Toto Caputo, los dólares que sobran en 2026 y los que van a faltar en 2027
A Argentina le salen dólares por las orejas. Javier Milei, Toto Caputo y Santiago Bausili sacan pecho porque el Banco Central compra divisas mientras los ahorristas atesoran sin pausa y las empresas empiezan a girar utilidades al exterior después de años. Todo gracias a un superávit comercial extraordinario y al veranito financiero. Pero 2027 será otra historia.
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Es el consenso entre analistas que escuchan inversores y empresarios. Las mayores cantidades exportadas desde Vaca Muerta y del complejo minero difícilmente compensen, el año que viene, el shock de precios internacionales actual, que hará que el país venda este año por casi u$s 100.000 millones al exterior.
Con una oferta de divisas comerciales probablemente menor, la demanda de billetes aumentará en 2027. Aunque el ministro quiera instalar que las elecciones serán un paseo, la compra de dólares de cobertura en año impar es deporte nacional.
Toto Caputo tiene razón: hoy, hay dólares para todos
"Hoy, hay dólares para todos los que quieren importar", dijo Caputo esta semana, en una exposición en la Cámara de Comercio Argentino Brasileña (Cambras). "Tampoco hay problemas de dólares para las empresas que quieran repatriar dividendos a sus casas matrices", siguió. "Hay dólares para todos los argentinos que quieren ahorrar en dólares", continuó. "Y todavía sobran tantos dólares que el Central ha venido comprando a razón de u$s 100 millones por día", celebró.
[AHORA] "Hay dólares para todos los argentinos": en el CAMBRAS Business Day, "Toto" Caputo destacó que no hay "ninguna arbitrariedad en las importaciones" ni problemas para "ahorrar", y el Banco Central estuvo comprando "US$100 millones por día". https://t.co/uY8y7nvpxupic.twitter.com/iblFKkR8q0
Las exportaciones récord se apalancan en los mejores precios internacionales del crudo y las materias primas en general, la producción creciente de petróleo y la muy buena cosecha. Contrastan con un nivel de importaciones inferior al de 2025. En parte, por el frenesí del año pasado que derivó en una acumulación de stocks. En parte, porque el consumo no tracciona y cae la demanda de bienes importados. Según Eco Go, el superávit comercial superará los u$s 22.000 millones este año. Duplicaría al de 2025. Nadie descarta que se ubique cerca de los u$s 30.000 millones.
A esa oferta de dólares comerciales se suma la avalancha de Obligaciones Negociables con las que las empresas aprovechan tasas competitivas. Entre enero y abril, las empresas se endeudaron por u$s 5586 millones con un centenar de emisiones de ONs, según datos oficiales que compiló PwC. A eso se suman inversiones en fideicomisos financieros que elevaron a u$s 6200 millones la oferta de billetes a través de colocaciones. Según Pablo Goldin, director de Macroview, no es descabellado pensar en que las empresas aprovechen este año para colocar instrumentos por u$s 20.000 millones.
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Toto Caputo festeja: salen dólares por las orejas. La emisión de ONs, según compiló PwC.
Esa oferta récord de dólares comerciales y de instrumentos financieros de las empresas cubre la demanda (flaca) de importaciones y la remisión de utilidades de multinacionales a casas matrices, algo que no sucedía hace años. Entre enero y abril, las compañías giraron u$s 1543 millones, de los cuales un tercio correspondió a petroleras.
Los ahorristas compran más dólares que el Banco Central
También alcanza para la dolarización de las personas, que demandaron entre enero y abril u$s 13.279 millones para atesoramiento y viajes. Más de 1,5 millones de personas compran, cada mes, un piso de u$s 3000 millones. Los economistas coinciden en que esa es la nueva demanda estructural de billetes de las familias con capacidad de ahorro, para guardar o pagar gastos en moneda extranjera. Con algún vaivén, un mínimo de u$s 30.000 millones por año.
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La estrategia de Toto Caputo y Santiago Bausili frente al dólar.
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La oferta récord de billetes cubre los pagos de importaciones, el pago de servicios, la remisión de utilidades, la dolarización de los ahorros y queda margen para que el Banco Central recomponga sus reservas. Adquirió en cinco meses y pocos días más u$s 10.000 millones, el objetivo que se había propuesto Bausili para todo el año.
Seguirá comprando mientras pueda. El Gobierno necesita pagar vencimientos de deuda y hacerse de un colchón para 2027. Le prometió al Fondo Monetario Internacional (FMI) acumular u$s 8000 millones para diciembre y, de lo que compró, quedaron en las bóvedas poco más de u$s 5000 millones.
Pero 2027...
Pero 2027 será otra historia. Los vencimientos de deuda se multiplican y, según los economistas, la demanda de los ahorristas aumentará.
Argentina deberá cubrir vencimientos de deuda en moneda extranjera por u$s 33.828 millones, según datos oficiales que relevó Eco Go. El Tesoro debe saldar u$s 23.495 millones. El Banco Central, entre pagos del Bopreal (el bono con el que cubrió la deuda con importadores que dejó el cepo XXL de Sergio Massa) y repos con bancos, otros u$s 10.333 millones.
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Los vencimientos de deuda de 2027: una pared de más de u$s 30.000 millones.
El acuerdo con el Fondo que cerró Caputo en abril de 2025 contempla, a partir del año próximo, un incremento en los pagos netos que el país tiene que hacerle al organismo. De la deuda que tiene que pagar el Tesoro, u$s 6000 millones viajarán a Washington. Se suman a los u$s 8351 millones de amortizaciones de capital de bonos y a otros u$s 2836 millones en intereses, que el Gobierno intentará cubrir con superávit fiscal.
Y los ahorristas, que vienen comprando a un ritmo de hasta u$s 3000 millones mensuales para atesorar (u$s 2250 millones netos por mes, en promedio) y viajar (u$s 819 millones), podrían subir otro escalón en su dolarización, como ocurre en cada año electoral.
Más de u$s 30.000 millones para los ahorristas
MAP Consultores, la firma de Juan Pablo Ronderos, estimó que los ahorristas demandarán u$s 31.200 millones el año próximo solo por dolarización de portafolios. Casi tanto como la deuda que Caputo y Bausili deben cubrir. Ese escenario, que calificó de optimista, supone unos u$s 2600 millones netos mensuales. El déficit por servicios (esencialmente turismo), se elevaría a u$s 9000 millones.
Los economistas no están seguros de que los dólares que entran por la balanza comercial sigan fluyendo a este ritmo. Para Sebastián Menescaldi, director de Eco Go, la perspectiva de una caída en los precios de la energía no será compensada con las mayores cantidades. Además, la suba de costos para la siembra impactaría en una menor cosecha para la próxima campaña. A ese escenario, Goldin, de Macroview, añade una recuperación de la economía que suponga un mayor nivel de importaciones.
MAP hizo una cuenta rápida: entre deuda, ahorro y déficit de cuenta corriente (servicios, utilidades, etcétera), Argentina necesitará cubrir una demanda interna de u$s 65.700 millones en el año electoral.
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La demanda de dólares de 2027 superará los u$s 65.000 millones.
Es un escenario desafiante, incluso para un país acostumbrado a que el dólar se despierte en los años impares. Con un buen superávit comercial, una renovación de los repos que el Banco Central firmó con bancos, la refinanciación de vencimientos con organismos multilaterales (excepto el FMI), el roleo de vencimientos de Tesoro, la posibilidad de que las provincias también renueven sus obligaciones y la expectativa de un mayor nivel de inversión extranjera directa, harán falta u$s 12.300 millones para cubrir el bache.
Por eso, economistas consideran clave que el Banco Central siga comprando divisas, a pesar de haber llegado a los u$s 10.000 millones que se propuso para este año.
Caputo todavía apuesta a que aparezcan los dólares de la Inocencia Fiscal y enviará un proyecto para blindar a quienes tienen plata en negro, a pedido de contadores. Pero la plata del RIGI sigue sin aparecer. Los proyectos aprobados arrimarían, el año próximo, u$s 600 millones. Un número ínfimo en comparación con los grandes anuncios y con las necesidades de efectivo.