La reforma del calendario, clave del temario que debatieron Santilli, Ritondo, De Andreis y los Menem. Un candidato PRO no se baja. Las tres prioridades de Macri.
Cuando este miércoles ya se sabía que Karina Milei y Mauricio Macri habían hablado por teléfono, y que al día siguiente habría una cumbre LLA-PRO en la Casa Rosada, el exmandatario le aseguró a Hernán Lacunza que la construcción de su camino como presidenciable amarillo 2027 seguía intacto.
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El último exministro de Economía de Cambiemos no se quedó callado: "No creo que haya una foto entre Macri y Javier Milei. No voy a bajar mi postulación por una foto que no le cambia la vida a nadie", lanzó en el streaming La Casa. En su cuenta de Twitter fue más enigmático, al postear un imagen de José de San Martín con la frase "lo demás no importa nada". Un exégeta del exfuncionario lo explicó: "Por la Patria hay que atreverse a empresas difíciles".
Es una imagen hecha con inteligencia artificial del cortometraje de un encuentro entre San Martín y Sarmiento que el dueño de Infobae y último posible candidato outsider 2027, Daniel Hadad, presentó este jueves en la Facultad de Derecho de la UBA. El evento reunió a un variopinto auditorio, incluyendo a ambos Macri (Mauricio y Jorge), Lacunza y los dos delegados que el PRO envió a la reunión en la Casa Rosada: el jefe de la bancada del PRO en la cámara baja, Cristian Ritondo, y el diputado Fernando de Andreis. Fueron recibidos por Diego Santilli y los primos Menem (Martín y Lule).
Mientras el peronismo se reencontró este miércoles en un hotel del centro porteño con el objetivo de idear un plan para sostener las Primerias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y Karina Milei busca sumar al PRO en su objetivo de voltearlas, todavía resuenan los ecos del corito cantado debajo de los escenarios del tour Próximo Paso: "Se siente, se siente, Mauricio presidente". El archivo lo condena: el propio Macri prometió varias veces que en 2027 el PRO tendrá un candidato presidencial.
Sin PASO hay paraíso entre LLA y el PRO
La pregunta inevitable: ¿por qué Macri auspicia una candidatura amarilla propia mientras sienta al PRO a negociar con La Libertad Avanza (LLA) un paquete legislativo que incluye, en resaltador rojo, la eliminación de las primarias? Después de la victoria con sabor a derrota de la semana pasada (con la aprobación de un deshilachado proyecto de inviabilidad de la propiedad privada, gracias a la rebelión de gobernadores aliados), Karina finalmente habló con un Macri que no ve al Presidente desde noviembre, cuando le reprochó que Manuel Adorni no debía ser jefe de Gabinete. El tiempo le dio la razón.
La secretaria general de la Presidencia y el exmandatario se reencontraron con una balanza equilibrada: ninguno está pasando su mejor momento. "El Gobierno necesita el acompañamiento del PRO para voltear las PASO, pero también es cierto que si quiere forzar una votación, está en condiciones de romper el bloque", analizó una fuente con acceso a ambos campamentos.
Fernando de Andres y Cristian Ritondo.
Ritondo, a la salida de la reunión, lo admitió sin rodeos, al sostener que no se habló de la eliminación de las PASO “porque en el PRO hay distintas posiciones”. Igual, el tema merodeó la cumbre, en la que se abordaron otros temas legislativos, con la expectativa de reconstruir la dinámica PRO-LLA 2024 en la que ambos espacios acordaban sus prioridades en el Congreso. En su momento, Milei pidió ayuda para la ley Bases y el partido amarillo coló en la agenda oficialista el tema Ficha Limpia, que tras idas y venidas del mismo Presidente (con sospecha de acuerdo con el kirchnerismo de por medio), el Senado terminó rechazando.
El temario que se acordó sobre la mesa (que se institucionalizó y prometió convocarse cada 15 días) incluyó la reforma electoral, zonas frías, el súper-RIGI y la ley hojarasca, en el Senado; y la nueva carta orgánica del Banco Central e Inocencia fiscal II, en Diputados. Sin varias de las ideas desreguladoras de Federico Sturzenegger, que fueron cajoneadas tras el traspié de la semana pasada, el Gobierno incluyó como proyectos prioritarios el Presupuesto 2027 y la reforma del mercado de capitales.
A la salida, en gacetilla de prensa, el PRO consideró que fue una "reunión positiva" y que es necesario "blindar el cambio", por lo que se desprende el acuerdo sellado para su futuro acompañamiento legislativo.
Las tres prioridades de Mauricio Macri
La contrataca de Lacunza fue Patricia Bullrich, quien, ni lenta ni perezosa, aprovechó para bajarse al recordarle a la Casa Rosada que no quiere ser candidata a jefa de Gobierno porteño el año que viene, a diferencia de parte de su equipo que la trata de convencer con encuestas en la mano. "¿Qué es lo primero que va a venir a pedir el PRO en la reunión? La Ciudad de Buenos Aires. Hay que ser realistas. ¿Y nos vamos a poner obcecadamente a decir que 'no'? Entonces no querés una coalición", sentenció la senadora. Jorge Macri se adelantó y hace meses blanqueó sus aspiraciones reeleccionistas.
Otro contraste de Bullrich: fue la única en plantear que en la reunión PRO-LLA ya debería estar hablándose de cuestiones electorales. Sabe que Macri está desesperado por retener la Ciudad de Buenos Aires pintada de amarillo a como dé lugar. El expresidente no se queda sólo con el bastión PRO, última defensa simbólica de su poder, sino que pretende meter en el combo de "intocables" a Chubut y Entre Ríos.
"Mauricio quiere que en esos distritos se acuerde que le corresponde al PRO poner al candidato y va a pedir el control de las listas", afirmó un dirigente amarillo, no del todo seguro que Karina Milei, quien prometió pintar de violeta el país, acepte lo segundo.
Después de estas tres prioridades, en segundo plano aparece la negociación para confluir en otros distritos opositores, como en la provincia de Buenos Aires, donde Santilli trabaja para ser el candidato de la unidad violeta-amarilla con el aval de Ritondo. Pero antes de discutir todo eso, el primer gesto de buena voluntad debería ser la eliminación de las PASO.