LA INTERNA AMARILLA

Ritondo vs. Galli, una guerra declarada con germen ricotero

Se disputan la conducción de la Séptima, con la interna por la gobernación como telón de fondo. El trágico recital del Indio, inicio de una mala relación.

LA PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) El diputado Cristian Ritondo y el intendente de Olavarría, Ezequiel Galli, están decididos a pelear una intensa interna en la Séptima sección electoral. Mientras el primero intenta darle volumen a su candidatura con armado propio nacido en este distrito cabecera de la región, el segundo busca sostener su dominio con el respaldo de Diego Santilli y los buenos resultados de las últimas elecciones. De fondo, lo que está en juego es la disputa por la candidatura amarilla a la gobernación que libran casi mano a mano el alfil de Horacio Rodríguez Larreta y el exministro de Seguridad bonaerense, pero la pelea política entre este último y el jefe comunal olavarriense tiene un germen personal que se remonta a aquellos días aciagos de 2017 posteriores al trágico recital del Indio Solari que terminó con dos personas muertas y un escándalo político.

 

Ritondo, el elegido por María Eugenia Vidal que en el inicio de la campaña se mueve con el respaldo del expresidente Mauricio Macri, inauguró en la Séptima varios locales partidarios con su nombre, pero el que generó mayor ruido fue el ubicado en Olavarría; no sólo porque es un distrito en el que ya gobierna el partido amarillo, sino porque lo hizo junto al exsenador Dalton Jáuregui, enfrentado a Galli desde hace años y dispuesto a competir con muy poco contra la estructura del intendente.

 

En el entorno del presidente del bloque del PRO en la Cámara de Diputados aseguran que están dispuestos a ir a fondo en la contienda. La aseveración se condice con las reiteradas recorridas que el precandidato hace junto a Jáuregui en Olavarría y otras localidades vecinas. La última vez fue el lunes pasado, pero ya habían hecho pública sus intenciones políticas en otra reunión de la que también participó el legislador vidalista Juan Carrara, a fines de marzo de este año.

 

La respuesta más inmediata del jefe comunal alineado a Santilli fue una reunión a principios de julio con unos 30 dirigentes en el Club Pueblo Nuevo. En esa instancia, reiteró su respaldo al hombre de confianza de Larreta y su proyecto de ampliar su influencia en los ocho distritos de la sección. Más acá en el tiempo se mostró preparado y confiado para enfrentar a la estructura ritodista en el distrito que gobierna desde 2015. Aun así, llevó su malestar por la intromisión a su territorio a la mesa provincial del PRO y a una reciente reunión privada con el expresidente en las oficinas que este tiene en Olivos. Vale recordar que, en 2021, el PRO perdió la interna ante la Unión Cívica Radical en la Séptima y las otras tres secciones del interior: Cuarta, Quinta y Sexta.

 

El choque de perfiles esconde la competencia mayor por la gobernación entre Ritondo y Santilli, aunque las partes coinciden en que un punto de inflexión en la relación entre el olavarriense y el enviado de Vidal fue el recital de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, la banda que lidera el Indio Solari, dio en Olavarría. Fue la última presentación del cantautor en un escenario: aquella noche terminó en una tragedia y con la consecuente crisis política para Cambiemos, que en ese momento gobernaba Buenos Aires.

 

Olavarría se convirtió en un hervidero de medios de comunicación, que durante días hurgaban para conocer las responsabilidades políticas de una tragedia evitable. Ritondo encabezó una conferencia de prensa en la sede de Bomberos voluntarios y no invitó a Galli, quien en su momento fue señalado por el Frente para la Victoria (FpV) como uno de los responsables. Galli lo vivió como un destrato, se sintió expuesto y solo.

 

En el entorno del por entonces ministro aseguran que buscaban correrlo de las críticas y bajar las tensiones, junto con el despliegue de un gran operativo policial. Afirman, además, que le dieron amplio respaldo a quien veían “muy debilitado”. La historia cambia, según quién la cuente: el ritondismo dice que, posteriormente y emocionalmente desbordado, Galli agradeció el respaldo de Ritondo y se alineó a su conducción política, pero que, más tarde, rompió para sumarse al santillismo. En Olavarría lo niegan por completo.

 

Como sea, mucho después de eso, con la relación política en llamas, el exfuncionario provincial lanzó como candidato local a Jáuregui y lo convirtió en el único referente que disputa un distrito propio, que además tiene el mandato de la mesa provincial del partido de armar en la Séptima.  

 

La sección, anclada en el corazón de la patria sojera bonaerense y constituida por ocho distritos que en total amontonan apenas 277.250 electores habilitados para votar, es una región clave para la oposición. En 2023 serán elegidos seis representantes para la Cámara de Diputados -en 2019, el reparto fue tres para el oficialismo y tres para la oposición-. El año pasado, de las tres bancas del Senado que se ponen en juego, dos quedaron para Juntos y la otra, para el peronismo. Pese a la baja cantidad de electores, la ganancia que siempre tiene allí la oposición en términos legislativos le ayuda a contrarrestar -aunque sea algo- el poderío del peronismo en el conurbano.

 

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