Una millonaria inversión de Pampa Energía en Bahía Blanca reeditó el fin de semana la polémica entre el intendente peronista Federico Susbielles y la oposición libertaria. La decisión de la empresa de destinar 2.700 millones de dólares a una planta de urea puso otra vez en el centro la pulseada por el RIGI, cuyos beneficios el proyecto todavía no consiguió.
La obra, a cargo de la subsidiaria Fértil Pampa, demandará más de 3.500 puestos de trabajo directos en su pico de construcción y generará 300 empleos permanentes una vez en funcionamiento, previsto para fines de 2029, según se anunció días atrás. El complejo se emplazará sobre 80 hectáreas del Polo Industrial portuario y producirá 2,1 millones de toneladas anuales de urea. "Es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa", afirmó el presidente de la compañía, Marcelo Mindlin.
La gestión de Federico Susbielles
Susbielles se enteró de la confirmación por un llamado telefónico personal de Mindlin la tarde del anuncio. El intendente, que gestiona el vínculo con la compañía desde octubre de 2024
-cuando el municipio cedió los terrenos que originalmente iban a alojar la fallida planta de gas natural licuado de YPF y Petronas- y que en mayo había firmado un memorándum con Fértil Pampa, calificó el proyecto como un logro de la articulación con la Unión Industrial de Bahía Blanca. Y remarcó que la llegada de la inversión implica que "gana Bahía, gana el puerto y gana la Argentina".
Después de la frustrada mega inversión de la planta de gas en 2024, Susbielles busca capitalizar la noticia de la planta de urea para su gestión. Pero desde la oposición salieron al cruce. Oscar Liberman, diputado provincial, ex candidato a intendente y uno de los referentes de La Libertad Avanza en Bahía Blanca, leyó el mismo anuncio desde otro lugar. En su cuenta de X, agradeció al presidente Javier Milei y atribuyó la inversión a "un país previsible y un RIGI que hace posible invertir a 30 años".
RIGI, ¿sí o no?
Sin embargo, esa adhesión todavía no fue aprobada. Fértil Pampa presentó la solicitud el 21 de abril y, casi tres meses después, la aprobación sigue pendiente. Así lo reconoció la propia compañía en el comunicado que remitió a la Comisión Nacional de Valores (CNV) el día del anuncio, donde señaló que esa aprobación "resulta necesaria para el desarrollo del proyecto".
La empresa también solicitó el ingreso al Régimen de Inversiones Estratégicas de la Provincia de Buenos Aires (REPIE), el denominado "RIGI bonaerense", el 10 de junio, sin resolución hasta el momento. Fértil Pampa incluso previó una cláusula de salida para ese escenario: si la adhesión al RIGI no se aprueba, Pampa Energía podrá ejercer derechos sobre el contrato llave en mano que firmó con las constructoras SACDE y Tecnimont.
Inversiones frustradas en Bahía Blanca
La discusión por el RIGI no es nueva en Bahía Blanca. En 2024, la ciudad estuvo cerca de recibir la planta de GNL de YPF y la malaya Petronas, presentada en su momento como la mayor inversión de la historia argentina. El proyecto terminó en Río Negro después de que la provincia de Buenos Aires no adhiriera formalmente al régimen nacional. El presidente Javier Milei responsabilizó entonces al gobernador Axel Kicillof y llegó a calificarlo de "expropiador serial". Susbielles liberó luego las 1.500 hectáreas que el municipio había reservado para esa inversión frustrada.
Axel Kicillof y Federico Susbielles, intendente de Bahía Blanca
El régimen de inversiones de Kicillof
Kicillof respondió a la pérdida de 2024 con un régimen propio, el REPIE, aprobado por el Senado bonaerense en noviembre de ese año pero reglamentado recién en febrero de 2026. En sectores libertarios de la Legislatura lo llamaron, con ironía, "RIGI Blue". El régimen provincial ya lleva anotados tres proyectos por 2700 millones de dólares en los rubros de alimentos, siderurgia y petroquímica, aunque todavía no está confirmado si el de Fértil Pampa se sumará a esa lista.
El cruce reabre además una rivalidad electoral. Susbielles se impuso sobre Liberman en las elecciones municipales de 2023 y ambos podrían competir de nuevo en 2027 en el distrito más poblado de la Sexta sección electoral bonaerense.