ELECCIONES 2023

Schiaretti y el ejercicio de repetición para no perder musculatura

Se reunió con Mónica Fein, que integra el Interbloque Federal con el cordobesismo. El socialismo, con una pata y media adentro del proyecto nacional antigrieta.

“Debemos pensar en propuestas que generen entusiasmo, expectativas y esperanza en Argentina”. Las palabras de Mónica Fein a la salida de la reunión que este sábado mantuvo con el gobernador Juan Schiaretti se inscriben en la línea enigmática en la que todos los dirigentes que apuestan a la construcción antigrieta que encabeza el cordobés repiten frases impermeables. Nadie nunca deja traslucir una definición, a nadie se le escapa una pista, y todo parece demasiado medido. “Están trabajando”, es todo.

 

Schiaretti recibió a Fein al mediodía en el Centro Cívico del Bicentenario. La presidenta del Partido Socialista y diputada nacional viene formando parte del armado con el que el cordobesismo sostiene su representación parlamentaria desde el 2019, cuando se sumó al Interbloque Federal que comparten con la pata opositora del peronismo bonaerense.

 

Según advierte el parte de prensa que da cuenta de la reunión, durante el encuentro los dirigentes coincidieron en que Argentina necesita establecer puntos de encuentro superadores a la grieta, basados en el trabajo, la inclusión y la movilidad social. Que se respete el diálogo y a las instituciones. “Me parece que los integrantes de la grieta están lejos de lo que les interesa a los argentinos. Basta de pelearnos por cuestiones que no tienen nada que ver con generar trabajo, con bajar la inflación, con garantizar la seguridad, promover la educación y la salud”, subrayó, con esa tónica, la diputada.

 

Como sucedió en otras oportunidades en la que Schiaretti y Fein se vieron las caras, de la reunión también participaron el diputado Carlos Gutiérrez, el principal armador de Schiaretti a nivel nacional; y Matías Chamorro, el legislador provincial que acciona como principal referente del socialismo en la provincia de Córdoba.

 

Desde que decidió abocarse a su carrera presidencial, Schiaretti busca hacer equilibrio entre su agenda como gobernador, sus responsabilidades como presidente del PJ cordobés en el inicio de una campaña que lleva como candidato a su alfil Martín Llaryora, y el armado a nivel país que busca encontrar sus formas con reuniones que suman apoyos, adhesiones y potenciales aliados. Después de advertir que, junto a Juan Manuel Urtubey, iba a competir en una PASO por fuera del Frente de Todos y Juntos por el Cambio, el cordobés tuvo su foto con el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá.

 

Antes y después hubo otras reuniones, sin foto, sin publicidad, y se supone que sin grandes acuerdos. Pero Schiaretti anda y espera ir ampliando su armado alcanzando a un puñado de gobernadores peronistas que, ya sin lugar en el Frente de Todos, encuentren cobijo en un armado por fuera de las estructuras que hoy hegemonizan los polos de la discusión en el país.

 

Al salir de la reunión, Fein convocó a “pensar cómo construimos o ayudamos a construir un espacio que sea una alternativa en Argentina y que genere esperanza”. Se supone el desembarco definitivo del socialismo a la cruzada del cordobesista deberá definirse en los órganos partidarios con la potestad de tomar esas decisiones. De todos modos, Schiretti sonríe. Sabe que es una foto repetida, pero que sirve para mantenerlo ahí, en la agenda pública que empieza exponerlo como uno de potenciales candidatos a diputar el poder político en las elecciones de octubre de este 2023.  

 

 

Agustín Spaccesi tiene la llave del cuórum esta semana, en la Legislatura de Córdoba.
Javier Milei.

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