23|9|2022

Números al margen, el Círculo Rojo machea con Batakis: es la política

22 de julio de 2022

22 de julio de 2022

Afirma que la única salida para achicar la brecha y retomar la competitividad es la devaluación, pero advierte: el problema real es el vacío de poder.

El Círculo Rojo decretó una devaluación del peso y dio por desterrada la idea del Gobierno de sostener el valor del dólar actual. La desconfianza en la capacidad de conducción de la crisis por los forcejeos que persisten dentro del Frente de Todos es la causa principal de la presión cambiaria y la crecida de la brecha por encima del 140%. Ante ese escenario, el establishment reclama un equilibrio cambiario con una corrección con márgenes que van del 40% al 100% de la cotización oficial, de modo de acortar la distancia con los financieros, permitirles a los exportadores ganar competitividad y absorber, de un sólo golpe, la tormenta inflacionaria, a la que consideran "inevitable" y con "consecuencias diarias".

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Distintas entidades, representantes de empresas y corredores de bolsa que operan en nombre de las grandes firmas explicaron a Letra P que, si bien apuestan por una devaluación brusca que les permita aprovechar la competitividad para mejorar los negocios, la corrección cambiaria "tampoco resolverá la cuestión de fondo". En línea con el planteo que la ministra de Economía, Silvina Batakis, les hizo a gobernadores e intendentes que recibió en el Palacio durante la última semana, el Círculo Rojo cree que el problema es la falta de conducción producto de la crisis interna del Gobierno, aun ahora, después de la tregua que firmaron sus principales referentes, ya que ese impasse no se traduce en respaldo al plan de ajuste.

 

"Hacer una devaluación controlada, en este contexto, es muy complicada. Si bien el tipo de cambio real oficial está revaluándose, todavía estamos lejos del piso histórico. Una devaluación sin plan haría un traslado rápido a precios y perdería el efecto", señaló el presidente de la Cámara de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman, y señaló como ejemplo el salto cambiario de enero de 2014, cuando la presidenta era Cristina Fernández de Kirchner, el Ministerio de Economía estaba a cargo de Axel Kicillof y el presidente del Banco Central, de Juan Carlos Fábregas, y el dólar pasó de 6,5 a 8 pesos, un salto de 15%.

 

El referente de las empresas mercantiles le dijo a Letra P que poner el precio del dólar oficial en el mismo nivel de los financieros, lo que significaría en torno a los 340 pesos, implica tener un Producto Bruto Interno (PBI) de 150.000 millones. "No parece razonable ese número. El dólar paralelo a este nivel es de pánico", afirmó Grinman, quien además consideró que "el tipo de cambio de equilibrio es el que justamente equilibra la balanza comercial". "Primero es necesario parar la sangría por pánico y atacar los tres frentes: fiscal, monetario y cambiario. El problema no es cambiario, sino que la devaluación es consecuencia de los desequilibrios estructurales", sentenció.

 

El presidente y CEO de TN & Platex, Teddy Karagozian, admitió desconocer con exactitud el número mágico de la devaluación necesaria para recuperar competitividad, pero afirmó que "no es poco". "Lo que hay que tener es claridad conceptual y, luego, hacer la estrategia para que ocurra de modo normal. Es la forma en que resolvemos en las empresas los temas sistémicos. Primero entendemos lo que sucede, preguntándonos cinco veces por qué, hasta llegar al origen del problema. Luego, con conocimiento, resolvemos", sostuvo el empresario, en diálogo con Letra P.

 

Karagozian, dueño de una de las empresas textiles más poderosas del país, economista y de buen vínculo con el presidente Alberto Fernández, hizo foco en las decisiones políticas para domar la crisis financiera. Aun así, hizo cálculos: "Para hacer la comparación, hay que poner el gasto público también. Por ejemplo, con (Carlos) Menem era 20% y hoy supera el 45%. Antes, cuatro personas llevaban a upa a una en el Estado. Hoy, la relación es 55/45, es decir, 1,22 lleva a upa a otra, lo que significa que es tres veces más estado por persona que antes. Entonces, el tipo de cambio de equilibrio es el que permite al sector privado exportar más que lo que se importa y eso debe ser sin cepo ni cosas artificiales. Así que el tipo de cambio debe ser bastante más, si se quiere hacer bien. No será posible mientras los empresarios teman emplear gente, razón última por la que ha ido subiendo el gasto público, y por ello es que desde hace un año vengo explicando la importancia de asegurar al empleado, cambiar el concepto del 'accidente indemnizatorio' por un seguro 'Mochila Argentina'".

 

La Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) no cree en la necesidad de modificar el tipo de cambio actual, porque entiende que "no serviría de nada para bajar la brecha", pero hay voces en el sector que señalan la necesidad de ajustar el equilibrio con devaluación en torno al 30%.

 

En la cuna de los constructores, que tienen fuertes vínculos con el Gobierno por la obra pública, creen que un ajuste el tipo de cambio debería ser "mínimo", pero dejan en claro que el problema es político. "La brecha se va a mantener o va a aumentar igual, porque no es de índole económica, sino política. No existe confianza en este gobierno, porque los problemas de la coalición entre Cristina (Fernández de Kirchner), el presidente (Alberto Fernández) y (Sergio) Massa no se van a solucionar", le dijo a Letra P un empresario consultado, quien prefirió guardar el off the record.

 

Un integrante de la Unión Industrial Argentina (UIA), casa de los industriales que conduce Daniel Funes de Rioja, dijo que los exportadores están pasando por "graves problemas" por los costos y la rentabilidad, que hicieron caer la competitividad mundial. "El euro está casi al nivel del dólar y las exportaciones a Europa se volvieron problemáticas. Los insumos, con listas que llegan con el 20% de aumentos en la última semana, y la incertidumbre son otros dos graves problemas, pero el problema es político y eso hay que sincerarlo para tomar decisiones. Por eso, creemos que la solución es con una devaluación del 100%, con la fijación del gasto público, no subir más los planes y alinear a todos los actores políticos del oficialismo", disparó el dirigente fabril.

 

Por su parte, el empresario salteño José Urtubey le dijo a Letra P que "se necesita un fuerte consenso político y de los distintos sectores para sobrepasar este difícil momento". "De lo contrario, veo el panorama muy negro", afirmó.