Entre saludos distendidos y diálogos que se centraron, principalmente, en las dudas sobre el éxito del plan económico, la especulación sobre si el jefe de Gabinete irá el 29 de abril a la Cámara de Diputados a dar su informe de gestión copó la conversación de los asistentes, en particular los legisladores de la oposición.
“¿Irá?”, se preguntaron diputados de distintos bloques opositores, que compartieron la cena en la misma mesa. “Va a ir”, aseguró el libertario Lisandro Almirón, que se acercó a saludar a sus colegas Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), Germán Martínez (Unión por la Patria), el socialista Esteban Paulón y Eduardo Falcone (MID), quienes debatieron con el empresario y streamer Rosendo Grobocopatel.
Nutrida presencia de La Libertad Avanza en la cena anual de @CIPPEC. Vinieron Sturzenegger, Pettovello, Monteoliva, Martín Menem y Bausilli, diputados y senadores. También hubo asistencia de la oposición. Debut de @LaspinaL como nuevo director ejecutivo. pic.twitter.com/niQnKVBYW0
Almirón fue uno de los muchos representantes de La Libertad Avanza en el evento, en el que estuvieron las ministras Sandra Petovello (Capital Humano), Alejandra Monteoliva (Seguridad Nacional), su par Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado), y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. También asistieron el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, Sebastián Pareja, los diputados Gabriel Bornoroni y Luis Petri, las diputadas Virginia Gallardo y Karen Reichardt, que se divirtieron sacando selfies; y la senadora Patricia Bullrich y su par Bartolomé Abdala.
“Vine por Luciano”, repetía Germán Martínez, uno de los pocos representantes del kirchnerismo en el evento del Centro de Convenciones de la Ciudad. El jefe del bloque de Unión por la Patria hacía referencia a Luciano Laspina, flamante director ejecutivo de CIPPEC, que hizo su debut como anfitrión de la gala.
Laspina, exdiputado por el PRO también es oriundo de Santa Fe, como Martínez, le mandó un mensaje para invitarlo especialmente. Tienen una muy buena relación, a pesar de las diferencias políticas. Martínez cumplió con su promesa y asistió, aunque el evento de la ONG no suele ser convocante para la dirigencia kirchnerista.
Entre los asistentes de Unión por la Patria estuvieron Guillermo Snopek, Victoria Tolosa Paz y Nicolás Trotta, y el exgobernador de Santiago del Estero y senador, Gerardo Zamora, que atrajo la atención de los embajadores de China, Wang Wei, y de Estados Unidos, Peter Lamelas, que se acercaron a saludarlo en el cóctel previo. “Quiero ir a visitar su provincia”, le dijo el representante de China. Zamora se puso a disposición para recibirlo.
"Crecer o crecer": El lema de la cena de CIPPEC de este año confirma el rumbo que venimos tomando desde diciembre de 2023, bajo el liderazgo de @JMilei.
Argentina no tiene más tiempo para el estancamiento. El único camino es el de la estabilidad económica y la libertad para… pic.twitter.com/EZAoUg6Kt2
Con asistencia casi perfecta al evento también estuvo el exsenador Juan Manuel Abal Medina, que en las últimas semanas juntó el álbum de figuritas de todo el peronismo, con reuniones que fueron desde Miguel Ángel PIchetto a Oscar Parrilli, Guillermo Moreno, Andrés Larroque, Aníbal Fernández y Sergio Uñac. Trabaja en un proyecto que no quiere revelar.
Las conversaciones previas a la cena se centraron en los pronósticos sobre la economía. Muchos de los asistentes fueron a buscar la palabra de Marco Lavagna, extitular del INDEC, que se mantiene en silencio desde su salida, en febrero, cuando chocó con la Casa Rosada por la decisión de Javier Milei de frenar la puesta en marcha del nuevo Índice de Precios al Consumidor.
Lavagna aclaró que no haría declaraciones a la prensa y contó que está disfrutando del tiempo libre con su familia, tras haber pasado seis años al frente del INDEC. De política, nada. Relató que está ocupado mirando una serie coreana que lo tiene muy entretenido.
Otros economistas y dirigentes que circularon por el salón sí compartieron pronósticos. Algunos, más optimistas, dijeron que el Gobierno tiene una gran fortaleza en la estabilidad del dólar, que se mantendrá por el ingreso de divisas de la cosecha gruesa. “Va a haber un deterioro social fuerte, por el cambio de modelo, pero sin estallido”, apuntó un hombre que conoce al equipo de Toto Caputo.
Entre canapés, un dirigente de peso en el interior del país afirmó, lapidario: “Es como ver la película Titanic 100 veces y en pensar que en la número 101 no va a chocar contra el iceberg. Va a volver a pasar porque este programa económico es igual al anterior de Caputo”.
Un guiño para el gobierno de Javier Milei
En su discurso debut al frente de CIPPEC, Laspina llamó a escribir “la agenda del futuro” y pidió “un acuerdo político básico y duradero; no entre quienes piensan igual, sino entre los que piensan distinto. Es un acuerdo simple, pre ideológico. En el que ganamos todos. Un acuerdo que le sirva al oficialismo para gobernar mejor y a la oposición, para ser más competitiva”.
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Luciano Laspina junto a los diputados Nicolás Massot y Fernanda Ávila y José Orlando, de CIPPEC.
Entre los puntos de acuerdo, Laspina mencionó tres ejes básicos: “Respetar los contratos, sostener el equilibrio fiscal y eliminar el financiamiento monetario al fisco”. “Para todo lo demás, decide la democracia. Y se dirime en las urnas”, dijo el titular de CIPPEC, que había comenzado con un elogio al Gobierno en su tarea de “ordenar las cuentas públicas, agilizar la economía y desenredar una maraña de regulaciones que ahogaban la competencia”. Música para los oídos de Sturzenegger, uno de los enviados de la CasaRosada.
Entre los asistentes estuvieron, además, los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) e Ignacio Torres (Chubut), la vicegobernadora Teresita Madera (La Rioja) y su par Fabian Martín (San Juan) y la vicejefa de Gobierno porteño, Clara Muzzio.
Sobre el final de la noche, en los pasillos del Centro de Convenciones, Adorni seguía en el centro de las conversaciones. Un libertario que lo alienta a ir al Congreso dijo al pasar que esperaba que usara esa tribuna para hacer una buena defensa, aunque deslizó alguna duda, con una broma pesada: “Puede ser como el alegato de Sócrates. Esperemos que no termine igual”. En el año 399 a.C, el filósofo griego tuvo que enfrentar un juicio ante los tribunales atenienses, en el que se lo acusó de corromper a la juventud y no creer en los dioses de la polis. Ejerció su defensa, pero fue condenado a muerte.