Marcela Antola, diputada por Entre Ríos por la Unión Cívica Radical (UCR). Integra el bloque Democracia por siempre. Clave para sostener el veto a jubilaciones.
Marcela Antola, diputada de la UCR por Entre Ríos, secundó en la boleta a Rogelio Frigerio en el debut del exministro de Mauricio Macri en una elección en la provincia. Fue en 2021. Hoy, con escasa producción legislativa y sentada en el bloque Democracia para siempre, que responde a Martín Lousteau y Facundo Manes, sus chances de repetir se acercan a cero.
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Su nombre fue fruto de la rosca de Evolución en la provincia y del apoyo de esa estructura nacional del radicalismo a su nombre, pero ya sentada en su banca en el Congreso no respondió al armado local y cerró los teléfonos.
Desilusión en Evolución Entre Ríos
Evolución, el grupo que la promovió e impulsó mediante el arte de la rosca, hoy guarda silencio público sobre la diputada. En primer término, porque aducen que están enfocados en la provincia, "trabajando y aprendiendo en la gestión", resumen. Aunque no están en condiciones de sugerir nombres para esta ronda electoral, si tuvieran la oportunidad de hacerlo no sería el de Antola el primero al que echarían mano.
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Rogelio Frigerio y Marcela Antola, en épocas de campaña electoral.
También le reclaman no haber potenciado candidaturas locales durante las elecciones provinciales de 2023. Por su condición de legisladora nacional y mujer consecuente con Lousteau, entienden que hubiera sido posible y que no lo hizo. Aparece además cierto recelo por cómo construyó los espacios burocráticos en torno a su despacho en el Congreso. Si bien cada diputado tiene autonomía para incorporar gente de su confianza, es usual que incluya en su equipo a militantes y dirigentes del espacio político de pertenencia. Antola designó a su hermana como jefa de despacho.
Y la lista sigue. A Antola le achacan poca producción legislativa. En estos años presentó, como firmante, cinco proyectos de ley. Uno de ellos, el que propone declarar monumento histórico nacional al cementerio público y a la capilla de la Sagrada Familia de la ciudad de San Antonio de Gualeguay, de donde es oriunda. Lo presentó dos veces, en 2022 y en 2024.
Quién es Marcela Antola
Antes de ser elegida para integrar la lista legislativa de 2021, Antola llevaba dos mandatos como concejala en Gualeguay. Militante radical desde 1983, se ilusionaba con la figura de Raúl Alfonsín. Su nombre fue una sorpresa que sacudió el tablero. Hasta dos días antes del cierre de listas su figura no estaba a la vista, circulaba fuera del alcance del radar de la opinión pública y en el borrascoso fango de la rosca silenciosa.
Sin embargo, la intervención de los referentes de Evolución puso a Antola como número dos de la lista y, en consecuencia, en el Congreso. En aquel entonces pisó fuerte la palabra del intendente de La Paz, Bruno Sarubi, hoy diputado provincial. Sumó además la influencia de otros dirigentes y el acuerdo de Frigerio con Lousteau.
Si, como todo parece indicar, el destino la despoja de la posibilidad de continuar en el Congreso y tampoco encuentra lugar en otro escenario de la esfera pública, es probable que retome su actividad comercial en Gualeguay, donde era dueña de una zapatería. De todos modos, y debido a que como legisladora no contrarió las necesidades políticas de Frigerio en su relación con Javier Milei, el día después del 10D podría encontrarle alguna función en la Casa Gris, si el Ejecutivo decidiera seguir la consigna de no dejar heridos.
Antola y la interna partidaria de Entre Ríos
Antola tampoco fue protagonista de la interna partidaria que este año mantuvo a la UCR provincial en vilo durante largas jornadas de rosca. Ese episodio incluyó presentaciones en el tribunal partidario y resoluciones de la Justicia Electoral que terminaron con Alicia Oviedo como presidenta. Su ausencia hoy la dejó fuera toda construcción partidaria.
La dirigente de Gualeguay no pujó por cargos en ninguno de los niveles de gestión partidarios. “Ni siquiera en su ciudad”, consignó, sugerente, alguien de su pago chico. Esta actitud no se replicó en otros referentes de Evolución que sí ubicaron sus nombres para ocupar cargos en el centenario partido.
Laura Renoldi, titular del Instituto de Promoción de Cooperativas y Mutualidades (IPCyMER), fue candidata a vicepresidenta en segundo lugar en la lista que proponía a Francisco Azcué. Andrea Pérez Simondini ocupa el lugar de delegada al Comité Nacional. Bruno Frizzo, que funge de nexo entre la Casa Gris y el Consejo de Educación, es congresal provincial por Paraná. Todas figuras de Evolución que integraron la lista de consenso que primero propuso a Azcué como presidente boinablanca y, luego de la pelea burocrática, dejó a Oviedo al mando.