El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, junto a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, anunció "la deportación de extranjeros ilegales" entre las medidas que llevará adelante para atacar la "sobrepoblación de detenidos en comisarías y alcaidías de la Ciudad" y prevenir fugas de presos, luego de varios episodios y cruces al respecto.
"Una de las maneras de descomprimir la sobrepoblación será mediante la deportacion de extranjeros ilegales. Tenemos 340 detenidos, algunos de ellos ya tienen una condena en primera instancia, por lo cuál no hay sentido para que Argentina gaste recursos en alguien que vino a delinquir", sostuvo el alcalde de la Ciudad durante la presentación de nuevos módulos de detención.
Por su parte, la funcionaria destacó: "Estamos viendo una situación con extranjeros y con organizaciones criminales de Argentina que vienen con menores, porque es la manera de zafar de la Justicia".
Además, consideró que las medidas del gobierno de la Ciudad "ayudan mucho al proceso de ordenamiento que hay que hacer" y advirtió que no se pueden "vaciar las comisarías de un día para el otro". "No es lo mismo tener a un preso en una cárcel que en una comisaría", subrayó la funcionaria.
La inversión de la Ciudad de Buenos Aires para cárceles y alcaldías
El Gobierno porteño avanzará en la construcción de una Alcaldía Central en la zona sur de la Ciudad; en la instalación de 19 módulos de detención, equipados y preparados para alojar 300 detenidos; y se retomarán las obras en el Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz para trasladar a las personas detenidas en la cárcel de Devoto.
Para poder llevar adelante estas medidas, el Gobierno porteño avanzará en un decreto de emergencia edilicia en alcaidías y comisarías de la Ciudad.