09|11|2022

Menos pobreza, más indigencia: Fernández, por ahora desaprobado

28 de septiembre de 2022

28 de septiembre de 2022

En el primer semestre de 2022, el 36,5% de la población era pobre y el 8,8%, indigente. La comparación con períodos anteriores y con el último índice Cambiemos.

Al cierre del primer semestre de 2022, la tasa de pobreza en Argentina se ubicó en 36,5%, equivalente a 16,5 millones de personas, según informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos INDEC. En tanto, la indigencia se ubicó en 8,8%, un universo de cuatro millones de personas. El gobierno del presidente Alberto Fernández, que había prometido "empezar por los últimnos" y había creado una mesa de notables "contra el Hambre" de la que no se sabe demasiado, sigue reprobando esta materia.

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La tasa de 36,5% representa una baja de 4,1 puntos respecto al 40,6% que se había registrado en el mismo período de 2021, cuando la pandemia había paralizado la actividad económica, y descendió 1,8 punto con relación al segundo semestre del año pasado.

 

La indigencia se redujo 1,9 punto en forma interanual, pero se elevó 0,6 puntos frente al período precedente.

 

El INDEC precisó, además, que en el primer semestre de este año la pobreza fue de 50,9% entre menores de 15 años; de 43,3% en personas de 15 a 29; de 32% en las de 30 a 64 y de 12,1% en mayores de 65.

 

Las regiones con mayor incidencia de la pobreza, agregó el organismo, fueron el Gran Buenos Aires y Cuyo (37%); en tanto la menos afectada por la Patagonia (31,4%).

 

Si el presidente Fernández hubiese hecho la Gran Mauricio Macri, quien en el inicio de su presidencia pidió ser juzgado por la evolución de este índice, estaría desaprobando: la última medición de la pobreza de la era Cambiemos dio 35,5%, también por encima de su punto de partida, porque había recibido el país con un índice del 29%.

 

No obstante, el nuevo índice marca un fuerte descenso de la pobreza en la comparación interanual -con el primer trimestre de 2021, cuando el país sufría el impacto mayor de la pandemia- y dos semestres consecutivos de descenso. Todo, en niveles todavía dramáticos.

 

Por qué baja pobreza y sube indigencia

Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), “el incremento de la indigencia, por el lado de los gastos, se explica por la aceleración del precio de la canasta de alimentos (CBA) por encima de la canasta básica total (CBT)”. Al mismo tiempo, los aumentos de tarifas, por debajo del precio de alimentos, y de transporte “explican, por el lado de los gastos, la reducción de la pobreza”.

 

En términos de ingresos, la evolución real del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) y la Asignación Universal por Hijo (AUH) “se mantuvo en niveles similares al semestre anterior, pero, si se incorpora el bono otorgado en mayo y junio, se percibe una sensible recuperación de ingresos”, indica el trabajo.

 

“Complementariamente, la tarjeta Alimentar mantuvo su poder adquisitivo. El bono mencionado permitió, además, revertir el derrotero negativo de la evolución real de los planes sociales. Resulta evidente la importancia de la transferencia realizada en mayo y junio para desocupados, AUH, planes sociales y demás en la reducción de la pobreza semestral”, señala.

 

El informe de la consultora que dirige el economista Hernán Letcher alerta que “el salario de empleo no registrado, en cambio, perdió contra la inflación”, aunque la evolución del RIPTE “en términos reales se mantuvo estable”, al igual que la de la jubilación mínima. También se observó “una reducción en la tasa de desocupación”. Sin embargo, “al comparar la mediana de salarios con la CBT se observa que no logra recuperarse lo perdido durante la gestión de Cambiemos”.