El candidato a gobernador de Córdoba por Juntos por el Cambio (JxC), Luis Juez, recibió en la ciudad cordobesa de San Francisco a la precandidata a presidenta por el PRO, Patricia Bullrich, y a una de las aspirantes de la alianza opositora al Ejecutivo santafesino, Carolina Losada. Con el envión de la escala previa en Rosario, el tridente habló del flagelo de la droga, pero asomó el juego político.
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El escenario asomaba inmejorable. La ciudad cabecera del departamento San Justo limita con Frontera, Santa Fe, y constituye una zona caliente por el temor latente a un “derrame” narco, pero un detalle no menor es que se trata de la ciudad natal del delfín de Juan Schiaretti, Martín Llaryora, bastión que el cordobesismo da por descontado que decantará en un apoyo claro.
Tal como anticipó Letra P, Bullrich, Losada y Juez se mostraron unidos para combatir el tráfico organizado y el lavado de activos; sin embargo, no pasó inadvertida una fecha que debería encontrar al tridente al mando de los Ejecutivos a los que aspiran. En ese “10 de diciembre” que se coló como referencia temporal para materializar las propuestas, Juez también deslizó la palabra clave: “presidenta”.
Confirmó la distancia que hoy lo separa de su principal proveedor de cuadros para la campaña, Horacio Rodríguez Larreta. El otro presidenciable amarillo dejó lo suficientemente claro que no claudicará en su intento de sumar a Schiaretti a un gran frente antikirchnerista, tarea para la cual cuenta con el soporte del radical Gerardo Morales.
Los objetivos encontrados de Juez y Larreta hicieron insostenible la ecuanimidad entre la oferta nacional del PRO. Bullrich aprovechó cada milímetro de esa crisis que el juecismo confirmó y los portavoces del porteño ya reconocen.
“No podemos dejar que se lleve la provincia de Córdoba hacia el lado de esos sistemas que se eternizan en el poder y no se quieren ir; que confunden qué es el Estado, qué es el partido. Se pierde todo tipo de vara. Por eso Córdoba tiene que cambiar; por eso Santa Fe tiene que cambiar. Por eso queremos que Luis Juez sea el gobernador de Córdoba sin cortapisas, sin ningún tipo de negociación rara”, cargó contra Larreta y Morales la principal damnificada en términos electorales si esa sociedad llegara a materializarse por derecha -aunque improbable- o con el recurso de la fórmula con el extrapartidario.
Bullrich no compró la lectura dicotómica entre “abrir o cerrar” que propuso Larreta en la mañana de este lunes. “No queremos negocios raros el día antes de la votación. No queremos dormir con el enemigo en Córdoba el 24, si el 25 de junio votamos. Queremos ser claros. Queremos votar a los principios y a los valores que representa JxC”, concluyó sin defraudar al auditorio que pedía sangre.
Con @ljuez y @carolinalosada, nuestros candidatos a gobernadores de Juntos por el Cambio, vinimos a San Francisco. Se trata de un punto neurálgico y epicentro del narcotráfico que sufren en el límite con la ciudad de Frontera, entre Córdoba y Santa Fe.
En su discurso oficial, Juez se apegó al guión “antinarcos” y elogió a Bullrich por su política de seguridad durante la administración de Mauricio Macri. El guiño a la presidenciable llegó después, en la tanda de videos para las redes sociales.
La referencia al futuro político de Bullrich buscó ser sutil, para no quedar atrapado por el archivo, pero fue lo suficientemente evidente para el ojo entrenado. "Le vamos a pedir a la presidenta que nos ayude, que no nos desampare, que se haga cargo la Nación, porque en Santa Fe y en Córdoba el narco es un flagelo", fuerona algunas líneas para el resumen multimedia del jefe del Frente Cívico.
Celestinos del larretismo
La negativa de JxC en Córdoba de avalar la incorporación de Schiaretti a la coalición opositora encuentra en Bullrich una buena aliada, pero es la excusa perfecta para que la dirigencia mude su preferencia con una coartada para no herir susceptibilidades y complicar esquemas futuros. Es que, en política, la victoria es tal cuando se cuenta el último voto.
Las encuestas en Córdoba marcan una ventaja de Bullrich sobre Larreta. La calculadora legislativa saca chispas porque, en esta oportunidad, JxC aspirará -de máxima- a tres bancas en la Cámara de Diputados. Córdoba pondrá en juego nueve escaños pero la oferta ahora viene con el IVA de Javier Milei y la boleta presidencial de Schiaretti. La sábana es más corta que nunca y el pragmatismo impera.
Larreta aguarda con paciencia su construcción nacional y ratifica el apoyo a Juez, como lo viene haciendo. Sin embargo, el equipo del alcalde porteño anticipaba que veía improbable, así las cosas, un mano a mano con Juez para “compaginar” visiones políticas.
Un hombre de confianza de Larreta sugirió un punto de encuentro neutral. Las coordenadas: Catamarca. El día: viernes 16 de junio. Condiciones de probabilidad de la incursión: nulas.
El candidato cordobés tendría que viajar y discontinuar su agenda de campaña provincial para acoplarse a las actividades del presidenciable que quiere a Schiaretti, pero que también quiere a Juez. El senador se ubicó bajo el ala de halcón de Bullrich y dejó en claro que no está dispuesto a ser el segundo de nadie.
En una semana, la exministra regresará, pero a la ciudad Capital. Rodrigo de Loredo, y también Juez, volverán a ser protagonistas.