras asegurar los fondos necesarios para avanzar con el saneamiento de los pasivos históricos de este lugar.
El encargado de la comunicación oficial llegó unos 12 minutos después de la hora prevista y repitió el mismo libreto que había mostrado el viernes pasado, cuando se presentó ante los periodistas.
No saludó a los presentes y, luego de unos 25 minutos de exposición que arrancó bostezos entre los presentes, a la hora de responder preguntas de la prensa peló machete. Cuando le preguntaron sobre Manuel Adorni, el funcionario leyó la respuesta que había llevado escrita. Lo mismo hizo cuando le preguntaron sobre las restricciones al ejercicio de la profesión en la Sala de Prensa de la Casa Rosada.
Ravier utilizó un tono monocorde y lineal durante toda su exposición, quizá algunas pocas excepciones cuando dejaba de leer para meterse de lleno en algunos temas de economía y política internacional.
Diego Santilli, el PRO y la economía
Además de detallar conceptos económicos y de ensayar una breve explicación sobre la renuncia por “cuestiones personales” de Adorni y elogiar y felicitar al nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, se refirió a la principal alianza política del gobierno de Javier Milei: “Creo que el PRO es un aliado clave. Nosotros no tenemos mayoría en el Congreso para aprobar leyes por nosotros mismos”, señaló.
“Son importantes ese tipo de alianzas que nos permiten aprobar reformas estructurales. Creo que Mauricio Macri y Javier Milei están en sintonía y por eso estamos logrando un cambio muy significativo en las instituciones de nuestro país”, enfatizó quien fuera diputado por La Pampa antes de asumir su nueva función. “Estamos trabajando muy bien juntos, estamos alineados”, agregó.
Sobre Santilli, quien jurará este martes por la tarde, el vocero dijo que “inaugura una nueva etapa política para el Gobierno” y que “suma valor por su relación con los gobernadores”. “Se trata de alguien con amplio oficio político que, como ministro del Interior, venía realizando un importante trabajo”, enfatizó.