19|9|2022

Plan Primavera: cómo intentará Massa "llegar a septiembre" sin devaluación forzosa

10 de agosto de 2022

10 de agosto de 2022

Las medidas para incrementar las reservas hasta alcanzar la reducción de los pagos de energía que espera para el mes próximo y evitar la terapia de shock. 

La pérdida por goteo que sufre el Banco Central en sus reservas netas le sumó tensiones devaluatorias al tipo de cambio, ya que el mercado desconfía de la capacidad de restauración del poder de fuego de la entidad monetaria por medio de la suba de exportaciones y considera "peligroso" un plan de endeudamiento a mediano plazo. Este martes, la entidad monetaria se desprendió de otros 64 millones de dólares y sumó su décimo día como vendedor, con una sangría en ese lapso que superó los 1.200 millones de dólares. La crisis cambiaria es, principalmente, producto de la demanda importadora de energía, que se verificó durante el invierno en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y que el Gobierno espera que se distienda con la llegada de la primavera. El objetivo, entonces, es llegar a septiembre sin terapia de shock para aliviar la presión con menor demanda energética y una mano del Fondo Monetario Internacional (FMI). 

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El presidente del BCRA, Miguel Pesce, pronosticó que agosto, a pesar de las presiones, concluirá "en una situación de empate o de recuperación parcial" de las reservas e insitió en que los niveles actuales "son apropiados para afrontar las obligaciones que el banco tendrá por delante". "Todavía en agosto estamos en niveles de pago de energía elevados. Esperamos que ya la semana que viene esto ceda y esperamos una reducción, en el mes de agosto, de US$ 600 millones que permitiría mejorar la situación en la balanza cambiaria", afirmó, en diálogo con El Destape Radio.

 

Consultado por Letra P, el economista jefe del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO), Nicolás Pertierra, diferenció el tipo de presión devaluatoria que sufre el BCRA entre financiera, como sucedió durante la gestión de Cambiemos, y comercial, como se verifica con la pérdida de reservas "por goteo". La salida sin una devaluación brusca, como pretende poner en marcha el ministro de Economía, Sergio Massa, es equilibrar la balanza "con mayores exportaciones que puedan aparecer y la caída en la demanda de importaciones en sectores que no tengan tanto impacto en el empleo".

 

"Existen diferencias con otras corridas cambiarias, que se daban más por las variables financieras, como ocurrió entre 2018 y 2019, cuando el mercado estaba muy desregulado y el riesgo era no poder hacer frente a una dolarización masiva de todos los tenedores de Lebac, títulos en pesos, entre otros", apuntó Pertierra y completó: "En la actualidad, el escenario es distinto, porque lo que se ve es la pérdida por goteo, pero constante, explicada por un resultado comercial que ya no es tan alto como en los años anteriores. Incluso, el déficit comercial de junio es bastante preocupante".

 

Fuentes del mercado consultadas por Letra P confirmaron que el ideal de las empresas que mueven intereses en la Bolsa de Valores es un shock devaluatorio. "Vamos más de 1.000 millones de dólares en las perdidas de reservas solo desde que asumió Massa y con un 8% de inflación en julio sin haber devaluado, sumado a que la economía se va a contraer por restricciones a las importaciones. Lo que está haciendo el Gobierno es un ajuste ortodoxo con tipo de cambio fijo", sostuvo un inversionista.

 

Para los operadores bursátiles, el endeudamiento que planifica el ministro de Economía con la instrumentación de un Repo, en acuerdo con tres entidades bancarias del exterior y un fondo soberano, para inyectar en las reservas 2.000 millones de dólares, no será la solución. "Si el Gobierno devaluá y les da un bono a los planes y a los jubilados, sale más rápido de este lío", aseguró la fuente consultada. Otro shock que esperan en la City es una nueva suba de tasas, cuando el jueves se conozca el ritmo inflacionario de julio, por encima del 7%.

 

Pertierra coincidió con la mirada oficial acerca de que el conflicto de reservas "no se resuelve de un día para el otro con una devaluación brusca" y dijo que el BCRA tiene espalda para surfear el día a día, pero aclaró que es necesario "revertir esa tendencia, porque las presiones son constantes". "En algún momento, el Central va a tener que empezar a mostrar que acumula reservas diariamente. La expectativa es que el menor pago de importaciones de energía en septiembre dé un poco de aire, pero con eso no alcanzará", aseguró.

 

Por lo pronto, este martes, Massa superó su primer test formal, al conseguir la aceptación del 85% del canje de deuda en pesos. Con esa movida, logró patear vencimientos por un año por el total de dos billones de pesos que debían pagarse en los próximos tres meses. Fue un prólogo de la esperanza depositada. 

 

La Argentina tendrá que superar la revisión del Fondo en septiembre. Se espera que a esa altura esté cerrado el primer waiver del acuerdo, porque la acumulación de reservas pactada será incumplible. Acaso por eso Massa se haya enfocado en lograr la reducción del déficit fiscal, para poder tener la venia del staff del FMI por el cumplimiento parcial y la consideración del impacto de la guerra en términos de costos por demanda energética.

 

Con viento a favor, llegarán otros 4.200 millones de dólares, pero el vencimiento de intereses y capitales que tiene el país para ese mes es de 5.200 millones de dólares. Recién podrá contar con aire en diciembre, cuando reciba cerca de 25.000 millones de dólares para pagar el último vencimiento del año por poco más de 18.000 millones de dólares.