02|12|2022

Cutral Co, el dominio de los Rioseco que añora el MPN y preocupa a JxC

20 de junio de 2022

20 de junio de 2022

Con yacimiento petrolero propio, es la fortaleza de un clan con peso específico y alianzas multitarget. Piquetes, rosca y el embrión de un megafrente anti-MPN.

NEUQUÉN (Corresponsalía Patagonia) Cutral Co, la localidad emblema de las protestas contra el neoliberalismo en los 90, donde gobierna la familia de Ramón Rioseco, es el principal distrito de la cuenca petrolera y parte del capital electoral que el Movimiento Popular Neuquino (MPN) pretende recuperar. Este reducto estratégico se robustece por las regalías que genera El Mangrullo, el yacimiento administrado por un ente municipal conformado tras las puebladas en los años de privatización de YPF. Con casi 29.600 electores, el distrito alberga a uno de los principales retadores del partido provincial y es una pieza codiciada por el oficialismo neuquino y también por la oposición de Juntos por el Cambio (JxC).

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

La carrera de Rioseco, dos veces candidato a gobernador por el panperonismo, está atada a la historia de Neuquén. Como residente en Cutral Co, municipio del que fue dos veces intendente entre 2007 y 2015, lo tuvo como protagonista de las revueltas populares que cambiaron la matriz productiva de la ciudad que comparte anclaje con Plaza Huincul, la sede de una de las refinerías de YPF más importantes del país.

 

Corría 1996 y casi toda Cutral Co, mellada por despidos tras la venta de activos de la empresa nacional de hidrocarburos, salió a la calle para reclamar trabajo. Lo hizo ante el desplome de la economía local, el incremento notable de la desocupación y por otra desilusión: la empresa canadiense Agrium, que iba a instalarse en la comarca, se retiraba por decisión del gobierno provincial. Por entonces, Rioseco fue uno de los voceros del sector social que irrumpía utilizando un método que cambiaría la historia: corte de ruta, piquetes y asambleas. Un año después, cuando la tensión social aumentó tras el asesinato de la joven Teresa Rodríguez, el entonces gobernador Felipe Sapag decidió trasferir el yacimiento El Mangrullo para Cutral Co y Plaza Huincul, en una suerte de reparación histórica y dique de contención a las protestas.

 

Los hermanos Rioseco y Gutiérrez, gobernador de Neuquén

Desde entonces, la carrera de Rioseco fue en ascenso. Ya sea en el Frente Grande, espacio que se conformó en 1994 en la ciudad, o en su partido Frente y la Participación Neuquina (FPN), construyó poder para hacer con el MPN lo que hace con sus rivales a nivel provincial. La primera jugada la hizo en 1997, cuando desistió de una candidatura para que el radical Eduardo Benítez llegara al gobierno tras la renuncia del emepenista Daniel Martinasso. Como concejal o como funcionario, logró construir masa crítica hasta que en 2007 arribó al Ejecutivo municipal. El caso paradigmático se dio cuando el oficialismo neuquino, en un hecho insólito, no presentó boleta para competir por la intendencia en 2011. Ese año, Rioseco arrasó en las municipales: superó el 70% de los votos.

 

La ascendencia posicionó a Rioseco como una figura opositora al MPN, con facultades para –al menos– competir por la gobernación. Sus alianzas siempre fueron con el peronismo, espacio por el que compitió como cabeza de fórmula provincial en 2015 y 2019, además de ser candidato a diputado nacional en 2009. Principalmente, los acuerdos los enhebró con Oscar Parrilli, máximo exponente del kirchnerismo en Neuquén.

 

Muy lejos de doblegar al coloso neuquino, no tuvo pruritos para avanzar en acuerdos con sectores conservadores. En los días de Horacio “Pechi” Quiroga en la intendencia de Neuquén, pactó espacios en la lista capitalina. En el último tiempo, como se lo planteó a Letra P, trabaja para un gran frente anti-MPN que incluya al radicalismo, al PRO, a sectores peronistas y hasta la izquierda más dura. “La idea es romper el techo, sumando a la izquierda, al kirchnerismo y a Juntos por el Cambio. Así como estamos, no llegamos a ningún lado nosotros, ni los radicales ni el PRO. Debemos generar un programa de gobierno, planteando una salida distinta. Hay que pergeñar una alianza que exceda a todos los espacios”, aseguraba a este medio, hace apenas unos meses.

 

La autonomía política se inicia por la soberanía económica de Cutral Co, sostenida en las regalías de El Mangrullo. Como lo marca la historia, la provincia de Neuquén cedió el manejo del yacimiento mediante la creación del denominado Ente Autártico Intermunicipal (Enim), un reducto estratégico que le dio cuantiosos fondos para manejar con Plaza Huincul. El Enim, sostenido en la Ley Nº 2.206 (sancionada en abril y promulgada en mayo de 1997), establece la transferencia del yacimiento, por 99 años, para la explotación hidrocarburífera. Este reducto es la joya de Pampa Energía y brinda un superávit a la gestión de su hermano José Rioseco, actual intendente.

 

El bloque, hoy en manos de la empresa que capitanea Marcelo Mindlin, genera cuantiosos dividendos. Según lo manifestó el empresario en una visita al lugar de producción, ubicado a 50 kilómetros de Cutral Co, la idea es pasar de los actuales 6 millones de metros cúbicos por día a 8,5 millones. Luego, con una serie de obras, la empresa pronostica alcanzar una producción de 13,5 millones diarios. A principios de año, en una gira de la que participaron diversos medios de la región, Mindlin aseguró: “En 2022 aumentamos en un 60% nuestra producción de gas y estamos invirtiendo para crecer aún más”.

 

Las regalías permiten el derrame en obras y el desarrollo de otras energías. La última gran inversión es el parque de energía solar financiado por fondos municipales. La obra demandará una inversión cercana a los 700 millones de pesos. “Tiene relevancia porque el municipio, con sus propias arcas, financiará este proyecto. Hay pocas localidades que pueden hacerlo con su propia caja”, se jactó Rioseco, el intendente.

 

Batalla local

Con ese escenario cuesta arriba, aparecen algunos dirigentes de la oposición para competir. La Unión Cívica Radical (UCR), en JxC, candidateó en 2019 a Mario Jordán Díaz, pero no se sabe si el abogado volverá a intentarlo. De fondo, subyacen negociaciones del radicalismo local con Rioseco. Según comentaron fuentes de la alianza opositora a este medio, analizan un acuerdo con la intendencia para conforman una lista común.

 

En el MPN, uno de los referentes es Juan Sepúlveda. Como presidente de la seccional partidaria, marca el andar de su partido. Otro vocero del sector Azul es el ministro de Producción e Industria, Facundo López Raggi.

 

Una muestra de lo difícil que es para el arco opositor competir en Cutral Co se evidencia en la composición del Concejo Deliberante. De las nueve bancas, siete responden a los Rioseco. Tan solo dos lugares pertenecen al MPN, hoy en manos de las concejalas Patricia Navarrete y Natalia Carolina Paredes.

 

Atado al éxito de la gestión, con la supremacía local asegurada, Rioseco teje desde su localidad la posibilidad de dar un salto en alianza con diversos espacios, de izquierda a derecha, para  lograr trascender de una vez por todas por fuera del municipio.