29|6|2022

Boleta única y Magistratura, las paralelas que se cruzan en Diputados

16 de mayo de 2022

16 de mayo de 2022

JxC intenta avanza con el cambio de modelo de voto y el FdT empuja el debate por la reforma del órgano judicial. La pelea por la agenda parlamentaria.

La Cámara de Diputados reeditará este martes el duelo entre oficialismo y oposición por la reforma del Consejo de la Magistratura y la aplicación de la boleta única de papel. Al menos por ahora, será una competencia intercalada de sesiones informativas para escuchar expositores invitados. La foto de la jornada será la posible superposición de los dos plenarios previstos, aunque es la antesala de una negociación en ciernes para que la reforma del Consejo no quede varada en Diputados.

 

Tanto el debate electoral como el judicial aparecen como un duelo de trámites legislativos paralelos. Empezaron la semana pasada casi al mismo tiempo, aunque uno está directamente vinculado con el otro. La pieza desequilibrante fue la decisión de Juntos por el Cambio (JxC) de juntar 132 votos y emplazar a la Cámara baja para que trate en un plazo de 30 días los proyectos que hay presentados para implementar la boleta única de papel. La demostración de fuerza se concretó en la última sesión y derivó en la conformación de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Justicia. Los dos organismos permanentes no se habían conformado por los tironeos entre las dos principales fuerzas del recinto. Continuarán presididos por Hernán Pérez Araujo y Rodolfo Tailhade, del Frente de Todos (FdT). 

 

Cuando la ofensiva se había consumado, el bloque oficialista que preside Germán Martínez decidió darle otro contenido a las dos comisiones constituidas para cumplir con el emplazamiento. Las principales espadas del oficialismo eligieron tramitar la reforma del Consejo de la Magistratura durante los mismos días de la agenda acordada para la boleta de papel.

 

En ese contexto, se concretarán los dos plenarios de este martes, aunque el volumen político de cada tema es totalmente diferente. En el caso del debate sobre la boleta única de papel se espera un tratamiento que podría superar los 30 días que reclamó la oposición. Ahora la Coalición Cívica preferiría extender los plazos para salir del paralelismo que le impuso el oficialismo. La idea, dicen en JxC, ahora apunta a evitar que el proyecto se desdibuje al calor de una polarización extrema. Más allá de los tiempos, existe un problema estructural: la oposición sabe que ese instrumento tiene grandes dificultades de ser utilizado en elecciones primarias. 

 

El round de este martes por la boleta de papel comenzó a las 10, pero debe concluir a las 14 porque a esa hora está previsto que las dos comisiones avancen con la reforma del Consejo, la otra parte del espejo de opuestos. Sin embargo, en ese trámite se cocina una coyuntura silenciosa. Se cristalizó pocos días después del 7 de abril, cuando el oficialismo aprobó por 37 votos afirmativos y 33 negativos el proyecto enviado por el Ejecutivo. Originalmente planteó una nueva composición de 17 miembros y sin la presencia expresa de un representante de la Corte Suprema. El FdT no contaba con los votos suficientes para aprobarlo y recurrió al respaldo del senador rionegrino Alberto Weretilneck. Para votarlo, el exgobernador incluyó la creación de una Comisión de Asuntos Federales, que estará integrada por 16 senadores, a razón de cuatro por región.

 

El Senado lo votó cuatro días antes de que venciera el plazo impuesto por la Corte para que el Congreso dicte una nueva ley. El máximo tribunal declaró la inconstitucionalidad de la composición de 13 miembros que tuvo desde 2006 y, sin una nueva norma, volvió a los 20 integrantes presididos por el titular de la Corte, Horacio Rosatti. Apenas se concretó su desembarco, el oficialismo lanzó una señal negociadora a través del senador Mariano Recalde para sortear los obstáculos que le esperan en Diputados.

 

“La media sanción del Senado no lo dice explícitamente pero prevé la posibilidad de que un integrante de la Corte forme parte del Consejo. Si lo quieren poner explícitamente yo creo que podría ser una opción para destrabar y que salga la ley”, dijo el legislador. También es consejero y habló de una procesión silenciosa que tuvo impacto en JxC.

 

El gesto más contundente respecto a una presunta negociación lo lanzó Elisa Carrió. La fundadora de la CC amplió el pedido de juicio político contra el cortesano Ricardo Lorenzetti porque denunció que se comunicó con el expresidente Mauricio Macri y con su exministro Germán Garavano. Lilita aseguró que el mensaje del máximo tribunal es que ya no quiere hacerse cargo del Consejo.  La dirigente también denunció a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner por sedición. En rigor, buscó equilibrar el embate contra Macri porque a la titular del Senado la acusó de respaldar una marcha contra la Corte. Con esa movida intentó evitar la posibilidad que más se escucha desde entonces en JxC: que la Corte se salga del minué que originaron y dejen al conglomerado opositor pedaleando. 

 

"Negociación no hubo porque recién estamos empezando. Tampoco sabemos si Carrió presentó su denuncia, pero nosotros queremos que el Consejo siga presidido por el titular de la Corte, pero puede haber algún diálogo si el oficialismo saca esa absurda comisión que metió Weretilneck", confió a Letra P un diputado del PRO que interviene en ambas comisiones. Otro importante integrante de esa bancada no negó la existencia de la negociación, sólo lamentó que se filtrara la predisposición de hacerlo. 

 

El guiño de Recalde buscó movilizar a JxC pero también tender un puente con el interbloque Federal, donde la diputada Graciela Camaño juega un rol determinante en materia judicial. También integra el Consejo y considera que la Corte debe participar, pero no presidirlo. Para llegar a ese punto queda un largo trecho que seguirá este martes, con una batería de expositores propuestos por el FdT. La semana próxima JxC jugará los suyos.