30|6|2022

El Evita agita su tropa y pide internas para bancar la parada albertista

29 de abril de 2022

29 de abril de 2022

“Unidad no es lista única”, avisan en Buenos Aires y trabajan un programa político para discutir poder más allá del rol social. Objetivo intendencias.

LA PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) Músculo central para bancar la parada albertista en medio de las tensiones internas del Frente de Todos (FdT), el Movimiento Evita aceita los engranajes de su maquinaria territorial en la determinante jurisdicción bonaerense, no solo en relación a la agenda legislativa coordinada entre sus casi 50 concejales diseminados en diversos distritos de la provincia, sino también con la intención de avanzar en la construcción de proyectos municipales para dar pelea en las elecciones de 2023.

 

Diversas voces abordadas por Letra P destacan que, además de la agenda social, el espacio posee un “programa político” con el que busca discutir tanto objetivos como lugares de poder, incluso en varias comunas bonaerenses. Pregonan la unidad pero reclaman internas el año que viene, argumentando que no hay mejor manera de fortalecer la unidad que haciéndolo desde la diversidad, la cual, aseguran, dispara “una tensión creativa”.

 

Es una avanzada que respalda al presidente Alberto Fernández en el llano y que, en paralelo, empuja la concreción de una estructura gubernamental orientada a la economía popular. De eso irá la movilización del 1 de mayo, donde el armado bonaerense del Evita será columna vertebral, con presencia de cada una de las secciones electorales.

 

Además de los plenarios seccionales y el reciente precongreso provincial del que fue parte el jefe de Estado, en el Evita acentúan la coordinación de su tropa de concejales mediante reuniones con referentes del espacio como la intendenta Mariel Fernández (Moreno) o participando de encuentros como el desarrollado recientemente en el Congreso, con el diputado Leonardo Grosso, para respaldar el proyecto de Ley de Humedales.

 

Más allá de la tarea social plasmada en merenderos, el despliegue de programas como “Hora Libre”, tendiente al apoyo escolar y talleres, o espacios como las Casas Pueblo, enfocadas al área de salud, en el Evita también se encargan de enfatizar que el movimiento no es social, sino más bien “popular” y que, como tal, también va en busca de ocupar espacios de decisión: “Quienes militamos desde los movimientos populares también queremos discutir el proyecto de país y disputar institucionalidad y Estado”, aclaró un armador seccional que buscará disputar una intendencia.

 

Desde esa perspectiva, aunque exaltan que la unidad es “un elemento imprescindible” para ganar el próximo año, aclaran: “Unidad no es lista única”, por lo que reclaman “oxigenarla” ampliando la base de sustentación. Así, en algunos distritos ya hay referencias del Evita que reclaman la habilitación de una interna en las PASO.

 

Dentro del espacio, anotan varios nombres para la carrera intendentista. Además de la obviedad del caso de Fernández en Moreno, destacan a Agustín Balladares en Lanús, a Martín Poustis en La Costa y Milagros Moya en Lobos, entre otros.

 

Aparte de la confrontación frentista a nivel macro, en algunos distritos el Evita logró confluir dentro de listas de unidad del PJ con La Cámpora. Eso pasó en Junín, San Nicolás y Mar del Plata, mientras que en General Lavalle la estructura pejotista quedó al mando del Evita. Dentro del movimiento encorsetan esos acuerdos a las características y la relación de fuerzas en cada distrito.

 

En contraste a esa confluencia, las tensiones son visibles en otros municipios. En Chivilcoy, por ejemplo, el Evita mantiene un bloque aparte de la bancada del FdT donde está el camporismo. Cerca de la concejala del Evita Claudia Bogliolo deslizan que los resquemores con la estructura local de La Cámpora responden a una “falta de inclusión” dentro del esquema de funcionamiento del bloque del FdT en el Concejo Deliberante, lo cual provocó el portazo de Bogliolo en 2020. Poco después, fichó en el Evita, convocada por Micaela Román, referente del movimiento en la Cuarta.

 

Otro territorio donde la tensión interna en el FdT hace emerger planteos del Evita es en La Costa. Allí, si bien se mantiene la unidad en el plano legislativo, post derrota por casi diez puntos en 2021, el armado local del Evita a cargo del concejal Martín Poustis comenzó a marcar matices respecto de la gestión local del frentetodismo, pidiendo que habiliten internas.

 

Afirman que esa postura se plasmará con mayor contundencia en algunas comunas de la Primera y Tercera secciones a medida que se acerque el año electoral. Por lo pronto, la estructura trabaja en delinear proyectos legislativos y estrategias territoriales en común, bajando allí un mensaje asociado a la defensa de un proceso de transición que necesita tiempo. “Si Alberto decide ser candidato, nos tendrá ahí como estructura de apoyo”, avisan.